Imanol Terán: «Uno de los puntos fuertes de este movimiento de la inteligencia artificial es que es transversal, que se aplica a todo»

  • Imanol Terán: «Uno de los puntos fuertes de este movimiento de la inteligencia artificial es que es transversal, que se aplica a todo»

La inteligencia artificial está generando grandes cambios en la sociedad, y lo está haciendo a un ritmo vertiginoso. Pero ¿sabemos realmente qué es la IA, qué aplicaciones reales tiene o cómo afecta a los procesos creativos y a los derechos de propiedad intelectual? ¿Conocemos las oportunidades y los riesgos que puede generar en las industrias culturales y creativas? ¿Somos conscientes de las implicaciones éticas de su uso? Para tratar de responder estas y otras cuestiones, hemos acudido al consultor de estrategia digital y formador en nuevas tecnologías Imanol Terán. Esto es lo que nos ha contado. 


Empecemos por el principio. ¿Qué es exactamente la inteligencia artificial?

En esencia, estamos hablando de un conjunto de tecnologías que pretenden crear sistemas que realicen tareas cognitivas de una forma similar a como lo hacemos los seres humanos.


Todos hemos oído hablar, por ejemplo, de ChatGPT, aunque muchos seguimos sin entender del todo su aplicación real. El pasado 23 de junio, en el marco del festival Basquerville celebrado en Vitoria-Gasteiz, impartiste un taller donde hablaste de varias herramientas de inteligencia artificial. ¿Cuáles deberíamos conocer? ¿Qué hacen exactamente?

Al final, estamos viviendo un momento en que cada día surgen nuevas herramientas. En muchas ocasiones, hacen cosas similares, por lo que en este contexto es complicado para el usuario medio saber por qué herramientas debe optar.

Por ello, a mí me gusta hacer más hincapié en las tecnologías que están detrás de las herramientas. Eso es lo que marca la diferencia, y actualmente tenemos 4 grandes áreas muy avanzadas: textos (generación, resúmenes, traducción, análisis...); generación de imágenes y vídeos; transcripciones; y voces sintéticas/locuciones.

Si tuviera que destacar alguna herramienta sobre otras, serían estas: en textos, ChatGPT; en imágenes, Midjourney; en transcripciones, Whisper; y en voces sintéticas, Elevenlabs.

En cualquier caso, es importante tener claro que todas estas tecnologías van a estar presentes en todas las herramientas que ya estamos usando en nuestro día a día. Es algo que va a suceder, irremediablemente.

 

Y en lo que respecta a la creación, ¿cómo afectan estas herramientas a los procesos creativos?

Las herramientas de IA generativa están teniendo un gran impacto en los procesos creativos. Por ejemplo, la IA puede ayudar a automatizar y acelerar ciertos aspectos del proceso creativo, como la generación de ideas, imágenes, texto, etc., y eso puede hacer que la creación sea más eficiente. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la IA es una herramienta y que no puede (todavía) reemplazar por completo la creatividad humana. Por tanto, la visión artística y las ideas originales aún provienen de nosotros. Es importante mantener un equilibrio y no depender demasiado de la IA. Las personas debemos dirigir el proceso creativo y utilizar selectivamente la IA donde sea útil, si no corremos el riesgo de perder originalidad. También deben abordarse los aspectos relacionados con la ética, la autoría o el plagio, a medida que la IA vaya generando más y más contenido. En general, si se usa correctamente, la IA generativa puede ampliar enormemente las posibilidades creativas y permitir formas completamente nuevas de arte y contenido. Pero los humanos debemos guiar ese proceso con cuidado.


Lo que muchas personas perciben como una gran oportunidad supone para otras, en especial para algunos perfiles profesionales, un enorme riesgo que puede afectar seriamente a su trabajo. ¿Qué beneficios y riesgos destacarías tú?

El principal beneficio viene de la mano de la productividad. Todas estas herramientas nos hacen ser mucho más productivos. Nos ahorran mucho tiempo e incluso nos permiten llegar a puntos que de otra forma serían inalcanzables.

Para mí, el mayor riesgo es utilizar estas herramientas desde el desconocimiento, sin tener bien claro qué son y qué no son, para qué sirven y para qué no.

También es importante conocer conceptos como la "alucinación", lo que hace que cuando estos modelos no tienen información suficiente sobre un tema, directamente, se lo inventen.

Asimismo, es vital que hagamos un uso responsable de la tecnología, para evitar situaciones absurdas como tener a inteligencias artificiales intercambiándose correos electrónicos que nosotros no estemos leyendo ni escribiendo. Suena surrealista, pero es algo que ya podría estar dándose.


¿Cómo percibes a las industrias culturales y creativas ante este escenario de oportunidades y riesgos?

Creo que hay un poco de todo. Por un lado, veo gente que odia todo lo que "huele" a IA: lo ven como una amenaza y centran sus esfuerzos en desprestigiar estas herramientas en lugar de aprender a utilizarlas y ver cómo sacarles partido. En el extremo opuesto están aquellas personas que lo ven como la oportunidad ideal para trabajar cada vez menos: si la IA lo hace por mí, ¿para qué voy a hacerlo yo? Creo que ese es un enfoque erróneo e incluso peligroso, ya que no podemos perder en ningún momento la autenticidad y lo que nos hace destacar, especialmente en algo tan diferencial como es el aspecto creativo. Y por último, tenemos el grupo de gente que lo ve como una oportunidad para ser más productivos. Estas personas están probando ya todas estas herramientas de IA generativa, se están formando e informando, y están estudiando cómo integrarlas dentro de sus procesos creativos. En mi opinión, este es el enfoque correcto, y no solo en relación a la creatividad, sino también en cualquier otro ámbito.


