Departamento de Economía y Hacienda

Euskadi recibirá entre 2021 y 2023 cerca de 540 M/" del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia distribuido entre CC.AA.

22 de septiembre de 2021

El Consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu, y el Viceconsejero de Economía y Fondos Europeos, Jordi Campàs, han ofrecido detalles de las cuantías del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia -MRR- que el Estado, por una parte, está transfiriendo a las CC.AA. para que estas ejecuten parte de los fondos relacionados con políticas públicas de su competencia y, por otra, está gestionando directamente desde los diferentes Ministerios mediante convocatorias de ayudas en régimen de concurrencia competitiva destinadas a familias, empresas o entidades locales. Las transferencias a las CC.AA. se están materializando a través de las distintas conferencias sectoriales en las que se distribuyen los fondos para el desarrollo de los 30 componentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia -PRTR-. Así, de los 14.214 M€ distribuidos hasta la fecha - alrededor de un 40% de lo previsto para transferir a las CC.AA. en todo el periodo- 538 M€ le han correspondido a Euskadi.

Desde el punto de vista cuantitativo pone de manifiesto que el reparto se está realizando con criterios de cohesión. Esto penaliza a las CC.AA. con mejor posición relativa en el desarrollo de las políticas públicas que se pretenden impulsar con ayuda de los fondos europeos, como es el caso de Euskadi. La distribución del MRR entre los Estados miembro de Europa se ha realizado bajo criterios de afectación de la pandemia, en su doble vertiente sanitaria y económica, motivo por el cual el Estado español ha sido el primer receptor de fondos, con un total de 70.000 M€ para subvenciones y 70.000 M€ para préstamos.

Este no ha sido el criterio de reparto interno, que lleva a que del Componente 21 -Modernización y digitalización del sistema educativo, incluida la educación temprana de 0 a 3 años- Euskadi reciba el 3,1% de los fondos distribuidos; del Componente 4 -Conservación y restauración de ecosistemas y su biodiversidad- el 1,3%; en el Componente 8 -Infraestructuras eléctricas, promoción de redes inteligentes y despliegue de la flexibilidad y el almacenamiento- el 6,6%; o en el Componente 23 -Nuevas políticas públicas para un mercado de trabajo dinámico, resiliente e inclusivo- Euskadi reciba el 5,9% de la cuantía distribuida.


Desde un punto de vista cualitativo, hay dos hechos que llaman la atención.


1. Que los fondos distribuidos en las conferencias sectoriales tienen un carácter finalista y se transfieren con encomiendas de gestión, definidas y diseñadas por la Administración General del Estado y negociadas con Europa sin tener en cuenta, por el momento, a las CC.AA., aun tratándose de actuaciones a desarrollar en el marco de las competencias propias de las CC.AA. Se ha tenido una capacidad limitada para adecuar los contenidos de las actuaciones a ejecutar. Así ha sucedido, por ejemplo, en el Componente 14 -Plan de modernización y competitividad del sector turístico- o el Componente 22 -Plan de choque para la economía de los cuidados y refuerzo de las políticas de inclusión-En otros casos, como en el Componente 5 -Preservación del litoral y recursos hídricos-; el Componente 20 -Plan estratégico de impulso de la Formación Profesional-; el Componente 21-Modernización y digitalización del sistema educativo, incluida la educación temprana de 0 a 3 años-; o el Componente 24 -Revalorización de la industria cultural-, la capacidad de influencia ha sido nula.


2. Las actuaciones finalistas para las que se han distribuido fondos a las CC.AA. no tienen un claro carácter inversor ni transformador. Responden más a financiación para la recuperación económica, que a la necesaria transformación de la economía española. En este sentido, destaca la transferencia del Componente 2 del Plan de rehabilitación de vivienda y regeneración urbana, la mayor transferencia de todas en el año 2021 y que asciende a 82,4 M€ para Euskadi.

Tal y como se ha indicado al Gobierno Vasco, van a existir “incentivos a la ejecución”, de forma que aquellas CC.AA. que cumplan con los hitos y compromisos de los distintos componentes, percibirán más fondos en los ejercicios posteriores que aquellas que no cumplan con lo aprobado en Bruselas.

Gestión directa del Estado

Por lo que respecta a la gestión directa por parte del Estado, una parte importante de dicha gestión se canalizará mediante el despliegue de convocatorias de ayudas en régimen de concurrencia competitiva. En algunos casos, dichas convocatorias ya existen y servirán para canalizar fondos adicionales a los que venían recibiendo de forma recurrente desde los PGE. En otros casos, se están diseñando nuevas convocatorias de ayudas que canalizarán fondos del PRTR. Así sucederá, por ejemplo, en el caso de los PERTE. Las convocatorias en general están destinadas tanto a entidades locales, como a familias, empresas, universidades, centros tecnológicos, etc.

Hasta la fecha se han lanzado un total de 39 convocatorias para los diferentes componentes del PRTR, con una inversión total que asciende a más de 3.300 M€. De esta cuantía, se desconoce por el momento lo que llegará a Euskadi.

Esta es una fotografía del inicio del despliegue del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. “Confiamos que las convocatorias que faltan por salir respondan más y mejor al necesario carácter transformador que estos fondos han de tener sobre la economía en su conjunto y que la inversión permita recuperar un stock de capital que se ha visto deteriorado en el conjunto de la economía estatal desde la Gran Recesión –ha explicado el Consejero Azpiazu- Es el momento de la inversión y así lo vamos a hacer también con nuestros propios recursos”.

El Departamento de Economía y Hacienda seguirá trabajando para que los fondos europeos del MRR se sumen a esa apuesta inversora. En este sentido, se mantiene un constante contacto con los diferentes Ministerios del Gobierno de España, de cara a seguir rediseñando algunas cuestiones y a lograr más margen de maniobra a partir de 2022, para acomodar e integrar los fondos al desarrollo de las políticas públicas que son competencias propias, buscando sinergias y facilitando la capacidad transformadora del PRTR y la absorción de los recursos.