Datos económicos (pdf. 1.131 kb)
Conclusiones
" Como en el resto de países desarrollados, en Euskadi estamos inmersos en una grave crisis económica que ha provocado una profunda contracción de nuestro ritmo de crecimiento.
" En este momento, ya desde los últimos meses del pasado año, en Euskadi atravesamos lo peor, la fase más dura desde que se iniciara este cambio de ciclo, y, muy probablemente, esto va a seguir siendo así al menos durante algunos meses más de este año 2009, que va a ser un año duro y difícil.
" A pesar de todo ello, no es menos cierto que de momento la economía vasca ha resistido y está resistiendo mejor que las economías de otros países esta grave crisis, y que, por ello, hemos notado y estamos notando menos sus negativos efectos, cuestión que resulta evidente a la vista de todos y cada uno de los indicadores a los que se recurra.
" Esto no es fruto de la casualidad, sino que obedece a que, no tratándose de una crisis endógena, propia de nuestras estructuras económicas, y dado el modelo de crecimiento equilibrado que la economía vasca ha venido siguiendo en las dos últimas décadas, Euskadi afronta esta crisis mucho mejor preparada que otras economías.
" Lo cual, a su vez, nos sitúa en una buena posición, en una mejor posición que a otros países para recuperar el dinamismo de nuestro ritmo de crecimiento a partir de cuando comience a estabilizarse la coyuntura general.
El débil crecimiento del último trimestre del año pasado, del 0,4%, confirma la severa contracción de nuestra actividad económica, y confirma, por tanto, el hecho de que, como no podía ser de otra forma, la evolución de la economía vasca se está viendo seriamente afectada por la profunda crisis económica por la que atravesamos todos los países desarrollados.
Se confirman así las negativas previsiones que el Gobierno viene haciendo públicas ya desde el mes de octubre, y que reiterábamos hace apenas un mes en el sentido de que en Euskadi lo peor de este ciclo de ajuste, lo más duro de esta crisis lo íbamos a pasar durante los últimos meses del pasado 2008 y los primeros meses del 2009, del año que acabamos de comenzar.
Por ejemplo, en nuestro escenario de crecimiento del 0,5% para este año ya habíamos previsto que el cuarto trimestre de 2008 presentara un intertrimestral negativo, aunque también tengo que reconocer que no con la intensidad con la que se ha producido.
IV Trimestre de 2008
Cuando el pasado 14 de enero realicé ante Uds. un avance del cierre del ejercicio anterior, hablé de una "doble lectura" en relación a la marcha de nuestra economía, y sigo pensando que así es.
Lectura negativa del cuarto trimestre de 2008.
El exiguo crecimiento del 0,4% incide en la paulatina y cada vez más profunda desaceleración de la actividad, hasta el extremo de que este 0,4% supone un descenso de 1,4 puntos respecto al crecimiento del PIB del tercer trimestre.
Esta contracción de nuestra economía ha tenido su reflejo más gráfico, más expresivo, sobre todo en tres elementos:
- La tasa negativa registrada como habíamos previsto, por primera vez y además de forma muy clara, por el sector industrial.
- Por el lado de la demanda ello está relacionado, asimismo, con la acentuada caída de la inversión, que también se ha presentado en términos negativos.
- Finalmente, el nuevo descenso del gasto en consumo final de los hogares, del consumo privado, sitúa este componente, por primera vez en más de una década, en una tasa de crecimiento interanual negativa del 0,4%.
El corolario de esta lectura negativa del último trimestre del año pasado lo constituye el hecho del crecimiento negativo, esto es, el decrecimiento que respecto al trimestre anterior presenta por primera vez la variación del PIB (-1,1%). Dos ideas sobre este punto.
En primer lugar, el dato no nos ha sorprendido, puesto que, como ya he señalado, en el escenario macroeconómico que para este año 2009 hicimos público el mes pasado, ya habíamos previsto que el cuarto trimestre de 2008 registrara esa variación intertrimestral negativa respecto al tercero.
Lo que francamente no esperábamos era la virulencia con la que se ha producido.
Segunda idea. Este hecho da una medida de la profundidad de esta crisis global también en Euskadi -desde este punto de vista la bajada media europea, tanto en la Zona €uro como en la UE-27, es del 1,5%; la española del 1%, que es la misma que ha registrado EEUU-.
Y, por otra parte, podría avanzarse la hipótesis de que algunos de los escenarios que habíamos estimado han podido adelantarse en el tiempo.
Con todo, el cuarto trimestre de 2008 tiene también, si cabe decirlo así, una lectura positiva que pasa por resaltar que crecemos, muy poco, pero seguimos creciendo. Es decir, que ese 0,4% suma, acumula, se presenta en términos positivos.