Hay quien, como Alberto Granados, presidente de Microsoft España, cree que "la inteligencia artificial tiene que tener un freno de mano humano" y que debe ser para los seres humanos más un asistente que un reemplazo. ¿Qué opinas?

Estoy muy de acuerdo con esa afirmación. De hecho, es algo que vengo destacando en todos los foros en los que estoy hablando sobre este tema en lo que llevamos de año. ¿Qué la IA reemplazará determinados perfiles laborales? Claro que sí, como ha sucedido siempre con cualquier avance tecnológico de este calibre. Pero en general, esta tecnología viene para ayudar. Yo también lo veo como ese asistente que tienes permanentemente al lado. Sabe de todo, contesta muy rápido, no se cansa, no protesta. A nivel operativo, le veo muchas más ventajas que inconvenientes.


El desarrollo de la inteligencia artificial supone cambios profundos, no solo tecnológicos, sino también éticos y filosóficos. Sobre esos cambios se habló también en la jornada "IA DENA: adimen artifiziala sorkuntzan" que tuvo lugar el 17 de junio en Azpeitia. Sabemos que en estos momentos la UE está dando forma a la futura Ley de Inteligencia Artificial, que será la primera ley integral sobre IA del mundo. ¿Crees que será suficiente?

Sinceramente, no lo creo. Si bien destacaba que veo más ventajas que inconvenientes a nivel operativo, no es menos cierto que los retos que se plantean en terrenos como la ética, la moralidad, la privacidad, no son menores. Incluso hay casos en los que podemos pisar incluso el plano filosófico.

Es un gran avance que se empiece a legislar sobre todo este tema, ya que está yendo todo tan rápido que es complicado adaptarse y prever todos los compromisos que lleva asociado. Y me temo que para cuando se aprueben todas estas leyes ya tendremos otros tantos nuevos retos más a los que enfrentarnos. Ya sabemos de las diferentes velocidades que manejan la tecnología y el mundo de lo legal.


Recientemente hemos conocido un proyecto innovador en el ámbito audiovisual. El estudio navarro Dr. Platypus & Ms. Wombat ha desarrollado "Emotional Films", un nuevo formato audiovisual que es capaz de hacer evolucionar la historia en tiempo real en función de las emociones del espectador gracias a la inteligencia artificial. ¿Qué otras aplicaciones puede tener la IA en la cultura?

Todo lo que sea creación de nuevos contenidos o adaptación de los ya existentes, basándose en nuestros gustos personales, histórico de consumo, estado de ánimo o incluso impulsos cerebrales, es algo que ya se va a poder hacer.

Desde un punto de vista distinto al del usuario, al igual que en otras áreas, podemos hablar de detección de tendencias, creación de experiencias interactivas, traducción e interpretación, accesibilidad, preservación cultural... En realidad, uno de los puntos fuertes de todo este movimiento de la IA es que es transversal, se aplica a todo, solo es cuestión de que, a medida que lo vayamos integrando en nuestro día a día y descubramos su potencial, se nos vayan ocurriendo nuevos casos de uso.


Unido directamente con lo anterior, uno de los temas que están generando un mayor debate y que también abordaste en tu ponencia es el de los derechos de propiedad intelectual. En tu opinión, ¿cuáles son las claves que hay que tener en cuenta?

Aquí se genera un debate sobre la creatividad. ¿Cómo me van a pertenecer los derechos de algo que no he hecho yo? Bueno, en realidad un fotógrafo no hace una fotografía por sí mismo, al igual que un escritor no escribe con sus propias manos, lo hace con un bolígrafo o un ordenador. Entonces, ¿por qué debería ser diferente con la IA? ¿No es solo una herramienta más? Yo me inclino bastante por este enfoque, pero la verdad es que ahora mismo hay muchos temas sobre los que tengo muchas más dudas que certezas.

Por lo pronto, tendremos que ver qué dicen las nuevas leyes que estás por venir. Mientras tanto, tenemos que atenernos a las normas concretas de cada una de las herramientas que utilizamos.


Poco a poco estamos viendo de lo que son capaces estas herramientas, pero ¿somos realmente conscientes del cambio tan profundo que se está produciendo en tan poco tiempo? ¿A qué retos se enfrenta la IA? ¿Hacia qué ámbitos y aplicaciones crees que se dirigirán los pasos en el futuro?

Creo que la población, en general, no tiene ni idea de lo que está pasando y de todo lo que viene. Incluso habrá gente que en unos meses estará utilizando todas estas tecnologías sin ser ni tan siquiera consciente de ello.

Para mí, los principales retos no vienen por la parte puramente técnica, la cual creo que está sumamente depurada y lo que falte no tardará en producirse. Pero como sociedad vamos a tener que enfrentarnos a una serie de cuestiones complejas, y ponernos de acuerdo en temas que no serán fáciles. ¿Vamos a dejar que podamos "hablar" con un familiar que ya ha fallecido? Esto es algo que se va a poder hacer, incluso que ya puede hacerse, pero ¿es bueno para un ser humano? ¿Debemos permitir que suceda? Como veis, nos enfrentamos a dilemas que nunca antes nos habíamos tenido que plantear. Y no será fácil.

Por lo demás, tengo claro que todo lo que tenga que ver con analizar grandes volúmenes de información o con crear sistemas propios entrenados en conjuntos de datos específicos tiene un enorme potencial.


(Especial publicado el 26 de julio de 2023)