Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca

Plan Estratégico de la Madera de Euskadi 2030

Objetivos

El Plan Estratégico de la Madera de Euskadi 2030 es el cuarto plan estratégico del sector —tras los aprobados en 2011, 2015 y 2021—, lo que refleja una cultura consolidada de planificación, evaluación y mejora continua en torno a la madera, infrecuente en el panorama europeo y que constituye en sí misma un activo de país.

La finalidad del PEMA 2030 es orientar la acción pública y privada en el corto y medio plazo para reforzar la competitividad, la resiliencia y la sostenibilidad de toda la cadena de valor forestal-madera de Euskadi. Su propuesta de valor descansa en un enfoque integral de cadena: el PEMA no actúa sobre eslabones aislados, sino sobre el conjunto del sistema —materia prima, primera y segunda transformación, industria papelera, bioenergía y relación con la sociedad—, porque la fortaleza de cada eslabón depende de la fortaleza de todos los demás. Garantizar un suministro estable de madera local, reforzar el tejido empresarial, impulsar la I+D+i y el talento, alinear la gestión forestal con los retos ambientales y mejorar la percepción social del sector son objetivos interdependientes que este Plan aborda de forma coordinada.

Esta visión de conjunto exige una gobernanza compartida. El PEMA 2030 es el resultado de un proceso participativo en el que han intervenido los agentes de toda la cadena de valor, y se sustenta en la colaboración entre el Gobierno Vasco y las Diputaciones Forales de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, cada institución desde sus respectivas competencias en materia sectorial, forestal y de montes.

A través de este plan se quiere conseguir que Euskadi sea un referente europeo en gestión forestal sostenible y en la transformación de la madera en productos de alto valor añadido.

Euskadi es un país forestal. Más de dos tercios de nuestro territorio es superficie forestal y sobre ella se asienta una cadena de valor completa —desde el monte hasta el aserrío, el papel, el embalaje, el mueble, la construcción y la bioenergía— que aporta en torno al 1,5% del PIB vasco y sostiene cerca de 19.000 empleos directos e indirectos, buena parte de ellos en el medio rural, donde el sector actúa como motor de actividad, herramienta frente a la despoblación y garante de una gestión activa del territorio. Pocos sectores condensan como este la triple condición de pilar económico, activo ambiental y elemento de cohesión territorial y de identidad de país.

El sector forestal-madera vive un momento decisivo. A los riesgos climáticos y biológicos —con la enfermedad de la banda marrón como expresión más visible— se suman la reconfiguración de los mercados globales, un marco regulatorio europeo cada vez más exigente y una sociedad más exigente hacia el papel que deben jugar los bosques en la transición ecológica.

Pero este momento de transición es, ante todo, un momento de oportunidad: la demanda creciente de construcción sostenible en madera, los nuevos biomateriales, la bioeconomía circular y la valorización de los servicios ecosistémicos abren al sector vasco un espacio de desarrollo que debemos ser capaces de capturar desde nuestras fortalezas: la abundancia y diversidad de nuestros bosques, una cadena de valor completa e internacionalizada, empresas tractoras y pymes especializadas de referencia, y una cultura de gestión forestal sostenible profundamente arraigada en el territorio. El Plan Estratégico de la Madera de Euskadi 2030 nace para convertir esa oportunidad en realidad

 

Legislatura

XIII Legislatura

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