- El jurado de la segunda edición del galardón ha elegido La Métropolitaine, de Ignacio Prego Architectures & Thibaud Babled Architectures (Francia), en la categoría de obra nueva, y la reforma y ampliación de un antiguo garaje para crear 63 apartamentos y una tienda, de Atelier Téqui Architectes (Francia), en la categoría de rehabilitación.
- Los dos proyectos ganadores han sido seleccionados entre 192 propuestas procedentes de 36 países europeos, casi el doble de países que en la primera edición, celebrada en 2024
- Los ganadores se han dado a conocer esta tarde en la nueva sede del Instituto de Arquitectura de Euskadi en Tabakalera , en San Sebastián, al término de los encuentros European Collective Housing Days, celebrados en el marco de la Semana Internacional de la Arquitectura
La segunda edición del Premio Europeo de Vivienda Colectiva ha anunciado esta tarde en San Sebastián sus dos proyectos ganadores en una ceremonia celebrada en la nueva sede del Instituto de Arqutiectura de Euskadi en Tabakalera. Tras dos jornadas de presentaciones públicas, mesas de debate y deliberaciones del jurado, el premio, impulsado por el Instituto de Arquitectura de Euskadi y arc en rêve con el apoyo del Departamento de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco, ha recaído en La Métropolitaine, en la categoría de obra nueva, y en la reforma y ampliación de un antiguo garaje en París, en la categoría de rehabilitación.
El jurado internacional ha destacado que “ambos proyectos premiados cuestionan las ideas preconcebidas sobre dónde debe ubicarse la vivienda social. Al incorporar vivienda asequible en emplazamientos céntricos y de gran valor urbano, las políticas de vivienda que impulsan estos proyectos ofrecen una respuesta frente al proceso de despoblación de los centros urbanos y demuestran cómo la vivienda social puede contribuir a construir ciudades más inclusivas, socialmente diversas y equilibradas”.
Por su parte, los directores al frente de la organización del premio han destacado el gran nivel de las obras presentadas en esta segunda edición, cuyas presentaciones se han desarrollado en el marco de los European Collective Housing Days. Los equipos finalistas han podido acercar sus obras al jurado internacional reunido en San Sebastián y, en palabras de José Ángel Medina Murua, director del Instituto de Arquitectura de Euskadi, esto "ha otorgado una gran riqueza a estos encuentros. Al fin y al cabo este premio se está convirtiendo en un faro que nos permite observar grandes obras y ser conscientes de que, pese a la crisis de la vivienda que vive actualmente el continente, hay equipos de arquitectura que están haciendo un trabajo muy ambicioso y que nos demuestran con ejemplos ya construidos que es posible construir vivienda colectiva de calidad que tenga un impacto positivo en sus habitantes". Por su parte, Wenwen Cai, directora de arc en rêve, ha subrayado que "esta segunda edición del premio es una consolidación de que es necesaria una iniciativa europea transfronteriza como esta que ponga en común proyectos de muy distintos orígenes que responden a retos comunes".
Por último, el consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, ha defendido la necesidad de responder al actual reto de acceso a la vivienda aumentando la oferta, pero sin rebajar las exigencias de calidad arquitectónica y urbana. En este sentido, ha subrayado que "la vivienda protegida no puede ser una vivienda de segunda categoría" y ha advertido de que la urgencia por construir más "no puede reducir nuestra ambición", sino que debe llevar a preguntarnos qué tipo de vivienda y de ciudad estamos construyendo.
Ganadores Premio Europeo de Vivienda Colectiva Ganadores del Premio Europeo de Vivienda Colectiva
Mejor obra nueva: La Métropolitaine – Ignacio Prego Architectures & Thibaud Babled Architectures, París (Francia)
La Métropolitaine asume una de las tareas más ingratas de la vivienda urbana: dar forma a un lugar que carecía de ella. Situado en la Avenue de la Porte de Clichy, en el umbral entre París y la periferia, el edificio conforma una fachada sólida e ininterrumpida frente al nuevo Palacio de Justicia y comienza a estructurar un espacio urbano que hasta entonces se resistía a ser definido. La masa es compacta y llamativa desde lejos, pero de cerca se descompone en algo más variado. Fisuras alargadas, porches luminosos y cortes irregulares articulan la fachada y crean una estructura porosa y permeable que da vida a la experiencia a pie de calle. Las grietas de abajo generan transparencias que conectan la vida interior del edificio con el movimiento de la ciudad.
