Recomendaciones ante el Eclipse Lunar del 3 de Octubre de 2005
 
  1. Como regla general nunca se debe mirar al sol directamente ni con aparatos, ni filtros, ni mucho menos a simple vista.
  2. Las radiaciones ultravioletas e infrarrojas de los rayos solares, aumentadas por el efecto de lupa del cristalino del ojo, pueden quemar la retina. ¿Quién no ha quemado papel usando la luz del sol y una lupa? Eso mismo puede ocurrir con nuestros ojos. Ese es el peligro.
  3. Por eso, cuando nos da el sol de cara, instintivamente dejamos de mirar hacia él o cerramos los ojos, como mecanismo de defensa ante el sol, "para que no nos ciegue el sol".
  4. Pues bien, esto que ocurre en cada día del año en que luce el sol, seguirá ocurriendo durante el eclipse. El sol, esté parcial o totalmente al descubierto, emite las mismas radiaciones que pueden quemar nuestra retina aunque al principio no lo notemos.
  5. Por eso, ante el eclipse que va a ocurrir, hay que adoptar las mismas medidas que adoptaríamos siempre: proteger los ojos. Para ello,
    1. no bastan las gafas normales de sol; ni cristales ahumados, ni películas fotográficas, ni placas de radiografía;
    2. se necesitan gafas especialmente diseñadas con un filtro similar al que usan los soldadores y homologadas; por otro lado, muy caras.
  6. Finalmente, hay que tener especial cuidado con las niñas y niños pequeños que, sin darse cuenta, pueden quedarse, imitando lo que no deben hacer las personas mayores, mirando al sol. Las consecuencias pueden ser gravísimas: incluso la ceguera.
  7. Que no le ciegue el sol. Si no dispone de esas gafas especiales, véalo tranquila y cómodamente a través de su televisor en su casa. Lo verá aunque esté nublado. Y no le habrá cegado el sol.


 

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Fecha de la última modificación: 24/08/2007