- La consejera de Justicia y Derechos Humanos reivindica el compromiso en un contexto social y político de banalización creciente del uso de la fuerza, la deshumanización del diferente y el descrédito de la Ley
La consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, ha defendido hoy que la convivencia no es solo la ausencia de violencia, sino que “se construye cada día mediante el respeto a las diferencias, la defensa de las libertades, el reconocimiento de las víctimas y la garantía de que ninguna persona queda al margen de sus derechos”. En un contexto de banalización del uso de la fuerza, la deshumanización del diferente y el descrédito de la Ley, ha apelado al compromiso del conjunto de la sociedad.
San José ha participado hoy en Donostia – San Sebastián en la inauguración del 40 Congreso de Jueces y Juezas para la Democracia. Bajo el lema ‘Barbarie o Derecho: encrucijada para la humanidad’, ha contado con la participación del ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, el presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Iñaki Subijana, la vocal del Consejo General del Poder Judicial, Esther Erice, y la diputada de Cultura, Cooperación, Juventud y Deportes de Gipuzkoa, Goizane Álvarez. También ha asistido el viceconsejero de Justicia, Alfonso Gómez, y la asesora de Política Departamental, Inés Soria.
Durante su intervención, la consejera de Justicia y Derechos Humanos se ha referido al papel que debe desempeñar el Derecho y las instituciones democráticas “en un mundo en el que la protección de los derechos humanos afronta desafíos cada vez más complejos”, y en un contexto en el que “observamos una banalización creciente del uso de la fuerza, la deshumanización del diferente y el descrédito de la Ley”.
En este sentido, ha recordado que, “por desgracia, Euskadi tiene un pasado cargado de graves vulneraciones de derechos humanos, falta de respeto a las libertades fundamentales, la dignidad humana y al Estado de Derecho”. Sabemos muy bien, ha insistido, “lo que es la barbarie. Nuestra historia nos ha enseñado el valor que tienen el derecho y las instituciones en la garantía de las libertades, y la dignidad de todas las personas”. Por ello, esta experiencia forma parte “de nuestra responsabilidad presente, pero también de nuestra voluntad de contribuir a una sociedad más justa, plural y respetuosa con los derechos humanos”.
Fortalecimiento de las instituciones democráticas
En este sentido, ha insistido en que la convivencia no es solo la ausencia de violencia, “se construye cada día mediante el respeto a las diferencias, la defensa de las libertades y la garantía de que ninguna persona quede al margen de sus derechos”.
San José ha defendido que “el Derecho no es únicamente un conjunto de normas. Es la garantía de que el poder tiene límites, es el muro de defensa frente a la impunidad y la barbarie”, y ahí “es fundamental la labor de las administraciones, de los jueces y juezas, y también del conjunto de la sociedad”.
Por ello, ha concluido asegurando que “nuestra responsabilidad es clara: fortalecer las instituciones democráticas, respetar la independencia judicial, y proteger los derechos humanos, sin ceder un milímetro en los avances conquistados, porque no hay democracia plena sin justicia y sin derechos humanos, y no hay derechos humanos plenamente garantizados sin un compromiso democrático firme y un marco jurídico sólido para su defensa”.
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