- El PEMA movilizará 225 millones de euros hasta 2030, con una aportación pública de 45 millones y una inversión privada inducida estimada en 180 millones
- Amaia Barredo: “La madera es un sector estratégico para Euskadi y este Gobierno va a acompañarlo en su transformación, reforzando el monte, la industria, el empleo y la innovación”
El Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Peca del Gobierno Vasco ha presentado el Plan Estratégico de la Madera de Euskadi 2030 (PEMA 2030), una nueva hoja de ruta para reforzar y transformar el conjunto de la cadena de valor forestal-madera durante los próximos años. El plan fija el horizonte en 2030 y concentra sus primeras actuaciones en 2026, con el objetivo de dar respuesta a los principales retos que afronta el sector y consolidar su capacidad para generar actividad económica, empleo, innovación y gestión sostenible del territorio.
El PEMA 2030 contempla una movilización económica de 225 millones de euros durante el periodo 2026-2030: 45 millones de euros de aportación pública y una inversión privada inducida estimada de 180 millones. El planteamiento busca que el esfuerzo público sirva de palanca para movilizar inversión empresarial y acelerar proyectos capaces de mejorar la competitividad de toda la cadena forestal-madera.
La estrategia parte de una realidad: la madera es un recurso renovable, estratégico para Euskadi y vinculado directamente a la gestión del territorio, la economía rural y la actividad industrial. El sector debe afrontar al mismo tiempo desafíos como el cambio climático, la sanidad forestal, la necesidad de avanzar en la gestión y movilización de los recursos forestales, la competencia internacional, la incorporación de nuevas tecnologías y la renovación generacional.
El PEMA pretende precisamente abordar estos retos desde una visión integral, actuando sobre toda la cadena de valor: desde el monte y las personas propietarias y gestoras de los recursos forestales hasta las empresas de transformación, la innovación, la formación y los nuevos usos de la madera, articulando un modelo de gobernanza publico-privado, moderno y adecuado a los retos de futuro.
“La madera reúne muchas de las prioridades que Euskadi necesita abordar en los próximos años: gestión sostenible del territorio, actividad económica, industria, innovación, empleo y lucha contra el cambio climático. Por eso este plan no es únicamente una estrategia para el sector forestal: es una apuesta por una cadena de valor estratégica para el futuro de Euskadi”, ha destacado la consejera Amaia Barredo.
Cinco proyectos para transformar el sector
El PEMA 2030 se estructura en torno a cinco grandes proyectos estratégicos, concebidos como actuaciones tractoras y transversales que deberán desarrollarse mediante la colaboración entre las administraciones y los agentes públicos y privados del sector.
El primero de ellos se centra en la profesionalización de la gestión forestal y la mejora del suministro de madera. El objetivo es avanzar en una mayor coordinación entre los distintos eslabones de la cadena, mejorar la planificación y favorecer la colaboración para garantizar el abastecimiento de la industria y hacer más eficiente la movilización de materia prima.
El segundo proyecto busca el fortalecimiento competitivo del tejido empresarial vasco frente a la competencia internacional. Se apoyarán proyectos empresariales orientados al crecimiento, la integración, la diversificación, la especialización y la continuidad de las empresas, incluida la sucesión y el mantenimiento de la actividad y el arraigo local.
El tercero es la creación de Bitek, una nueva unidad mixta de I+D+i forestal, que integrará el conocimiento científico de NEIKER y la experiencia aplicada de HAZI. Su función es orientar la investigación hacia las necesidades reales del sector, con proyectos prioritarios anuales relacionados con la salud forestal, la mejora genética y la innovación.
El cuarto proyecto, Baskegur 2030, supondrá una nueva etapa para esta estructura sectorial, adaptando sus objetivos, funciones, recursos y equipo a las necesidades actuales y futuras de la cadena forestal-madera. El propósito es reforzar su capacidad para ofrecer un apoyo especializado, ágil y eficaz al conjunto del sector.
Por último, el PEMA impulsará el Behatoki de la Madera y Digitalización, un observatorio destinado a mejorar la información disponible sobre el sector y avanzar en la digitalización e interoperabilidad de los datos. Permitirá disponer de información de mayor calidad y más actualizada para facilitar la toma de decisiones, mejorar la trazabilidad y avanzar en herramientas de análisis, inteligencia artificial y tecnologías como sensores, gemelos digitales o modelos de predicción climática.
A estos cinco proyectos se sumarán, en el marco del nuevo Plan Forestal Vasco, dos líneas estratégicas relacionadas con la actualización del marco normativo y operativo y con una estrategia de especies que permita avanzar en sanidad forestal, mejora genética, experimentación y diversificación, reduciendo la dependencia de una única especie productiva.
Más gestión forestal, más innovación y más madera local
El PEMA 2030 establece cinco grandes objetivos: mejorar la competitividad y resiliencia de toda la cadena forestal-madera; impulsar la formación y el relevo generacional; reforzar la I+D+i y la bioeconomía forestal; promover una gestión sostenible de los montes; y consolidar una gobernanza sectorial más ágil y preparada para el futuro.
La estrategia presta especial atención a la formación y al relevo generacional, con medidas dirigidas a incorporar y cualificar nuevos profesionales, especialmente jóvenes y mujeres. También apuesta por ampliar los usos de la madera y desarrollar nuevos biomateriales, productos y soluciones vinculadas a la bioeconomía y a la sustitución de materiales de origen no renovable.
En materia de sostenibilidad, el plan pretende reforzar una gestión forestal activa y compatible con los retos ambientales y climáticos, al tiempo que fomenta el consumo de madera local y sostenible. Entre sus objetivos figura incrementar hasta 2030 el peso de la madera local o de proximidad en el consumo industrial, situándolo en torno al 75-80%, frente al cerca del 70% actual.
Una estrategia abierta y con seguimiento anual
El PEMA 2030 se plantea como un plan vivo y abierto, que permitirá incorporar o adaptar anualmente actuaciones en función de la evolución del sector, las necesidades detectadas y el contexto económico, ambiental y tecnológico.
Con esta estrategia, el Gobierno Vasco busca dar estabilidad y una visión de futuro a un sector que conecta directamente el medio rural y forestal con la industria vasca, reforzando su capacidad para afrontar los cambios que ya está experimentando y aprovechando las oportunidades que ofrecen la bioeconomía, la innovación y la creciente demanda de materiales renovables.
Más información en el portal Irekia (Se abrirá en nueva ventana)