Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad

Fecha de publicación: 16/04/2010
Jon Azkue expresa su reconocimiento al trabajo de las rederas y el apoyo del Gobierno Vasco al mantenimiento del oficio
Un total de 23 alumnos/as han completado el primer curso de rederas del País Vasco, impartido por Itsasmendikoi y la Cofradía de Pescadores de Hondarribia

El Viceconsejero de Pesca e Industrias Alimentarias, Jon Azkue, ha expresado hoy su “reconocimiento” hacia el trabajo que realizan las rederas en la “confección y reparación de las redes de cerco de nuestros arrantzales”, y ha manifestado la determinación Gobierno Vasco de seguir apoyando la formación y el mantenimiento de la actividad de este colectivo, que en el conjunto de Euskadi emplea a 64 personas.

Jon Azkue ha asistido hoy en Hondarribia a la entrega de los certificados de asistencia a un curso piloto de reparación de redes de cerco celebrado en esta localidad guipuzcoana, que ha sido completado por un total de 23 personas, de las que 14 eran mujeres y 9 hombres.

En la ceremonia ha tomado parte además el alcalde de Hondarribia, Aitor Kerejeta, el director gerente de la sociedad pública del Gobierno Vasco Itsasmendikoi (IMK), Jakes Agirrezabal, el director de Pesca del ejecutivo autonómico, Jokin Díaz, y el presidente de la Cofradía de Pescadores de Hondarribia, Norberto Emazabel.

Azkue ha expresado su “satisfacción” por el resultado de este primer curso de reparación de redes de cerco, ya que permite ir incorporando personas con una “formación básica tanto teórica como práctica” sobre esta materia a un colectivo que, en algunos puertos del País Vasco, “no está contando con el necesario relevo generacional”. “Por eso también es importante que nos comprometamos a aportar nuestro granito de arena mediante el impulso a cursos de formación que faciliten, de alguna manera, ese relevo generacional”.

La situación en Hondarribia es mejor que en otros puertos vascos. Cuenta con 15 rederas con una edad media de 36 años que prestan servicio a los 17 barcos con puerto base en esta localidad guipuzcoana, aunque no son suficientes para atender de forma óptima a esta flota. En el resto de Euskadi, el oficio de redera se caracteriza por no tener un relevo generacional claro y por emplear a mujeres con edades, en muchos casos, próximas a la jubilación.

Este primer curso, que constituye una experiencia que en breve podría extenderse a otros puertos del País Vasco, ha sido organizado por la Cofradía de Pescadores de Hondarribia y por IMK, la sociedad pública del Gobierno Vasco dedicada a la formación sobre el medio rural y marino. El curso ha contado con un total de 23 estudiantes del entorno de esta localidad guipuzcoana, con edades que, en su mayoría, se encontraban entre los 25 y los 45 años.

Este proceso formativo permite al alumnado asimilar conocimientos básicos sobre el oficio que facilitarán su integración laboral en este colectivo, donde la práctica profesional completará el proceso de adquisición de destrezas y habilidades. Tradicionalmente, la formación se había transmitido en el entorno familiar, fundamentalmente de madres a hijas.

En la actualidad existen en el País Vasco 64 rederas que se distribuyen en los puertos vascos del siguiente modo: 3 en Bermeo, 2 en Lekeitio, 5 en Ondarroa, 27 en Getaria, 12 en Orio y 15 en Hondarribia.

Es en esta última localidad donde mejor equipadas y acondicionadas están las instalaciones donde trabajan las rederas, que ocupan para su labor un local propiedad de la Cofradía. El Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco ha apoyado recientemente la incorporación de mejoras para las condiciones de trabajo de este colectivo mediante subvenciones a la Asociación de Rederas de Cerco de Euskadi para la adquisición de diverso equipamiento como sillas, postes, carpas y otras estructuras metálicas.

Las rederas de Hondarribia tienen suscrito un acuerdo con los armadores de los barcos de la localidad que les aporta estabilidad y seguridad a lo largo del año a ambas partes, tanto desde el punto de vista socio laboral como del mantenimiento de las redes.