Lekeitio y Mungia, "slow cities"
 
Ambas localidades han sido elegidas, junto a otras cuatro poblaciones del Estado, ideales para el viajero más tranquilo.

Puerto de Lekeitio

Siguiendo la estela del movimiento Slow Food, creado en 1986 por el crítico gastronómico Carlo Petrini ante la proliferación de la comida rápida, nacieron las "slow cities". En la actualidad son 116 localidades de 16 países las que ostentan dicho reconocimiento. Las "slow cities" no deben superar los 50.000 visitantes, ni ser capital y deben cumplir más de medio centenar de requisitos de calidad. Todo aquel que las visite podrá evitar fácilmente el estrés, las prisas y la muchedumbre que caracteriza a las grandes urbes, a la vez que disfruta de hermosos parajes y de la gastronomía local. En el Estado, son seis las poblaciones que han superado las pruebas, entre las que se encuentran las vizcaínas Lekeitio Mungia, ejemplos fehacientes del buen vivir.

La villa marinera de Lekeitio, por ejemplo, guarda numerosos tesoros para el turista. Especial mención merecen su puerto, muy cerca de la desembocadura del río Lea, o la basílica de la Asunción de Santa María, de estilo gótico y que data del siglo XV. La tranquilidad reina en el arenal de Isuntza, ideal para disfrutar en familia. Los lekeitiarras mantienen vivas sus tradiciones, entre las que destacan la danza denominada Kaxarranka y la fiesta del Ganso. Recientemente un artículo publicado por la periodista Sarah Wildman en el New York Times ha resaltado las virtudes de numerosas localidades vascas, entre las que se encuentra Lekeitio.

La otra "slow city" vasca, Mungia, se encuentra en la comarca de Uribe-Butroe. Cuenta con un rico patrimonio arquitectónico, con edificios tan emblemáticos como la casa-torre Torrebillela, la iglesia gótica de San Pedro, el parque de Uriguen, el caserío Landetxo Goikoa (considerado el más antiguo de Bizkaia) o Izenaduba Basoa, el primer parque temático de mitología vasca, en el que conviven el Olentzero y otros muchos personajes. El espectacular Palacio Urgoiti (que en la actualidad acoge el hotel del mismo nombre), edificio del siglo XVII, no defraudará a los visitantes.


Fecha de la última modificación: 07/10/2009