Fecha de publicación: 27/06/2012

El traductor castellano-euskera está resultando todo un éxito

El traductor automático castellano-euskera que presentó en sociedad el pasado día 28 de febrero la Viceconsejería de Política Lingüística del Departamento de Cultura del Gobierno Vasco está resultando todo un éxito. Su calidad va mejorando día tras día, es más preciso y lo usan cada vez más usuarios.

El día que la Viceconsejería de Política Lingüística del Gobierno Vasco presentó el traductor automático castellano-euskera, el pasado 20 de febrero, existían varias incógnitas en torno a su funcionamiento: si sería de calidad, si tendría muchos fallos, si realmente sería eficaz…

Analizando los datos recabados desde el mismo día de la presentación hasta este mes de junio, se puede decir sin temor a equivocarse que el traductor automático está siendo todo un éxito. Tan solo hay que mirar los siguientes datos para poder corroborar esa afirmación: 

 

Documentos

Frases

Febrero 2012

54.883

1.525.487

Marzo 2012

280.023

11.762.430

Abril 2012

242.209

17.894.370

Mayo 2012

335.190

29.948.918

Como se puede apreciar en los datos que van desde febrero hasta junio, el número de documentos y frases que se han introducido para traducir en la aplicación refleja una tendencia al alza significativa. En el caso de los documentos, en abril hubo un pequeño descenso, debido a que ese mes se celebraba la Semana Santa y, por lo tanto, el flujo baja en todos los ámbitos.

Tal como se insistió en el día de la presentación, el traductor automático es una herramienta de ayuda que hay que utilizar adecuadamente, en un principio puede cometer algunos fallos, pero según se vaya usando, dichos fallos, se irán corrigiendo y su calidad será cada vez mayor. Y así está sucediendo. He aquí unos cuantos datos que corroboran esa afirmación:

- Ante el uso real (flujo de demanda), se advirtieron varias necesidades en lo que al sistema informático de la aplicación se refiere, y que son mejorables. Una vez ajustadas, el sistema se ha estabilizado y no ha mostrado ningún problema de bloqueo ni de detención del mismo.

- En cuanto al interfaz se refiere, el botón “mostrar alternativas” aparece ahora marcado por defecto; de esa forma, desde un comienzo, el usuario podrá ver las opciones de traducción de las palabras polisémicas.

- Asimismo, se han introducido en el sistema las correcciones lingüísticas, siguiendo una clasificación determinada: fallos de nivel general, de léxico, nombres propios y siglas, por ejemplo: “Euskadi” (se declina correctamente ahora); “gracias, muchas gracias, gracias por” (ahora la mayoría las traduce correctamente); se han mejorado también ciertas estructuras: mientras…; no poder (ezin…); ir + gerundio (-t(z)en joan; el tren de (Irún), el aeropuerto de (Madrid); (recibió una recompensa) por (venir a la escuela); …de mi parte (nire partetik); y otros: léxico preciso (sailburu, sailburuorde…), formulas (afectuosamente), etc.

En la actualidad, se siguen detectando algunos fallos que se corrigen de forma continuada. Sin embargo, en el proceso de traducción, en las traducciones de los documentos extensos, se detectan fallos de otro tipo y, por lo tanto, se irá mejorando todo el sistema.

A pesar de las críticas iniciales, los usuarios del traductor han realizado valoraciones positivas y han mostrado una opinión favorable sobre el traductor automático. He aquí una muestra:

1.- En el análisis realizado por el medio digital Zu Zeu, se puede encontrar bastantes opiniones al respecto: “Me ha parecido un traductor correcto, y por lo menos de mucha ayuda”. “Pero seamos realistas. ¿Quién va a usar un traductor (sea de Google, del GV u Opentrad) para traducir “muchas gracias”, “vete a la mierda” o similares? ¿No debemos pensar en textos más formales? Y desde ese punto de vista, el traductor del GV parece correcto, a pesar de que siempre debe de haber un traductor humano o experto para repasar lo que ha traducido el sistema.

2.- Asimismo se abrió un debate en Sustatu y entre las conclusiones que sacaron muchos a través de los textos traducidos aparece el siguiente: “En una primera consideración no veo que la herramienta esté tan mal…” “Creo que es un avance necesario en la tecnificación del euskara. No es el más ideal, pero sí que se debe aprovechar”.

3.- En la lista de correo Itzul también hubo un intercambio de opiniones. Entre ellas, la siguiente: “Durante estos días, como no, yo también he realizado algunas pruebas y, a decir verdad, me he quedado gratamente sorprendido, puesto que no esperaba que pudiera dar esos resultados desde el inicio… y el punto de partida, en mi opinión, es válido. Los responsables de Política Lingüistica han afirmado claramente que se trata de un traductor automático para textos generales; y si se pretende divulgar algún resultado de alguna traducción lo debe corregir una persona. Por lo tanto, bienvenido sea el traductor automático 'es >eu'”.

Por consiguiente, es evidente que el traductor automático ha tenido muy buena aceptación en estos primeros meses, pero se debe continuar realizando un trabajo pedagógico, en el que hay que recordar qué se debe de hacer para seguir obteniendo unos buenos resultados:

- Debemos aprender a usar correctamente el traductor automático (como todos los traductores automáticos), esto es, debemos saber qué le podemos pedir a la máquina y qué no; si aprendemos eso debidamente, realmente nos ayudará a la hora de traducir los textos rápidamente. Sin olvidar, claro está, que el traductor de la máquina hay que corregirlo siempre.

- El traductor automático castellano-euskera se ha preparado para traducir textos neutros, de registros formales y que tienen estructuras fijas y repetitivas. No se pueden obtener buenos resultados en textos escritos en un registro coloquial de entre amigos o en los textos informales, es decir, en textos escritos de manera muy libre. Además, el traductor no se puede emplear a modo de diccionario, esto es, no puede sustituir un diccionario.

- Teniendo en cuenta esas características, existen también otros aspectos a considerar, para poder usar debidamente el traductor: los textos en castellano que se introducen para realizar la traducción tienen que estar perfectamente redactados (sin fallos ortográficos o tipográficos, empleando una sintaxis correcta, sin abreviaturas), con una puntuación adecuada (comas, puntos y puntos y comas) y, por supuesto, el discurso debe ser coherente. 

Pero el camino emprendido por el traductor automático no termina aquí. En estos momentos se está preparando el traductor para que se pueda usar en los smartphone y en las tablet. 

A su vez, y de cara a un futuro más o menos cercano, la Viceconsejería de Política Lingüística del Gobierno Vasco está desarrollando el Banco Público de las memorias de traducción, y si se cumplen las previsiones, puede estar operativo para finales de este año. Con el Banco, tendremos a nuestra disposición una potente herramienta de ayuda para la traducción. El siguiente paso consistirá en su fusión con el traductor automático. De esta forma, cuando se introduzca en el sistema un texto para traducir, en un primer momento se hará la búsqueda en las memorias de traducción y lo que encuentre ahí lo extraerá del mismo (se trata de una traducción humana) y, lo que no encuentre, lo pasará por el traductor automático.

Asimismo, para mediados del 2013, si se cumplen las previsiones, se le añadirán al sistema de traducción las direcciones de traducción euskera-castellano e inglés-euskera.