Colegio Público Zamakola: Bizi gaitezen elkarrekin
Un proyecto escolar de Educación para la Convivencia
2009ko otsaila
Entzungo dizut, entzun eidazu Adostokian gabiltza. Bion artean zaila denean dugu bitartekaritza. Elkar adosten dakigunean atsegina da bizitza. Gure gatazkak bideratzeko arma onena da HITZA.
"La mejor arma es la palabra". Ésta es sin duda la frase que resume el proyecto escolar Bizi gaitezen elkarrekin (en castellano 'Vivamos juntos') de educación para convivencia que se lleva a cabo en el Centro público Zamakola de E. Infantil y Primaria, situado en La Peña, un barrio periférico de Bilbao. Están escolarizados algo más de 600 alumnos y alumnas, desde los 2 hasta los 12 años, con tres líneas por nivel.
Nos acercamos a su trabajo a través de su directora, Mª Asun Olano, una profesional que lleva 30 años en el centro y que desborda positivismo en cada una de sus palabras. No es para menos ya que junto al resto del estamento educativo han puesto en marcha 'una pequeña sociedad'. "Estamos -afirma- en una comunidad en la que el alumno tiene derechos, pero en la que también tiene responsabilidades. Él tiene derecho a tener una buena convivencia, pero tiene la responsabilidad de trabajar por ello. No es suficiente con no ser violento, es necesario trabajar por la paz".
Palabras bonitas que cuentan con una extensión en la tarea diaria. "Los niños aprenden primero la parte cognitiva, tienen que saber cómo se resuelve un conflicto porque el conflicto es consustancial en cualquier proceso. No hay patio escolar, ni familia, ni cuadrilla de amigos que no tengan conflictos". Y la diferencia está en cómo resolverlos. Si utilizando la violencia, la palabra...
El programa parte de la convicción de que procurar una buena convivencia no sólo es una condición para realizar el trabajo escolar, sino que es un aprendizaje básico en sí mismo, al que debe contribuir la educación escolar y que ha de ser resultado de un trabajo sistemático, no ocasional.
Nuestro propósito es que el alumnado tenga un comportamiento basado en la cultura de paz, de igualdad y respeto ante el diferente, de apoyo y solidaridad con el débil, que afronta los conflictos con el diálogo y el acuerdo; que adquiera una cultura democrática y ciudadana para desarrollarse en libertad, ejerciendo sus derechos y deberes con responsabilidad y participando activa y críticamente en los grupos sociales a los que pertenece; que se rija por principios éticos, promoviendo su desarrollo moral.
Las preguntas que nos surgen son muchas y las primeras son las más sencillas a simple vista, aunque complejas por su desarrollo posterior. ¿Cómo y por qué? se pone en práctica una iniciativa de estas características. Las respuesta nos las da Mª Asun. "Es un proyecto contextualizado. Es así porque los niños y las niñas de La Peña necesitaban que fuera así. Vamos cambiando en función de las necesidades, de nuestra propia maduración, de las inquietudes de las familias... Es preventivo, no surge por grandes problemas en la convivencia".
Cuatro son los objetivos que se marca el proyecto bajo el parámetro de que el mismo "se construye social y activamente. Si no te implicas, no puede conseguirse":
-Mirando al presente, queremos que el alumnado se encuentre seguro, acogido y considerado, desde la convicción de que sólo en un contexto emocionalmente positivo y estimulante es posible la convivencia y el aprendizaje.
-Mirando al futuro, pretendemos que los alumnos y alumnas adquieran las competencias necesarias para establecer unas relaciones sanas y constructivas consigo mismos y con los demás, con actitudes coherentes con los valores democráticos y el respeto a los derechos humanos, fundamento de una educación para la ciudadanía.
-Mirando la labor de la escuela, con este proyecto pretendemos contribuir a la formación integral de todos los alumnos y alumnas, tanto para ser personas como para convivir en una colectividad, en la seguridad de que son las condiciones más idóneas para mejorar los aprendizajes curriculares.
-Mirando al entorno de la escuela, contamos con las familias y todo el barrio, como agente educador del mismo modo que la propia escuela se ha sentido siempre un agente activo en la mejora del barrio.
A lo largo de 15 años el proyecto ha ido introduciendo distintos programas. El de la mediación ha sido el último y más adelante lo desarrollaremos en profundidad. En definitiva y como analiza la directora de Zamakola "cuando todos estamos emocionalmente bien, somos capaces de dar nuestras opiniones o de expresar sentimientos, todos estamos mejor y todos trabajamos mejor".
El proyecto escolar Bizi gaitezen elkarrekin incluye nueve programas en los que se abordan los aspectos más necesarios en el centro y están clasificado en tres bloques: Cuidamos el entorno, Cuidamos a las personas y Cuidamos las relaciones.