La escasa profundidad del edificio, lejos de ser una limitación, se convierte en el movimiento tipológico que define el proyecto. Todas las viviendas, desde las de un dormitorio hasta las de cinco, son pasantes: el salón y la cocina se extienden de lado a lado del edificio, con la ciudad en una fachada y el jardín en la otra. En el lado sur, la logia se abre tras un doble revestimiento que actúa como filtro frente al ruido, la contaminación y la intensidad de la avenida. En el lado norte, una terraza privada forma parte de la secuencia de acceso y se abre hacia el parque.
El resultado es un edificio que cohesiona la ciudad a escala de calle y ofrece a cada residente una relación privada tanto con la vida urbana como con los espacios verdes. La doble orientación no es un lujo, sino la lógica organizativa de la que surge todo lo demás.
El jurado, presidido por Carme Pinós ha reconocido “la valentía de un proyecto que integra vivienda social, alojamiento asequible para estudiantes y una amplia variedad de equipamientos públicos y comunitarios en una única estructura arquitectónica, construida sobre una infraestructura de transporte existente. Resulta especialmente destacable el compromiso del propietario público de mantener alquileres asequibles en un emplazamiento tan excepcional, junto a una de las zonas más exclusivas de París”.
Mejor renovación: Reforma y ampliación de un antiguo garaje para crear 63 apartamentos y una tienda – Atelier Téqui Architectes, París (Francia)
En el distrito 11 de París, un garaje de 1957 diseñado por Claude Béraud, ganador del Grand Prix de Rome, ha sido transformado en 63 apartamentos. Se ha conservado la icónica fachada a la calle, con sus franjas de hormigón en voladizo, símbolo del lugar que ocupa el automóvil en la historia de la ciudad. Las rampas han desaparecido y en su lugar hay patios ajardinados, luz natural y 63 formas de vivir.
La primera decisión de diseño fue reducir al mínimo la demolición. Se conservaron los bloques, las columnas y las vigas, y se trabajó con la estructura existente en lugar de eliminarla. Al quitar las rampas se crearon los patios que ahora aportan aire y luz a un edificio que antes estaba aislado de ambos. Una segunda fachada retranqueada, de paneles de madera y puertas correderas plegables, crea jardines de invierno en el espacio entre ambos revestimientos: espacios exteriores habitables durante todo el año, una forma de vivir el clima en lugar de soportarlo.
La ampliación vertical se apoya en una estructura de postes y vigas de acero, con suelos de madera contralaminada (CLT) y fachadas de madera revestidas de alerce. Los materiales de origen biológico alcanzan hasta 99 kg/m² en la ampliación. El proyecto apunta a una posible transición para las ciudades europeas: de una cultura de la construcción basada en la extracción a sistemas híbridos que combinan la reutilización estructural con la industria maderera.
Sobre estas viviendas. el jurado valora especialmente la inteligencia arquitectónica necesaria para integrar diversas tipologías de vivienda dentro de las limitaciones de una estructura existente. “Mediante un aprovechamiento extraordinariamente eficiente de la superficie disponible y una cuidada resolución de las plantas, el proyecto transforma las restricciones estructurales en oportunidades, logrando una excepcional calidad espacial y unas condiciones de habitabilidad generosas”, han subrayado.
Proyectos finalistas
El jurado ha deliberado entre nueve proyectos finalistas, cuyos equipos han presentado sus obras en San Sebastián.
En la categoría de obra nueva, además de La Métropolitaine se encontraban Air Passage, de Peris+Toral Arquitectes (Masnou, España), que convierte la cubierta de un equipamiento en plaza pública y organiza las viviendas en torno a un pasaje bioclimático. Common Woods, de Space&Matter (Amersfoort, Países Bajos), que agrupa 56 viviendas en el límite de un bosque, con estructura de madera contralaminada y una fuerte apuesta ecológica. Illa Glòries, de Cierto Estudio (Barcelona, España), que es un bloque de vivienda social denso y permeable, con patios comunitarios que ocupan el 60 % de la parcela. Y por último, Yimby, de Maker Architecten (Kortrijk, Bélgica), que densifica un barrio de ciudad-jardín de 1924 con el concepto de «casa canguro», sin desplazar a sus habitantes.
