Fecha de publicación: 16/12/2009
La Dirección de Tráfico integrará a las víctimas de accidentes en su estrategia de seguridad vial
Se trabajará conjuntamente con asociaciones y otros agentes para mejorar el tratamiento post.-accidente

La Directora de Tráfico, Amparo López, ha anunciado esta mañana que el Gobierno Vasco quiere incorporar el punto de vista de las asociaciones de víctimas de accidentes a su estrategia de seguridad vial. Para ello, abrirá una nueva línea de trabajo en la que invita a participar a todos los agentes sociales del País Vasco interesados.

 

Amparo López ha hecho estas declaraciones durante la rueda de prensa de presentación del trabajo Fundación Lagun Aro -Stop accidentes: "La vida después del accidente de tráfico" realizado conjuntamente por la Fundación Seguros Lagun Aro y Stop Accidentes. Este estudio aborda por primera vez la situación que viven los accidentados y sus familiares tras sufrir un accidente. El documento presentado en Bilbao por Pablo Mogelos, director general de Seguros Lagun Aro, y Ana María Campos, presidenta de Stop Accidentes, deja en evidencia las carencias y necesidades que sufre este colectivo, así como sus peticiones y demandas.

Realizado a través de entrevistas a tres grupos de personas o "focus group" que han vivido un accidente grave en primera persona o en la de algún familiar directo, el estudio se completó con encuestas telefónicas a 1200 personas en toda España (48,9% hombres y 51,1% mujeres; 22,1% jóvenes, 58% de mediana edad y 19,9% de edad avanzadas) entre el 15 de Octubre y el 15 de Noviembre de 2008.

En términos generales, los encuestados consideran que hay que dedicar más recursos económicos y humanos a la atención de las víctimas y sus familiares. Y demandan ayuda psicológica para afrontar el accidente así como una mayor atención emocional por parte de las compañías aseguradoras.

El 42% de las personas que ha sufrido un accidente no se puede incorporar con normalidad a su trabajo por sufrir secuelas psicológicas o físicas. La recuperación de las lesiones psicológicas dura tres años de promedio, frente a los dos años y medio de las físicas. El estudio también revela que el 23% de los encuestados tiene miedo a conducir tras el siniestro.

Otra de las conclusiones de este trabajo se refiere a la valoración que los implicados - directamente o por medio de un familiar-, hacen de la atención post-accidente. La mejor valorada es la asistencia sanitaria, con una puntuación de 6,67 sobre 10, mientras que el proceso judicial es el peor valorado con sólo un 3,15.

Los tres participantes en la rueda de prensa han coincidido en la necesidad de colaborar e implicar a toda la sociedad para lograr cambiar los comportamientos peligrosos en la carretera y en el importante papel que las víctimas de accidentes de tráfico, desde su experiencia, pueden desarrollar en esta tarea.