Cuidamos nuestro entorno
La convivencia depende en gran medida del entorno. En el aprendizaje de la convivencia es fundamental asumir nuestra responsabilidad para que el entorno sea un espacio que favorezca una buena convivencia. En este bloque se incluyen dos programas:
*El programa "Un entorno físico cuidado y agradable" plantea educar en:
-La responsabilidad de todos en el cuidado del espacio escolar.
-El cuidado de los espacios verdes y los jardines del centro.
-La educación para un desarrollo ecológico sostenible.
*El programa "Un centro abierto al barrio" tiene como objetivo hacer de La Peña un barrio educador, que las calles, los parques, los comercios... sean espacios educativos.
Cuidamos las personas
En este bloque se incluyen tres programas:
*El programa "Un clima escolar acogedor y seguro" se plantea que todos y todas se sientan acogidas, consideradas y seguras:
-Cauces para que manifiesten sus estados de ánimo, de miedo, de depresión, problemas familiares,...
-En la tutoría personal se atienden a cada alumno y alumna, especialmente en su comportamiento escolar, en las relaciones con los demás y en su aprendizaje.
-Las estancias semanales en granjas-escuelas del alumnado de 2º, 4º y 6º de Primaria permiten unas relaciones interpersonales más cercanas bajo la mirada del tutor o tutora, al tiempo que están en contacto directo con la naturaleza.
*El programa "Desarrollo de las competencias sociales" incluye dos aspectos:
-Adquirir las habilidades que ayudan a relacionarse con los demás.
-Adquirir las competencias personales (especialmente la autoestima) y sociales (asertividad, escucha activa, empatía) que permiten el desarrollo del pensamiento para la autorregulación y la resolución de problemas interpersonales.
*En el programa "Cohesión grupal e integración en el grupo" se aborda la situación y desarrollo del grupo y la posición del alumnado en el mismo. Tiene que sentirse como un miembro aceptado y respetado como es él. "Un estudio de 2002 de la Dirección de Derechos Humanos y realizado en institutos de Euskadi señala que el primer factor discriminatorio no es la raza, ni otros elementos parecidos. Es la diferencia física con algunos aspectos personales. Son niños que pueden ser rechazados y pensamos que el rechazo es el paso previo al acoso. Por eso hay que prevenir los rechazos".
-A través de sociogramas y observaciones sistemáticas tratamos de conocer las relaciones que se establecen dentro del grupo.
-Prestamos especial atención a quienes se sienten aislados, discriminados o excluidos: tras observar la situación, disponemos el programa de intervención adecuado a las características del problema.
-Trabajamos también el sentido de pertenencia al centro, al grupo.
Cuidamos las relaciones
Saber establecer y desarrollar relaciones sanas y positivas con los demás es fundamental para el aprendizaje de la convivencia. En este bloque se integran cuatro programas:
*El programa "Respeto y cumplimiento de las normas" plantea un tema básico en el aprendizaje de la convivencia y constituye la base del desarrollo moral: en las tutorías, al inicio de curso, se explican, analizan y recogen propuestas sobre las normas de centro y de patio para que sean entendidas y asumidas por todos; y en cada grupo se consensúan las normas de aula y la reparación en caso de su incumplimiento. Todas se formulan según cinco criterios: pocas, claras, evaluables, redactadas en positivo y en primera persona del plural (que expresa implicación personal). Es fundamental la colaboración con las familias (escuela de padres y madres) con el fin de que establezcan fórmulas para el cumplimiento de las normas con los mismos criterios.
*En el programa "Diversidad de personas y culturas" se trata de asumir que "todos somos diferentes, pero igualmente importantes. No sólo la diferencia entre culturas, porque todos somos diferentes". La cohesión social debe estar presente en la sociedad y la estructura escolar debe cuidar de ello. "Hay que quitar el miedo conociendo otras culturas. Una cosa es conocer y otra la actitud no discriminatoria que hay que tener en función de género, de cultura, de puntos de vista distintos, lingüísticos... La actitud es lo que trabajamos diariamente porque sólo eso cambia".
-La igualdad en la diferencia y la riqueza de la diversidad se trabaja en las sesiones de tutoría desde los primeros cursos.
-El profesor de refuerzo lingüístico se encarga de la acogida del alumnado extranjero y la comunicación con sus familias y ofrece el apoyo preciso para que se integre en el centro y en el trabajo escolar.
-A través de Internet el alumnado de 6º mantiene correspondencia con un colegio de México; y, dentro del programa 'Cociendo Mundos' (en colaboración con Interpón Oxfam), en el que también participamos, trabajamos en red con escuelas de otras partes del mundo temas relacionados con el medio ambiente.