No hay más que analizar las tasas interanuales de las economías de nuestro alrededor para calibrar en lo que vale este hecho fundamental (Cuarto trimestre de 2008: Zona €uro, -1,2%; UE-27, -1,1%; Alemania, -1,6%; Francia, -1%; España, -0,7%).
Este mejor comportamiento de nuestra economía en comparación con las de otros países obedece a que, al igual que ha ocurrido a lo largo de todo el ejercicio, nuestras exportaciones han superado a las importaciones -hablamos esencialmente de ventas fuera del Estado español, porque el mercado estatal ha caído por los suelos, también para nuestros productos-. El caso es que, dentro del retraimiento que han presentado ambos elementos, en el último trimestre de 2008 las exportaciones han vuelto a evolucionar más favorablemente que las importaciones, lo que ha propiciado que la aportación del saldo exterior se haya mostrado en términos ciertamente positivos (0,4%).
Este factor, importantísimo, además de permitirnos mantener el equilibrio de nuestra balanza comercial con el exterior, nos habla de la competitividad de nuestros productos en mercados que no pasan por un ciclo precisamente expansivo. Es decir, nos habla de la salud endógena de nuestra economía en tanto que la crisis que padecemos no estriba en razones propias de nuestra estructura productiva, que se muestra abierta al exterior, exportadora y competitiva.
Resulta obligado hacer también esta lectura positiva.
Balance general de 2008
La evolución de la economía vasca durante el año pasado ha tenido dos partes bien diferenciadas, con un primer semestre con crecimientos importantes, claramente superiores al crecimiento medio del conjunto del ejercicio, y una segunda mitad, con cifras en positivo, pero que conforme ha ido transcurriendo ha marcado un acusado descenso de la actividad como no conocíamos desde hacía muchos años.
En otras palabras, que a lo largo de 2008 ha terminado confirmándose el inicio de un ciclo económico contractivo, cuya duración e intensidad nadie es capaz de precisar, de hecho nadie sensato se atreve a hacerlo.
Desde esta perspectiva, la tasa interanual de crecimiento del 2% que ha registrado el PIB de Euskadi -dos décimas por debajo de nuestra última estimación- supone crecer la mitad que el ejercicio anterior 2007, la mitad que los tres ejercicios anteriores. Éste solo dato es suficientemente elocuente.
Ahora bien, ese mismo 2% en el contexto en el que nos encontramos tiene otra lectura, a todas luces positiva, si lo situamos en relación al comportamiento que han mostrado las economías de nuestro entorno, porque significa crecer casi el doble que la economía española (1,2%); significa crecer más del doble que la media de la Unión Europea (0,9%); significa crecer casi el triple que la media de la €urozona (0,7%). Creo que, desde esta óptica también con esto está todo dicho.
Las bases de este crecimiento han sido dos, sobre todo a partir de la segunda mitad del año.
El comercio exterior, cuya importancia acabamos de destacar, y respecto a lo cual damos un paso más en el análisis. Si nuestra capacidad exportadora es como decíamos un indicativo de la salud endógena de nuestra economía, la confirmación de ésta en un ciclo como el que padecemos apunta a una mejor posición de salida de la economía vasca para cuando cambie el ciclo, que cambiará.
Segundo factor que ha contribuido al crecimiento, la actuación de las Administraciones Públicas, nítidamente visible a tenor de las cifras que arrojan tanto el incremento del gasto en consumo final de las Administraciones Públicas (5,9%), por un lado, como el crecimiento de los servicios ofertados por las Administraciones Públicas, servicios de no mercado (7,3%), por otro lado.
Las Cuentas de EUSTAT conocidas hoy aportan, finalmente, un dato que también resulta diferencial en relación al comportamiento que han presentado otras economías. Me refiero a la evolución que en el conjunto del ejercicio ha mostrado el empleo, que en nuestro caso ha sido positiva, mientras que otras economías, sin embargo, han destruido empleo en términos netos.
En Euskadi el incremento medio que ha registrado el empleo ha sido del 1,1%, lo que supone la creación neta de más de 10.000 puestos de trabajo a lo largo del año pasado, lo que eleva el número de personas ocupadas a más de un millón veinticinco mil.
Estos más de 10.000 nuevos empleos que computa EUSTAT vienen a coincidir -incluso se hallan por debajo- con los casi 12.200 nuevos afiliados que en media anual ha contabilizado la Seguridad Social respecto al año anterior 2007.
Claro que, por otra parte, también hay que señalar que el cambio de tendencia que se ha producido el último trimestre, en especial a partir del mes de noviembre, ha provocado que tanto la industria (-0,4%), como, sobre todo la construcción (-4,1%), hayan registrado sendas pérdidas de empleo.
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