A los días del descubrimiento del santuario paleolítico de Ekain, J. M. de
Barandiaran y J. Altuna realizaron una cata en la entrada de la cueva,
descubriendo en ella un yacimiento prehistórico. Sin embargo su primera
atención fue realizar el primer estudio de las figuras rupestres, estudio que se
publicó dentro del mismo año del descubrimiento (1969) en la revista
Munibe, órgano de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. J. Altuna y J.
Apellániz realizaron en 1978 un nuevo estudio de las figuras, que se publicó
también en la revista Munibe.
Posteriormente se iniciaron las campañas de excavaciones. Estas
duraron desde 1969 hasta 1975. Las tres primeras fueron dirigidas por
Barandiaran y las tres últimas por Altuna.