En la categoría de rehabilitación, además del garaje de Atelier Téqui Architectes, estaban tres proyectos. Oudemansstraat, de Woonwerk Architecten (Amberes, Bélgica), que transforma una antigua discoteca y tres edificios colindantes en viviendas asequibles. La transformación de un aparcamiento en la Rue Nollet, de NZI Architectes (París, Francia), que da lugar a 83 viviendas sociales sin demolición ni nuevo suelo y la transformación de la Cité de Beutre, de Christophe Hutin Architecture (Mérignac, Francia) que rehabiliza 93 viviendas de emergencia de posguerra entendiendo las adaptaciones de sus habitantes como un recurso.
La ceremonia
Los proyectos ganadores se han dado a conocer en una ceremonia inaugurada por Denis Itxaso, consejero de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco. El jurado internacional, presidido por Carme Pinós e integrado por Jing Liu, Catherine Sabbah, David Madden y Lucia Tozzi, ha compartido las conclusiones de sus deliberaciones en una conversación moderada por el periodista Fredy Massad, antes de revelar los dos proyectos ganadores.
El consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, ha defendido la necesidad de responder al actual reto de acceso a la vivienda aumentando la oferta, pero sin rebajar las exigencias de calidad arquitectónica y urbana. En este sentido, ha subrayado que "la vivienda protegida no puede ser una vivienda de segunda categoría" y ha advertido de que la urgencia por construir más "no puede reducir nuestra ambición", sino que debe llevar a preguntarnos qué tipo de vivienda y de ciudad estamos construyendo.
Itxaso ha reivindicado así una arquitectura capaz de responder a los nuevos retos sociales, ambientales y demográficos, y ha señalado que "la calidad arquitectónica no es un adorno que añadimos a la política de vivienda cuando nos sobra presupuesto", sino que forma parte de la calidad de vida que las políticas públicas deben garantizar.
El consejero ha situado esta reflexión en el centro del Premio Europeo de Vivienda Colectiva, concebido como un espacio para conocer y compartir las respuestas que se están dando en Europa a problemas comunes, desde la dificultad de acceso a la vivienda hasta la necesidad de reforzar la cohesión social, mejorar los cuidados o avanzar en la transición ecológica. "Construir más no significa construir peor; acelerar no significa banalizar; hacer vivienda asequible no significa renunciar a la calidad", ha resumido.
La ceremonia ha reunido a los nueve equipos finalistas, miembros del jurado, integrantes del consejo asesor del premio, representantes institucionales e invitados, dando el broche final a dos jornadas de debate público sobre el futuro de la vivienda colectiva en Europa.
Sobre el Premio Europeo de Vivienda Colectiva
El premio reconoce obras construidas de vivienda colectiva que combinan calidad arquitectónica, impacto social y una contribución significativa a la forma en que vivimos en Europa.
El objetivo del premio es convertirse en un referente en el ámbito de la vivienda colectiva en Europa. Los resultados de esta segunda edición consolidan esa aspiración: el número de propuestas ha aumentado de 170 a 192 proyectos y la participación por países prácticamente se ha duplicado, pasando de 19 a 36 países europeos representados, lo que amplía el alcance del premio a todo el continente.
Los proyectos finalistas formarán parte de la próxima publicación del premio y de una exposición itinerante que recorrerá distintos museos europeos durante los próximos dos años.
El premio está organizado conjuntamente por el Instituto de Arquitectura de Euskadi (San Sebastián) y arc en rêve centre d'architecture (Burdeos), con el apoyo del Departamento de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco.
www.europeancollectivehousingaward.eu
Imágenes de los proyectos
Las imágenes del los proyectos ganadores están disponibles aquí:
Las imágenes de los PROYECTOS FINALISTAS están disponibles aquí
Dossier de prensa con las DESCRIPCIONES de los proyectos finalistas disponibles aquí
Más información en el portal Irekia (Se abrirá en nueva ventana)