Departamento de Cultura y Política Lingüística

105. Dólmenes de Irumugarrieta (Bilbao)

ETAPA 6: GERNIKA-LUMO • BILBAO

Un milenario espacio sepulcral

Entre el Calcolítico y la Edad del Bronce, los pobladores que habitaban en el curso bajo del río Nervión-Ibaizabal y al sur de la comarca de Uribe establecieron un ámbito funerario que estuvo en uso durante aproximadamente tres milenios, entre el 4000 y el 1000 antes de la Era cristiana, aproximadamente.

Los restos de la atención y cuidado por los muertos en el cordal de Artxanda Ganguren se retrotraen, por tanto, a hace unos 6000 años. En aquel momento, que coincide con una mayor difusión de la agricultura y la ganadería en el ámbito cantábrico vasco, se extendió un nuevo modo de disponer de los difuntos, que perduró durante unos 2000 años. Con este objetivo se establecían verdaderos monumentos realizados mediante piedras de cientos de kilos formando un cubículo a modo de cámara, que se cubría después con un túmulo de tierra y piedras más pequeñas. En otras geografías, las dimensiones que presentan estas estructuras son muy superiores a las que encontramos en este conjunto y llegan a contar con galerías de acceso de varios metros de longitud.

En el interior de dicho compartimento se disponían los restos del difunto, acompañado de un ajuar, que solía consistir en recipientes cerámicos, herramientas, elementos decorativos, etc. La disciplina de la Prehistoria ha venido llamando a estas estructuras con el nombre de dolmen, empleando la palabra bretona con la que se conocían en aquellas latitudes. Por otra parte, en algunos lugares del País Vasco, el nombre que los lugareños daban a estas instalaciones es el de trikuharriak, denominación que actualmente se toma como genérico para este tipo de monumentos.

En varios puntos de esta línea montañosa se han hallado restos prehistóricos que podrían asociarse con actividades realizadas por quienes emplearon los restos funerarios.No obstante, actualmente no es posible asegurar que existiera un asentamiento estable del Calcolítico-Bronce en el cordal Artxanda-Ganguren.

Los monumentos que componen el conjunto

Los dólmenes de Irumugarrieta I, II y III se encuentran en maltrecho estado, aunque dos de ellos fueron estudiados arqueológicamente, aportando datos sobre la Prehistoria reciente. Desgraciadamente, las condiciones ambientales y la acidez del suelo impiden muchas veces la conservación de los restos humanos enterrados.

En el caso del dolmen marcado con el número I, había sido afectado por las máquinas que trabajaban en la repoblación forestal del monte. Se recuperaron puntas de flecha, raspadores, percutores, un hacha votiva y cuentas y colgantes de collar, que datan de hace unos 4500 años.

El monumento número II fue afectado por obras similares en época reciente. En su excavación se recuperaron solamente pequeños fragmentos de sílex tallado (geométrico), lo que podría indicar su mayor antigüedad. Se calcular que la cronología de su utilización se sitúa, aproximadamente entre el 3500 y el 2500 antes de Cristo.

Compartir en

unesco