Gobierno Vasco

La importancia de los determinantes sociales de la salud en la población infantil y juvenil en la CAPV

Fecha de publicación: 

Equipo de Coordinación Sociosanitaria.

El Departamento de Salud de Gobierno Vasco ha publicado recientemente un informe bajo el título de Estado de salud, determinantes sociales y desigualdades en salud de la población infantil y adolescente en la Comunidad Autónoma del País Vasco en el que, utilizando como fuente la Encuesta de Salud del País Vasco (2013), presenta los resultados relativos al estado de salud y de los determinantes y desigualdades sociales de la salud de la población infantil y adolescente en la Comunidad Autónoma del País Vasco.

Análisis de los determinantes estructurales e intermedios de la salud

El informe aborda las desigualdades sociales en la salud infantil y adolescente a partir del estudio de los factores genéticos y familiares que, en interacción con factores ambientales y otros determinantes sociales, tienen efectos y resultados sobre la salud. Así, se abordan los determinantes estructurales como la clase social familiar, el nivel de estudio de los/as progenitores así como el estatus migratorio de los mismos; y, los determinantes denominados intermedios, que miden ciertos determinantes del estado de salud de los menores actualmente y en relación a su salud en la edad adulta; y entre los que se encuentran las condiciones de vida de la población infantil y juvenil, la dificultad para llegar a fin de mes en el hogar, la actividad física, el consumo de pantallas, sobrepeso y obesidad, o el estado de salud percibida; entre otros.

Enfoque de la perspectiva vital

Todo ello desde una metodología longitudinal basada en el enfoque de la perspectiva vital, también llamada del ciclo vital, mediante la cual es posible analizar de forma retrospectiva las experiencias vitales de una persona, de un grupo, o incluso de varias generaciones, de cara a encontrar las causas que explican las características de su estado de salud, reconociendo que dichas experiencias son producto de un entorno social, económico y cultural.

Algunas cifras

Entre las conclusiones del informe se destaca como, en términos generales, la salud de los niños/as y adolescentes que residen en el País Vasco es buena. En relación al estado de salud autoreferido, en torno al 95% de los chicos y el 97% de las chicas consideran que su salud es buena o muy buena, si bien, casi un 16% de los chicos y un 11% de las chicas tienen problemas crónicos; los más prevalentes: asma, alergias y patologías cutáneas.

En este aspecto, la posición social de las familias de los menores muestra importantes desigualdades. Así, la salud es peor a medida que la clase social de la familia es más baja o que el nivel de estudios de los progenitores es menor. También al considerar el estatus migratorio de las familias; es decir, los/as hijos/as menores de progenitores inmigrantes presentan una peor salud que los/as hijos/as de padres autóctonos. Lo mismo sucede con el padecimiento de enfermedades crónicas, que son más frecuentes en los menores de clase social baja y progenitores inmigrantes.

En lo relativo a los determinantes intermedios, las conductas relacionadas con los hábitos sedentarios (ver la televisión, jugar a videojuegos o utilizar el ordenador), así como un menor tiempo de actividad física se asocian a una peor salud y mayor obesidad. En este ámbito también, los/as hijos/as de progenitores con bajo nivel de estudios así como los de origen inmigrante, realizan menos ejercicio físico, consumen más pantallas y en consecuencia, tienen mayores índices de sobrepeso.

Si bien, la amplia diversidad de criterios de medición del sobrepeso no permite disponer de un consenso claro, considerando el Índice de Masa Corporal (IMC) utilizado en el presente estudio, se puede constatar que uno/a de cada cuatro niños/as en el País Vasco tiene exceso de peso.

En relación a las conductas relacionadas con la salud, entre el 17% y el 23% de los niños y niñas vascos/as, viven en hogares con exposición pasiva al tabaco y, en torno al 30% de los menores vascos residen en hogares en los que no se consume fruta y/o verdura diariamente. Ambas cuestiones tienen un marcado patrón social, estando más expuestos al tabaco los menores que residen en familias de clase social más desfavorecida cuyos progenitores tienen un menor nivel de estudios. En relación a la alimentación, un bajo nivel educativo de los progenitores así como un bajo nivel de ingresos se asocian a una baja ingesta de fruta y verdura.

Por último, en relación a las condiciones de vida de los menores vascos, se ha estudiado como aspectos como el entorno residencial o los índices de privación material tienen incidencia en la salud y los niveles de desarrollo de los/as niños/as y adolescentes. En este sentido, el 45% de los menores viven en hogares con dificultades para llegar a final de mes, lo cual supone que en torno a 130.000 niños/as vascos sufren dificultades económicas, siendo en mayor medida niños/as cuyos progenitores presentan un bajo nivel de estudios, son de origen inmigrante o residen en barrios de mayor privación material.

Principales conclusiones

A modo de resumen se podría afirmar que, si bien el estado de salud de los/as niños/as y adolescentes vascos es bueno, se producen desigualdades asociadas a determinantes sociales, conductuales y de condiciones de vida poco saludables, evidenciando la existencia de desigualdades también en las primeras etapas de vida.

Por todo ello, el informe incide en la necesidad de mejorar dichos determinantes sociales de la salud, no solo por los efectos que actualmente tiene para la salud de los/as menores, si no por los potenciales efectos sobre su desarrollo y por las repercusiones en la vida adulta.

Para ampliar esta información, puede consultar el informe en el espacio de Documentación del portal de Atención Sociosanitaria.