Crónica de la sesión del 9 de febrero: Magreb + tema libre
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Hubo que tener mucho valor para acercarse al "Club de los cuentistas" el viernes día 9 con el temporal que hacía. Pero allí estuvimos unos cuantos, calentándonos el cuerpo con historias del Magreb.
El primero en romper el hielo fue SERGIO, con un texto propio sobre las rutas caravaneras, donde uno termina sabiendo que lo importante no es el lugar de dónde eres sino a dónde te lleva el camino.
ANABEL R. contó una historia de fascinación por el mar, cuando una niña saharaui lo descubre (aunque para ella siempre había sido un viejo amigo), y al hacerlo parece que esa palabra tan manida que es la felicidad se deja sentir como pequeñas gotas de agua en la piel.
MIGUEL relató en primera persona la historia de una familia a la que nunca faltó carne en su mesa, sobre todo de jabalí, ya que el padre era cazador. Un día llegó un enano de la corte del Borbón Juan Carlos para pedir un cuadro de Antonio López que había en el desván de la casa. Las cosas se torcieron y aquel día también hubo carne en la mesa, pero no exactamente de jabalí.
IÑIGO nos llevó por las mitologías del Magreb, especialmente con uno de sus personajes: Aisha Candisha. Mujer hermosa a la que se puede encontrar bañándose en el agua en noches de luna negra, pero cuidado con ella porque puede hacerte desaparecer o acabar contigo. Sus características nos recordaron a nuestras "lamiak"; y es que las historias, como las personas, viajan por el mundo.
ROMÁN se atrevió con un relato de su amigo Txus Arrieta, finalista del Premio Ignacio Aldekoa 2016. En él, los prejuicios hacia los inmigrantes se transforman, gracias a un álbum de fotos, en solidaridad y en el recuerdo de que todos somos o hemos sido emigrantes.
ANABEL MURO nos hizo navegar, volar, capturar estrellas con un sombrero "fantabuloso" confeccionado por Ibrahim, un sombrerero del Zoco de Marrakech.
Y por último fue el turno de MANUEL y sus singulares historias propias. En la primera nos demostró que la vida puede ser muy larga y que se puede ser rico si la contamos por segundos. En definitiva: Carpe diem. En la segunda nos demostró que desde pequeño ya se le veía que iba a ser un artista y…¡Ole! ¡Ole! y ¡Ole!
Y así nos despedimos hasta el mes de Marzo, en el que nos esperan historias del África subsahariana. Que ustedes lo pasen bien.
La crónica de hoy es de TXEFE
Las fotos, el montaje fotográfico y el vídeo son de TXEMA G.