-Todo el alumnado tiene la oportunidad de practicar diferentes juegos del mundo, lo que le permite conocer expresiones culturales de diferentes partes del planeta.
-Las fiestas escolares engloban aspectos de las distintas culturas a las que pertenece nuestro alumnado: talleres, juegos, comidas, etc.
*El programa "El patio escolar, espacio educativo" se puso en funcionamiento hace siete años, tras una encuesta a toda la comunidad educativa, en la que quedó patente que, aunque los problemas de convivencia escolar no eran graves, eran más continuos en él. Nos hemos propuesto propiciar que el alumnado conozca y practique juegos diferentes. Para ello hemos distribuido el patio en tres zonas, por las que rotan cada uno de los ciclos de Primaria, en las que pueden practicar distintos juegos. "Máxime cuando el 37% de su tiempo desde que entran por la puerta del centro y hasta que salen, lo pasan en el patio. O es un espacio educativo o todo lo que hacemos no sirve para nada".
Como cuarto programa de este eje se encuentra el relativo a la "Resolución de conflictos y mediación" cuyo objetivo es aprender a resolver
los conflictos de manera constructiva. Todos, incluido el profesorado, tuvieron que asumir que el conflicto es normal en las relaciones interpersonales y grupales y según la forma de abordarlo y resolverlo un conflicto supone un avance o un retroceso en esa relación, es positivo o negativo para la convivencia. De esta manera el profesorado necesitó un proceso formativo para saber qué es un conflicto y por qué se producen; actitudes que se adoptan ante los conflictos y criterios para reconocer la actitud más adecuada a cada caso. Una experiencia en la que nos detenemos con más calma al entender que la misma es tremendamente significativa y constructiva.
-En las tutorías los alumnos reciben la formación basada en los mismos principios. Para que resuelvan sus conflictos interpersonales se han montado en diversos puntos del centro unos rincones que llamamos 'adostoki' (lugar para el acuerdo) con dos sillas, una para hablar (se señala con una boca) y otra para escuchar (con una oreja). Quienes entran en conflicto acuden a este lugar y, primero, uno habla mientras el otro escucha y, luego, cambian de silla y los papeles. En la mayoría de los casos, tras haber expresado y escuchado las razones y sentimientos de ambos, llegan a un acuerdo y resuelven pacíficamente su conflicto.
-Para los casos en que no son capaces de alcanzar por sí mismos un acuerdo se ha establecido la mediación, que realizan los propios compañeros y compañeras debidamente formados como 'bitartekari' (mediador). Esta función la desempeñan 12 alumnos de 5º y 6º (6 chicos y 6 chicas, la mitad de cada curso), elegidos por sus compañeros y compañeras de grupo (un chico y una chica por aula) para dos cursos, de modo que cada año escolar se renueva la mitad del equipo. Para desempeñar su tarea siguen un protocolo de escucha de ambas partes y de ayuda a que lleguen a un acuerdo. Una vez elegidos, antes de iniciar el desempeño de su función, reciben la formación necesaria para ejercerla y, a lo largo del curso, tienen reuniones quincenales para realizar el seguimiento de su trabajo, analizar las situaciones que se hayan producido y ampliar su formación. Se les distingue por un pañuelo verde y su labor es reconocida por toda la comunidad escolar. "Son socialmente muy buen vistos por el papel que desarrollan, que es el ayudar cuando se lo piden sus compañeros".
De este modo nos encontramos ante un programa que se basa en unos planteamientos teóricos que son objeto de reflexión y formación tanto por parte del profesorado como del alumnado; en el que es necesario la interiorización de los principios que se han asimilado para modificar las actitudes; y en el que es fundamental la participación y el compromiso del alumnado. "Si no hay una puesta en práctica, de nada sirve todo lo demás. El alumnado tiene que creérselo, involucrarles", reconoce Mª Asun.
La reflexión final obliga a hacer balance de los logros obtenidos y la conclusión es que se ha avanzado en el aprendizaje de convivencia. Pero ¿cómo?:
-El clima escolar es más agradable, con unas relaciones positivas entre el profesorado, con el alumnado y entre el alumnado, con las familias.
-Hemos conseguido una mayor confianza de las familias.
-El ambiente escolar es más amable, gracias a la mejora en los modales, el respeto a las normas y el cuidado de los espacios comunes...
-Detectamos más respeto y mayor igualdad en el trato entre chicos y chicas, entre mayores y pequeños.
-Aunque es difícil cuantificar, se percibe un desarrollo personal de las competencias del alumnado en sus relaciones con los demás, son más responsables y autónomos.
