El objetivo de esta comparecencia es informar del alcance que está teniendo la huelga de médicos y médicas en Euskadi.
Se trata de una huelga de ámbito estatal, pero que, como vengo señalando, está impactando de manera muy significativa en el sistema asistencial, en Osakidetza.
Es una movilización indefinida, con una cadencia mensual: una semana de paro al mes, sin límite temporal.
La primera semana de huelga finaliza mañana y, hasta el momento, no se ha producido ningún avance en el diálogo entre el sector médico y el Ministerio.
No ha habido ningún gesto que permita vislumbrar una salida.
Este escenario nos preocupa desde hace mucho tiempo.
Así se lo trasladé a la ministra hace una semana en el Consejo Interterritorial.
Hoy, esa preocupación es aún mayor por dos razones:
- Razones asistenciales.
- Razones institucionales.
- Dimensión asistencial
Hablamos de una huelga generalizada en toda España, que en Euskadi se traduce en datos concretos.
Y detrás de cada cifra hay pacientes reales, personas con cara y ojos.
En Euskadi, la huelga está siendo secundada por aproximadamente un 16% del personal médico.
El impacto acumulado de los dos primeros días supone la cancelación de:
- 10.391 consultas en Atención Primaria
- 2.752 consultas de Pediatría
- 569 cirugías
- 10.221 consultas con especialistas
- 6.156 pruebas diagnósticas
Si extrapolamos estos datos a toda la semana, estimamos:
- 26.000 consultas de Atención Primaria
- 6.880 consultas de Pediatría
- 1.422 cirugías
- 25.552 consultas con especialistas
- 15.390 pruebas diagnósticas
Se trata de una movilización legítima desde el punto de vista laboral, pero que requiere una solución urgente.
La semana avanza y no se aprecia ningún cambio de actitud en la negociación, lo que significa que estas cifras seguirán creciendo y acumulándose hasta la próxima movilización mensual.
- Dimensión institucional
Aquí la preocupación también se incrementa.
Hace una semana trasladé al Ministerio que el planteamiento de esta negociación pone en riesgo la viabilidad de los propios sistemas sanitarios.
Lo reitero.
Ninguna negociación es sencilla, pero abordar la renovación del Estatuto Marco sin tener en cuenta al conjunto de los grupos profesionales la hace aún más difícil.
Mientras los sistemas asistenciales y los pacientes sufren esta situación, estos días el Ministerio de Sanidad señala a las Comunidades Autónomas.
Es cierto: tenemos la competencia sobre la asistencia sanitaria, y sobre muchos más aspectos que lo puramente asistencial.
Una competencia que ejercemos 24/7, con responsabilidad y orgullo.
Pero no es momento de rehuir las competencias ni las responsabilidades que cada cual tiene en esta situación.
Todo lo contrario.
Por eso, la pregunta es la siguiente:
Si, en plena negociación del Estatuto Marco, el Ministerio sí se reconoce competente para acordar con unos colectivos, … pero no se reconoce competente para acordar con otros
¿Para qué necesitamos un Ministerio dentro del Sistema Nacional de Salud?
¿Cómo puede un Ministerio desentenderse, en plena huelga, de algo tan clave como la renovación del Estatuto Marco?
Nos preocupa la situación asistencial.
Y no menos, la actitud institucional.
La semana de huelga avanza.
Por ello, hago un llamamiento al Ministerio para que reactive la negociación, sin exclusiones y teniendo en cuenta la realidad de todos los grupos profesionales, incluido —como no puede ser de otra manera— el colectivo médico.
El futuro marco regulatorio depende del Sistema Nacional de Salud.
Estatuto marco, es el marco que regula las condiciones laborales básicas comunes del personal estatutario, competencia exclusiva del Ministerio de Sanidad
El Estatuto Marco se rige por ley; hablamos de un proyecto de ley. (Congreso de los Diputados)
Legislar, regular, coordinar…
A partir de ese marco común es desde donde cada comunidad autónoma puede gestionar su propio sistema sanitario.
Es momento de reconocerse en el sistema y asumir el rol que corresponde a cada cual.
No se puede jugar al despiste ni eludir responsabilidades.
Hay que reactivar conversaciones, escuchar y acordar.
Por favor.
Si el Ministerio no reconoce los principios que sustentan su papel en propio Sistema Nacional de Salud —legislación, regulación y coordinación—, el problema pasa a ser extremadamente grave.
Quedaríamos sin cobertura normativa y, potencialmente, sin garantías constitucionales.
En ese escenario, estaríamos dispuestos a sentarnos con el Ministerio para explorar una ampliación de nuestro autogobierno y valorar la extensión de nuestras competencias en este ámbito y en otros relacionados con la salud
Más información en el portal Irekia (Se abrirá en nueva ventana)