Departamento de Cultura y Política Lingüística

El Observatorio Vasco de la Cultura visto desde fuera: los expertos internacionales opinan

En el marco de las Jornadas internacionales de trabajo con los Observatorios de la cultura tuvimos la oportunidad de conversar, al margen de las sesiones de trabajo, con los representantes de cada uno de los observatorios invitados. Aprovechando su experiencia y la perspectiva que favorece la distancia, les interpelamos para que valoraran la propuesta del Observatorio Vasco en su primer año de vida. Reproducimos aquí las respuestas a las dos preguntas formuladas.

1. Qué aspectos destacaría de la propuesta del Observatorio Vasco de la Cultura, teniendo en cuenta la experiencia de su observatorio?

2. ¿Sobre qué aspectos de su desarrollo debería el Observatorio Vasco de la Cultura estar especialmente atento?

quebecSerge Bernier, director saliente y Dominique Jutras, actual director del Observatoire de la Culture et des Communications du Québec

1. Lo que más destacaríamos ha sido el largo camino recorrido por el OVC en tan sólo un año. La progresión que se ha hecho nos impresiona enormemente, poniendo como ejemplo el Informe Kultura 07 como primer documento que publica un observatorio tan joven.
El otro elemento que más destacaríamos es la voluntad de no olvidarse, en la propuesta, de nada ni de nadie. Se está implicando a mucha gente, de muchos sectores y se quiere establecer con ellos un proceso de consulta frecuente. Si esto se hubiera planteado en el Québec, creo que no hubiéramos sido capaces de llevarlo a cabo.

2. Dos aspectos a tener en cuenta. En primer lugar, la voluntad de consulta tan amplia es excelente a priori pero hay que vigilar que no encalle el proceso e impida realizar el trabajo estadístico, de análisis, de investigación que constituye la misión central de cualquier observatorio. En segundo lugar, y entendiendo que es una opción temporal aplicada en este primer año, hay que prever que la estadística existente (económica, social) no nos aporta información suficiente sobre un sector cultural caracterizado por muchas pequeñas empresas, la actividad de las cuales no queda recogida en ninguna de éstas estadísticas. Todo ello hace necesario el desarrollo de una estadística cultural propia.

Jean-Cédric Delvainquiere, Responsable de estudios e investigaciones del área de política y regulación del Département d’Études, de la Prospective et des Statistiques (Francia)

Jean cedric1. El primer aspecto que más destacaría es todo el trabajo preparatorio y de reflexión de este proyecto. Se trata de un hecho realmente importante porque históricamente los observatorios se construían con mucho menos trabajo preparatorio y, en cambio, en la propuesta vasca se percibe la voluntad de capitalizar las experiencias anteriores.

Sobre el proyecto del Observatorio Vasco de la Cultura y sobre su actividad, creo que es muy coherente, muy estructurado y sobre todo está muy bien atado con el Plan vasco de la Cultura. Aporta un valor añadido enorme la capacidad que parece tener el Observatorio de estar conectado al conjunto de profesionales y actores del sector cultural. Esto es para mi un activo formidable, pero también un reto que hay que ser capaz de gestionar.

2. Primero, no podemos esperar que el observatorio nos dé todas las respuestas. Un observatorio juega un papel determinante en la producción de conocimientos, referencias, datos, análisis, etc. pero cabe tener en cuenta que el Observatorio no dará respuestas a todas las cuestiones que se planteen y, sobretodo, a todos los problemas que presente el sector cultural. Esto hay que aceptarlo y que nadie espere que el observatorio cumpla otras funciones más allá de las que le han sido encomendadas. Ya será formidable si se consigue responder al conjunto de objetivos formulados desde una aproximación progresiva como la que se plantea.

Quizás otro aspecto que cabe tener presente es la cuestión relativa a los costes, para dar respuesta al conjunto de objetivos, de una amplia cobertura, que han sido planteados y, más allá de los costes, al mantenimiento de una financiación estable, año tras año. Lo importante es que detrás del proyecto haya una voluntad política fuerte y que se transmita que se trata de un proyecto que debe ser respetado.