-Han disminuido de forma significativa los conflictos entre compañeros y los alumnos/as tienen mayor capacidad para abordarlos de manera dialogada y constructiva, para exponer su punto de vista y expresar sus sentimientos así como para escuchar y ponerse en el lugar del otro.
-Ha aumentado la implicación del profesorado en el proyecto del centro y su compromiso en su mejora continua.
Lejos de conformarse con lo ya obtenido, el equipo educativo de Zamakola se dio cuenta de que este proceso de convivencia necesitaba dar un salto fuera del propio centro educativo "Necesitábamos otro contexto, un entorno amplio", reconoce Mª Asun Olano. "Siempre hemos sido una escuela abierta por planteamiento. Hemos estado al servicio del barrio ya que consideramos que si la escuela es importante para el entorno, hace que existan unas relaciones personales cercanas".
El objetivo no es otro que trasladar al entorno los mismos valores que se interiorizan de forma continua en el centro. "Hacer un barrio solidario, amable, comprometido...". De aquí parte el programa incluido en "Cuidar nuestro entorno" y que antes sólo mencionábamos.
Abusu Sarean es un trabajo en red en la que participan asociaciones culturales, deportivas, de intervención social y los Centros Educativos del barrio de La Peña. Bajo el lema "La Peña, un barrio que educa", se pretende la implicación de todas sus vecinas y vecinos para trabajar por un barrio más democrático, más solidario, más comprometido, más participativo, más cuidado, más agradable y más feliz. Para que un barrio sea educador será necesaria la promoción de una cultura ciudadana basada en estos valores cívicos. Pretendemos para ello hacer corresponsables de la educación de nuestras niñas, niños y jóvenes, además de a la familia, al entorno social en que se enclava la escuela, sabiendo que la mejor manera de educar en valores es por medio del ejemplo.
Cuatro son sus ejes (programas, iniciativas): 'Caminos amigos', 'Un barrio lector', 'la Semana cultural' y 'Nuestro barrio'. Nosotros nos vamos a centrar en el primero, no por más importante, sino por las características del mismo y que se puso en marcha en noviembre.
El proyecto pretende promover dos aspectos fundamentales en la vida de una niña o niño: su autonomía y su participación. El primer paso para devolver la autonomía a las niñas y niños de seis a once años, es pedir que vayan a la escuela y vuelvan a casa sin ser acompañados por las personas adultas. Llaman Caminos Amigos a la creación de recorridos seguros para llegar a la escuela, desde cada una de las zonas que integran el barrio. Para ello se cuenta con la implicación de las familias, de la escuela, de las Administraciones locales, de las asociaciones y de los comerciantes. "Van a tener la ayuda y la mirada de todos. Es una experiencia que ya se ha desarrollado en Italia, Argentina o en Cataluña, por poner algunos ejemplos".
La edad la determina el niño y la familia. "Se ha hecho un estudio que ha reflejado que el miedo de las familias está en el desconocido y en la circulación". Varios son los aspectos que resalta Mª Asun Olano para ponerlo en práctica.
1. Diseñar los caminos amigos y organizar los recursos:
-Se está colaborando con las Administraciones locales para aplicar las medidas necesarias que posibiliten estos desplazamientos con seguridad: colocación de señales, variación de la ubicación de los contenedores, señalización de los pasos de cebra...
-Puntos de encuentro donde los niños y niñas que deciden ir solos se juntan con sus amigos para ir juntos hasta la escuela. Siete en total identificados con un punto azul grande en el suelo pintado por los jóvenes del Instituto y que cuentan con unas placas instaladas por el Ayuntamiento.
-Comercios colaboradores que se identificarán mediante un símbolo (unas zapatillas) y que serán puntos de referencia para las eventuales necesidades que puedan presentar las niñas y niños, no solamente en su recorrido hacia la escuela, sino a cualquier hora.
2. Dar a conocer los caminos amigos a todas las niñas, niños , familias, comerciantes y en las sedes de cada asociación. En estas asambleas se les ha informado de los recorridos establecidos, medidas adoptadas, colaboraciones logradas, etc. "Se identificarán con unos pies azules que también han sido pintados por los alumnos del Instituto".
3. Diseño y puesta en práctica de multas morales ("no queremos la policía, queremos la concienciación"), aplicadas por los niños y niñas, para los vehículos que no respetan los pasos de peatones o quitan la visibilidad a los peatones.
4. Cuando la sensibilización , el diseño y la información ya estaba realizada, se llevó a cabo una fiesta para lanzar la iniciativa.
Si comenzábamos este reportaje con una frase, qué mejor manera que concluirlo con otra y que surgió de la larga, provechosa y educadora charla con Mª Asun. "La Justicia y la solidaridad no sólo son definiciones, hay que ponerlas en práctica".