II Jornadas de trabajo con observatorios internacionales

En noviembre de 2008 se han celebrado en Bilbao las II Jornadas de trabajo convocadas por el Observatorio Vasco de la Cultura y en las que han participado representantes de observatorios culturales de Francia, Québec, Piemonte, Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya y el Observatorio da cultura galega.

CONCLUSIONES/REFLEXIONES FINALES

JORNADASLas II Jornadas de trabajo con los observatorios internacionales consolidan este espacio de encuentro que nació en noviembre de 2007 con la celebración de las primeras Jornadas. Esa edición sirvió al Observatorio Vasco para darse a conocer, en primer lugar, y explicarse ante un conjunto de organismos de trayectoria consolidada con el fin de contrastar con ellos la propuesta vasca. El resultado fue muy positivo: se creó no solamente un espacio para compartir y cotejar experiencias, sino que surgió la voluntad de establecer lazos permanentes entre los observatorios participantes. Esta voluntad compartida fue el germen de una nueva edición de las jornadas.

Así, transcurrido un año, las II Jornadas han representado un cierto nivel de concreción del compromiso adquirido al finalizar las primeras: poner en marcha el trabajo en red entre los distintos observatorios.

Un elemento central de la visión compartida por los distintos observatorios era y es que prevalezca el trabajo en red por delante de la creación de una red. Las redes existen (y permanecen) cuando hay un trabajo detrás de ellas, un trabajo efectivo, continuo y que es considerado útil por todos quienes participan. Debía quedar claro que el acento de la nueva red tenía que ser consecuencia de un trabajo concreto y útil. La red es en la medida que hace. Por ello, no se ha formalizado su creación: se ha iniciado un trabajo conjunto.

Desde este punto de partida claro y compartido por todos los participantes, las II Jornadas generan un trabajo en torno a los hábitos y prácticas culturales de los jóvenes. Se trata de un tema de central interés por parte de las políticas culturales actuales y, sin embargo, existen relativamente pocos ejemplos de abordajes integrales que clarifiquen una realidad compleja que presenta múltiples facetas.

Los distintos observatorios han puesto de relieve la existencia de varios estudios de tipo cuantitativo que se aproximan a las prácticas culturales juveniles desde una óptica doblemente “clásica”; o sea que abordan básicamente la vertiente cuantitativa de las prácticas (¿Cuántos libros lee?, ¿Cuántas veces va al cine?) y lo hacen desde una mirada (código, lenguaje) igual a la que se utiliza para cualquier otra generación (o cohorte de edad), cuando la realidad estudiada es muy distinta. Fruto de la constatación de estas debilidades, que impiden la comprensión y el conocimiento de esta realidad en toda su complejidad, se pone de manifiesto la necesidad de ir más allá de las encuestas al uso. El estudio integral de las prácticas culturales de los jóvenes requiere de la suma de aproximaciones distintas.

Las aproximaciones cuantitativas existentes deben ser el punto de partida para profundizar sobre las motivaciones y las circunstancias que hay detrás de las prácticas y los comportamientos juveniles. Y ello parece adecuado hacerlo desde estudios cualitativos que, combinados con las estadísticas, proporcionarán retratos más precisos.

Para empezar con estos trabajos, la concertación de una metodología común, entre los observatorios participantes, se hace necesaria. Evidentemente, cada observatorio debe dar respuesta a una realidad nacional concreta y, por ello, adaptará la metodología a las características de cada realidad. No obstante, el trabajo en torno a una metodología básica común permitirá la comparabilidad internacional, generando indicadores que van a posibilitar poner en relación circunstancias que a menudo parecen más lejanas de lo que realmente son.

Así, se acuerda que el primer cometido del trabajo en red será el debate y, finalmente, el establecimiento de una metodología cualitativa que permita avanzar en el conocimiento de los hábitos y las prácticas culturales de la juventud. A partir de ello el objetivo es desarrollar en paralelo dichas investigaciones cualitativas de manera que en sucesivos encuentros sea posible profundizar tanto en las metodologías de análisis como en la interpretación de los resultados en los distintos países. Trabajo en red para mejorar procesos y métodos; trabajo en red para generar conocimiento; trabajo en red para comparar e interpretar resultados.