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¿Cómo integrar el euskara en nuestra empresa? Ejemplo de una empresa industrial mediana
Introducción

El objetivo de este artículo es exponer cómo puede ser un plan de euskera en una mediana empresa industrial. Para ello, básicamente, se han recabado las experiencias de numerosas empresas, y se ha conformado el presente artículo con el objeto de exponer las claves principales de los planes de euskera con un enfoque práctico. Los datos mencionados en el artículo no corresponden a una empresa en concreto.
Datos de la empresa :
- Denominación: Arruti S. L.
- Municipio: Andoain (49,79 % de vascoparlantes)
- Actividad: elementos de automoción
- Plantilla: 68
- Vascoparlantes: 52 %
- Clientes: extranjeros 90 %
- Estructura de la empresa:
- Dirección: 4 trabajadores
- Administración (compuesta por las secciones de Recursos Humanos, Contabilidad, Informática y Calidad): 15 trabajadores
- Compras: 2 trabajadores
- Comerciales: 4 trabajadores
- Producción (Taller): 43 trabajadores
Antecedentes. La empresa Arruti S.L. tiene una trayectoria de 25 años. Al inicio de su andadura, siendo la plantilla menor que la actual, los trabajadores hablaban mayoritariamente en euskera, mientras que en el ámbito escrito, se tendía a utilizar el castellano. Posteriormente, con el crecimiento de la empresa y la llegada de nuevos trabajadores, se modificaron las costumbres lingüísticas, pasando a ser el castellano el idioma de uso habitual, tanto en el ámbito oral como en el escrito.
Conscientes de dicho cambio y conocedores de que en importantes empresas del entorno habían puesto en marcha planes de euskera, algunos responsables y trabajadores de la empresa, junto con la representación sindical, solicitaron formalmente a la Dirección de la empresa que pusiera en marcha alguna iniciativa estructurada para que el euskera tuviera su lugar en el trabajo cotidiano. Por otro lado, dicha solicitud coincidió temporalmente con la campaña del Gobierno Vasco LanHitz para el fomento del uso del euskera en el mundo laboral.
Utilizando los servicios que gratuitamente y sin ningún compromiso les ofreció LanHitz y con la ayuda de un asesor, la empresa Arruti S.L. pudo hacer el diagnóstico sobre su situación lingüística y establecer una serie de objetivos alcanzables. Asimismo, recabó múltiple información sobre la realización de planes de euskera o, al menos, la realización de acciones positivas, junto con información sobre las ayudas económicas, técnicas o de otro tipo que podían conseguir para llevarlas a cabo.
Fases de trabajo. Para realizar el diagnóstico e identificar los aspectos mejorables a través del plan de euskera se utilizaron un cuadro de ayuda y su Manual, los cuales conforman el denominado Marco Estándar de Referencia (en adelante EME, por su equivalencia en euskera). Junto a ello, y con el fin de facilitar el trabajo de diagnóstico, se utilizó una aplicación informática creada al efecto.
Respecto a las principales fases de trabajo a realizar, el asesor les explicó que el proceso metodológico del plan de euskera se iba a llevar a cabo mediante los pasos establecidos en el ciclo PDCA, utilizado por las empresas en el ámbito de calidad, el medioambiente, la gestión de la prevención de riesgos laborales y, en general, en los procesos de mejora continua.
En consecuencia, siguiendo el ciclo PDCA, estas fueron las principales fases de trabajo previstas:
Planificación(Plan). Era necesario planificar las actuaciones para lograr incremento sistemático de la presencia y uso del euskera. En un primer momento, había que realizar el diagnóstico del punto de partida. Tras identificar los posibles objetivos, se plasmaron en un plan plurianual la labor a realizar, su ejecución, los recursos personales y económicos al alcance, etc. Asimismo, ese plan principal se desgranaría en planes de actuación anuales.
Puesta en práctica (Do). En esta fase se materializarían o implementarían las actuaciones previstas para lograr los objetivos anuales (clases de euskera, sesiones formativas, reuniones, ayudas, etc.), de acuerdo con lo previsto en el plan de gestión del año en curso. Asimismo, se elaborarían los indicadores de sistematización (o criterios lingüísticos) para mantener los niveles alcanzados.
Medición de resultados (Check). Esta fase consistía en la comprobación del nivel de cumplimiento de los objetivos previstos. Dicha evaluación se realizaría anualmente y al llevar a cabo totalmente el plan. El coordinador y la comisión de euskera suelen ser, según el caso, los responsables de dicha labor, sirviéndose para ello de una serie de indicadores.
Ajuste del plan (Act). Se revisan los fallos y desviaciones detectados en la evaluación, y, en su caso, se establecen medidas correctoras. La revisión puede realizarse anualmente y recogerla en el plan de gestión del año siguiente o de una fase del plan a otra
A la hora de establecer los objetivos que se tratará de alcanzar mediante el plan de euskera, es importante que la empresa reflexione sobre el trabajo que ha de realizar para lograr cada objetivo. En el caso de Arruti S.L., en esta fase del plan se priorizó la ejecución de los trabajos más fáciles y generales, y se decidió que, tras realizar los mismos íntegramente, se acometerían objetivos más ambiciosos en la segunda fase del plan.
Para poner en marcha, gestionar y evaluar este periodo de planificación, Arruti S.L. contó con la ayuda de la Viceconsejería de Política Lingüística (VPL). De hecho, se utilizaron las aplicaciones informáticas desarrolladas por la VPL para realizar el diagnóstico, el plan plurianual, los planes anuales y la evaluación. Además, dicha Viceconsejería proporcionó a la empresa ayuda económica y ayuda complementaria (documentos y bancos de terminología telemáticos, cursos, asesoría, etc.).
Arruti S. L. contrató a una consultoría para que le ayudase a diseñar, llevar a cabo y dinamizar el plan de euskera, labores que se llevarían a cabo mas tarde, tras hacer el diagnóstico, establecer los objetivos, decidir seguir adelante con el proceso y constituir un equipo de trabajo.
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