El Lehendakari lamenta el efecto de la "crispación política" sobre el necesario consenso ante el problema de la vivienda y destaca el desarrollo del modelo vasco gracias a la estabilidad institucional de Euskadi

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  • El Lehendakari advierte desde el Foro La Toja sobre la inercia que se está produciendo en el Estado desde hace unos años hacia una centralización de los poderes económicos, políticos y tecnológicos entorno a la capital
  • Imanol Pradales pone en valor el desarrollo del autogobierno vasco para el impulso del Estado de Bienestar vasco

El Lehendakari Imanol Pradales ha señalado que el clima político que se vive en Madrid imposibilita que se aborden los retos estructurales del Estado en cuestiones vitales como la migración o la transformación económica y provoca un intento cada vez mayor de centralización con el consiguiente efecto en aumento de las desigualdades, desequilibrios y tensiones.

El Lehendakari ha participado como ponente en una mesa sobre ‘Competitividad y cohesión social’ organizada por el Foro La Toja y moderada por presidente del Consejo Económico y Social de España, Anton Costas. Encuentro en el que ha intercambiado opiniones sobre diferentes cuestiones junto al presidente de Galicia, Alfonso Rueda; y el president de Catalunya, Salvador Illa.

Durante su intervención Imanol Pradales se ha referido especialmente a la cuestión de la vivienda, donde ha lamentado, en el contexto del debate que se está llevando a cabo durante el día de hoy en el Congreso de los Diputados, que los partidos políticos no hayan sido capaces de crear un clima político “de mínimos” para hacer una reflexión compartida del problema de la vivienda sobre la que poder pactar un “marco de referencia”.

“Y esto es una desgracia para España porque están ocurriendo cuestiones muy relevantes en Europa y hay políticas estructurales en las que el Estado se va a jugar su futuro. Y lo único que prima es el enfrentamiento, una crispación política absoluta. No hay puentes, se han dinamitado los puentes, y no hay una política de vivienda seria en el Estado”, ha indicado Imanol Pradales para recordar que, desde Euskadi, se ha apostado por buscar nuevas alternativas para lograr que la sociedad vasca acceda a la vivienda de modo más ágil, tales como la modificación de seis leyes con este objetivo; la simplificación de trámites sobre la vivienda; el impulso del parque público de vivienda con objetivo de alcanzar el 22% en el horizonte 2032; y la puesta en marcha del Fondo Social de Vivienda, entre otros.

El debate ha girado, en otros momentos, en torno a la cuestión de la financiación autonómica y el efecto que el mismo tiene sobre el desarrollo en la competitividad de las tres sociedades representadas en la mesa. A este respecto, el Lehendakari ha recordado que el modelo de bienestar vasco también se ha construido gracias a la inversión decidida en innovación, ciencia, internacionalización y diversificación y que hoy hace de Euskadi un País avanzado, con una economía abierta y dinámica con estándares en desigualdad mejores que la media europea.

“Cuando hablamos de competitividad y cohesión social y territorial, no debemos perder de vista que si no generamos riqueza no vamos a poder redistribuir bienestar. Una máxima que gracias a la capacidad de autogobierno que tenemos, nos lleva a tener a la industria vasca en transición en algunos sectores, pero también sectores que ahora están siendo muy pujantes y que están viviendo un momento de oro porque ha habido una continuidad en las políticas industriales”, ha dicho.

Asimismo, el Lehendakari ha puesto en valor la estabilidad política e institucional como valor en Euskadi porque, ha subrayado, esta estabilidad tiene impacto directo en términos de crecimiento económico, como demuestran los 22 trimestres creciendo ininterrumpidamente por encima del 2%; o las tasas de desempleo y de afiliación a la Seguridad Social en términos históricos, entre otros.

Centralización

Sin embargo, Imanol Pradales sí ha trasladado su preocupación por la “deriva” que, a su juicio, se está produciendo en el conjunto del Estado desde hace unos años hacia una centralización de los poderes económicos, políticos y tecnológicos entorno a la capital. “No porque tengamos nada en contra de Madrid, ni de la Comunidad de Madrid. No se trata de enfrentar territorios, pero sí hay inercias que llevan a una concentración de poderes entorno a la capital en el Estado. Y eso, en términos de cohesión territorial y de no generación de tensiones territoriales, es un mal negocio. No es el modelo en el que hay que trabajar”, ha señalado.

“Es muy importante la cohesión territorial porque las políticas que mejor funcionan y están atendiendo las demandas de las personas son las que aplican el principio de subsidiariedad”, ha concluido. A este respecto, ha considerado que, para seguir siendo competitivos sin perder cohesión social, Euskadi necesita de nuevas capacidades políticas para atender con garantías la migración, la calidad en los servicios públicos críticos como Salud, Seguridad y Educación, entre otros.

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