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MUSEO CHILLIDA-LEKU, HIERRO SOBRE HIERBA
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“Un día soñé una utopía: encontrar un espacio donde pudieran descansar mis esculturas y que la gente caminara entre ellas como por un bosque”.

 
El Museo permanece cerrado desde el 1 de enero de 2011. Aún así, se seguirán llevando a cabo todas aquellas actividades paralelas que se desempeñan con independencia del cierre al público, como son la conservación del patrimonio artístico o la realización de exposiciones nacionales o internacionales, entre otras.
 

Eduardo Chillida

 
Hablar de creación artística vasca es hablar de su artista más universal, Eduardo Chillida (1924-2002), que, con el Museo Chillida-Leku quiso hacer realidad su sueño de crear un espacio a la medida de sus obras. Cuando Chillida decía que “…aquí en mi País Vasco me siento en mi sitio, como un árbol que está adecuado a su territorio, en su terreno pero con los brazos abiertos a todo el mundo”, expresaba su arraigo y su amor por esta tierra y por su luz negra, como él lo expresaba y reflejaba en sus obras. Chillida-Leku es, pues, la consecución de un sueño durante años anhelado por el autor: Crear un espacio a la medida de su obra donde esta pudiera ser permanentemente expuesta.
 
Situado en el término municipal de Hernani a tan solo 15 km de San Sebastián, Chillida-Lekues un espacio escultórico en sí mismo, un lugar de la memoria donde el tiempo y el espacio se detienen condensados en el hierro y el acero, en el alabastro y el granito de las obras del genial escultor donostiarra.
 
La Colección de Chillida-Leku está compuesta por 391 esculturas y más de 300 obras en papel, entre gravitaciones, grabados y dibujos. Es una colección dinámica, porque debido a los compromisos expositivos del escultor en todo el mundo y a la entrada y salida de nuevos encargos, algunas grandes piezas abandonan temporalmente el museo y otras lo enriquecen. No se trata de un museo cerrado, sino de un espacio vivo y cambiante.
 
En el corazón del Chillida-Leku se erige el restaurado caserío Zabalaga, que atesora a su vez la esencia de la obra del creador guipuzcoano. Este edificio incluye las obras de pequeño y mediano formato de Chillida, y proporciona un clarificador y deslumbrante recorrido por su medio siglo de creación, un paseo envuelto en la característica atmósfera de un caserío que conserva la esencia de sus cerca de 500 años de historia y la magia de haber sido transformado en una obra de arte del propio escultor.
 
El edificio alberga las obras de pequeño tamaño realizadas en acero corten, alabastro, granito, terracota y fieltro. Dentro del edificio y en diferentes salas se pueden apreciar los yesos realizados por el artista durante su estancia en París (1948-1951) y los hierros forjados en Hernani a su regreso, junto con dibujos de la época que acompañan a estas obras, pasando por los proyectos de obras públicas, algunos de los cuales se convirtieron en realidad a escala monumental y otros que quedaron en simples sueños, hasta las gravitaciones que inició en 1985 en su indagación artística, mediante las cuales podremos descubrir al Chillida más íntimo.
 
El visitante sale del caserío con la impresión de haber recorrido una mezcla de santuario y hogar. En el exterior, la intensidad del verde se funde con el acero y el granito creando un universo mágico. Es el momento en el que Chillida-Leku cobra vida para el espectador, un espectador que se mueve, habla y escucha entre, con y a las más de 40 esculturas expuestas en el exterior y que el visitante es libre de tocar con sus propias manos.
 
Es, en definitiva, un bosque encantado de 12 hectáreas que hermana arte y naturaleza, un espacio único y mágico donde las esculturas se alzan solemnes mezcladas con las hayas, los robles y las magnolias sobre amplias praderas verdes y acogedoras.
 
Fecha de la última modificación: 12/03/2010