Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad

Las cuevas de Altxerri, Ekain y Santimamiñe, Patrimonio de la Humanidad
 
Hasta la fecha, sólo el Puente de Bizkaia poseía la distinción de la UNESCO en Euskadi.

Imagen de una de las pinturas rupestres de la cueva de Santimamiñe

La Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO),  que celebra estos días su reunión anual en Quebec, ha declarado este lunes a las cuevas de Santimamiñe (Kortezubi), Ekain (Deba-Zestoa) y Altxerri (Aia) Patrimonio Mundial de la Humanidad junto a otros doce santuarios de arte rupestre de la cornisa cantábrica.

El Gobierno vasco, conjuntamente con los ejecutivos autonómicos de Cantabria y Asturias, inició hace dos años el proceso que ha conducido a la actual proclamación, y donde se reunían las cuevas más representativas del arte parietal paleolítico del área cantábrica, a modo de ampliación de la anterior declaración de Patrimonio de la Humanidad circunscrita al yacimiento de Altamira en 1985.

Si bien las tres grutas se encuentran actualmente cerradas al público e incluidas en el programa de protección y conservación de las pinturas, en el caso de Santimamiñe la Diputación de Bizkaia puso en marcha la pasada primavera la posibilidad de realizar la visita virtual por el interior de la cueva.

Asimismo,  en el caso de Ekain está prevista para después del verano la apertura de la réplica Ekain Berri, financiada por Gobierno Vasco y Diputación Foral de Gipuzkoa, a escasos metros del original.

Esta designación supone un reconocimiento a la riqueza de las pinturas rupestres de las tres cuevas y situa, por sus valores, a Altxerri, Ekain y Santimamiñe en un marco mundial, ya que servirá para incluirlos en los circuitos culturales y turísticos a nivel internacional, tal y como sucediera con el Puente de Bizkaia que une Portugalete y Getxo, primer monumento vasco en recibir la distinción de la UNESCO.


Fecha de la última modificación: 10/07/2008