Euskadi se encuentra situado en la intersección de los ejes de carreteras norte-sur, Irún-Madrid (N-I), y este-oeste, (Barcelona-Zaragoza-A Coruña), y comunicada con el resto de Europa a través de las rutas E-5, E-70 (A-8) y E-80 (A-68).
La comunicación interna es fluida y segura merced a una tupida red de carreteras con múltiples vías de acceso a las autopistas que unen las principales ciudades vascas.
En la actualidad, la carretera absorbe el 80% del transporte de viajeros y el 67% de las mercancías, mientras que el ferrocarril capta el 19% del movimiento de pasajeros y el 2% de las cargas, además del 30% en el transporte marítimo, según los datos recogidos en el Plan Director del Transporte Sostenible.
Además, Euskadi está conectado por ferrocarril con las principales capitales del Estado español a través de la red de RENFE y a nivel local con las redes de las empresas FEVE y EuskoTren. La primera de ellas cubre el área geográfica de la cornisa cantábrica y la segunda, dependiente del Gobierno Vasco, desarrolla los servicios correspondientes a cercanías y zonas suburbanas de las principales ciudades vascas.
Por otro lado, Euskadi afronta en la actualidad el proyecto ferroviario más importante acometido hasta la fecha, la denominada "Y" ferroviaria vasca . Se trata de un corredor de alta velocidad que permitirá unir en apenas media hora las tres ciudades vascas más importantes mediante trenes de última generación y que conectará con las líneas de largo recorrido y sus conexiones internacionales. Hay que señalar la conexión actual de la ciudad fronteriza de Irún con el TGV francés, que permite desplazamientos de viajeros desde Euskadi a París en poco más de cinco horas y su posterior enlace con las principales ciudades europeas.
Euskadi cuenta también con tres aeropuertos dotados con excelentes infraestructuras para el transporte de viajeros y mercancías, que se encuentran situados en las inmediaciones de las principales ciudades y que se complementan entre sí dada la poca distancia que los separa.
El Aeropuerto de Bilbao es uno de los aeropuertos más importantes de la cornisa cantábrica en cuanto a movimiento de pasajeros. Registra un movimiento anual cercano a los tres millones de pasajeros con vuelos regulares a casi todas las capitales del Estado español y a las más importantes del continente europeo como París, Frankfurt, Dusseldorf, Londres, Bruselas, Milán, Lisboa, Oporto o Burdeos.
El Aeropuerto de Vitoria-Gasteiz, dotado con los sistemas más avanzados para garantizar su actividad en las situaciones climatológicas más adversas y con capacidad para recibir a las mayores aeronaves existentes, se ha especializado en el tráfico de mercancías y se sitúa actualmente en el cuarto puesto en el ranking de carga aérea del Estado. Además, posee una terminal de productos perecederos operativa las 24 horas.
Y el Aeropuerto de Hondarribia, en las cercanías de Donostia-San Sebastián, dispone de numerosos vuelos con las ciudades más importantes del Estado con los que se completa la cobertura de tránsito de personas de Euskadi.
En cuanto a la navegación, Euskadi cuenta con dos puertos comerciales, Bilbao, el más importante, y Pasaia, dotados de importantes infraestructuras portuarios para el movimiento de productos petrolíferos, de mercancías generales, vehículos y bienes siderúrgicos. Los dos puertos comerciales vascos encaran el siglo XXI con profundas transformaciones tanto físicas como de gestión. El objetivo final de los planes estratégicos que desarrollan sus gestores es incrementar el valor añadido de las operaciones comerciales mediante la ampliación de sus instalaciones y la diversificación de sus tráficos.
El tráfico de mercancías en el Puerto de Bilbao supera los 30 millones de toneladas anuales, cifra que le sitúa en el cuarto puesto del ranking de movimientos del Estado español. Los principales destinos del puerto se localizan en los países de la Europa Atlántica, que son origen o destino de más de un 50% de sus mercancías. Le siguen los intercambios comerciales con el continente americano, que suponen un 18% del total, la zona de Asia Pacífico, con un 16% que corresponde en su mayor parte a la importación de petróleo, y las operaciones con puertos de África, con un 7% del tráfico portuario.
En la actualidad, el Puerto de Bilbao puede acoger buques de 378 metros de eslora y de más de 500.000 toneladas. Sus instalaciones disponen de calados desde los 5 metros en la ría del Nervión hasta los 32 metros en el puerto exterior, donde atracan los grandes petroleros que descargan su crudo en la planta de refino de Petronor.
Respecto al Puerto de Pasajes, cabe señalar su especialización en el tráfico de productos siderúrgicos y chatarras, papel y automóviles entre sus principales activos, con movimientos de mercancías que alcanzan los 6 millones de toneladas anuales.
Además de estos puertos, Euskadi cuenta con otros quince puertos menores que desarrollan actividades en el ámbito del transporte marítimo, pesquero y deportivo. En la mayoría de ellos se han realizado ampliaciones en cuanto a muelles de atraque y superficies portuarias que permiten que su expansión se ajuste a sus necesidades, como es el caso del puerto de Bermeo que ha recuperado su carácter comercial, manteniendo su pujanza pesquera.