Luca Dal Pozzolo, director del Osservatorio Culturale del Piemonte

luca1. Los aspectos que destacaría son la estructuración de varios niveles institucionales, la repartición de responsabilidades entre los diferentes organismos, el Plan Vasco de la Cultura y la cantidad de recursos existentes en relación a la dimensión del país. Se trata de aspectos muy relevantes que suponen una inversión bastante importante en el sector cultural. Quizás esto plantea otra cuestión y es la cantidad de expectativas que se están generando y, en consecuencia, la necesidad que habrá de dar resultados que estén a la altura de estas expectativas.

2. Las dificultades que puede encontrarse el Observatorio Vasco de la Cultura son comunes a las se encuentran este tipo de organismos. Se debe buscar el equilibrio entre la dimensión de la estructura, los resultados y los recursos necesarios, y esto siempre es difícil de encontrar.

Teniendo en cuenta que no conozco perfectamente el Plan vasco de la cultura y a pesar de que considero que es un objetivo estimulante, es difícil – y por tanto implica algún riesgo- la voluntad de evaluar el impacto efectivo de la planificación estratégica sobre los procesos culturales más cotidianos. Esto es algo sobre lo que debemos reflexionar porqué es un punto fundamental para el futuro de un proyecto de estas características.

Josep Missé, Responsable del Gabinete técnico del Departamento de Cultura y Medios de Comunicación de la Generalitat de Catalunya

Josep1. En primer lugar destacaría la voluntad de coordinación y participación de todos los niveles de la Administración: Gobierno, Diputaciones y los tres Ayuntamientos de Bilbao, San Sebastián y Vitoria junto a la representación organizada de los diversos sectores culturales como condición necesaria al desarrollo del Observatorio.

En segundo lugar, señalaría el concepto de “cultura integral” para delimitar el punto de partida y el alcance del Observatorio. En dirección interna: atención a todos los acontecimientos del espacio cultural y de comunicación vasco, políticas sobre la creación y la participación de todos sus ciudadanos, y una especial tutela transversal al desarrollo del euskera. En dirección externa: considerar que la cultura vasca es igual a cualquier otra independientemente de las posiciones políticas en que se encuentra actualmente y de las realidades y percepciones sociológicas en las que se desenvuelve.

Finalmente, remarcaría la relación directa y continuada con las buenas prácticas probadas de los modelos del Estado Francés y del Gobierno del Québec.

2. En la puesta en marcha de un proceso como éste se debe estar atento a varios aspectos que afectan a estos organismos. En primer lugar, hay que tener en cuenta la confusión entre cultura y entretenimiento que acecha permanentemente todas las actuaciones públicas, empresariales y civiles que intervienen en el desarrollo de los procesos culturales. En segundo lugar, remarcar la externalización mayoritaria que se produce de los procesos de interpretación al margen de los expertos de un observatorio, que ha de considerarse como un “core” de capital intelectual en cultura. Y, finalmente, debe tenerse presente la falta de personal especializado en el análisis, el seguimiento y la discusión sobre las aportaciones de la documentación internacional, tanto conceptual como estadística, de los diversos puntos de vista de los sectores propios y próximos a la cultura.

Hakan Casares, coordinador del Observatorio da cultura galega

1. Uno de los aspectos que destacaría es que se ha hecho una delimitación original del ámbito cultural en el sentido que no es idéntica a las que nos podemos encontrar en los documentos de Eurostat ni en los trabajos que hace el Ministerio de Cultura ni en los referentes de Cataluña. Al mismo tiempo de original es exhaustiva. Es evidente que tiene una inspiración importante en el Instituto de Estadística del Canadá.

2. En general considero que el planteamiento del Observatorio Vasco de la Cultura es correcto. Quizás lo que más me ha llamado la atención, des del punto de vista organizativo, es el hecho que sean una serie de empresas quienes acometan el trabajo, que no haya una unidad estadística claramente introducida en la administración que se encargue, sobretodo, de todo lo que tiene que ver con la oficialidad de datos. Yo creo que es un sistema de funcionamiento que puede servir, no le encuentro ninguna pega, pero sí que probablemente es bastante llamativo.