El Gobierno Vasco renueva su Pacto Social por el Empleo con el impulso del Plan Trienal 2025-2027

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  • El nuevo Plan mantiene la defensa y el logro del empleo digno como la mejor garantía de bienestar, cohesión social y desarrollo económico
  • El Lehendakari llama a poner en el centro de las prioridades de instituciones, partidos políticos, empresas, clase trabajadora y sindicatos la protección y mejora del empleo
  • Mikel Torres: “El Pacto Social por el Empleo demuestra que los grandes retos de país sólo pueden afrontarse desde las nuevas políticas de empleo compartidas”

El Gobierno Vasco ha celebrado esta mañana en el espacio Elkargunea del Palacio de Ajuria Enea el segundo aniversario del Pacto Social por el Empleo, un acuerdo impulsado desde la Mesa de Diálogo Social y respaldado por un centenar de instituciones y agentes sociales, económicos y educativos.

El encuentro ha servido, además, para presentar las líneas estratégicas del nuevo Plan Trienal de Empleo 2025-2027. Este plan pretende ser la hoja de ruta de las políticas de empleo del Ejecutivo Vasco durante los próximos años y da continuidad al trabajo desarrollado en 2025 cuyo objetivo es el refuerzo de la idea central que inspira del Pacto Social por el Empleo: El empleo digno es la mejor garantía de bienestar, cohesión social y desarrollo económico.

Este plan estratégico se circunscribe, además, en la actualización de la Estrategia Vasca de Empleo 2030 que establece la obligatoriedad de articular planes trienales, en un momento de transformación importante de las políticas públicas de empleo, como es la aprobación de la Ley Vasca de Empleo, la transformación de Lanbide – Servicio Público Vasco de Empleo y la Ley de Empleo Público Vasco.

Durante su intervención, el Lehendakari Imanol Pradales ha recordado que estamos ante un momento de gran inestabilidad e incertidumbre provocados por diversos factores como la guerra arancelaria, aún presente, y desde hace días una nueva guerra en Irán y Oriente Medio que puede impactar negativamente en la economía vasca y en la vida diaria de la ciudadanía. 

“En Euskadi tenemos algunas empresas industriales que lo están pasando mal. Por eso, hoy quiero hacer un llamamiento para que todas y todos pongamos en el centro de nuestras prioridades la protección y la mejora del empleo. Nos toca arrimar el hombro: instituciones y partidos políticos, empresas, trabajadores y sindicatos. Remando juntas y juntos. Dejando de lado intereses de parte.  Debemos proteger y mejorar el empleo en Euskadi”, ha señalado.

Además, ha recordado que Euskadi generará en la próxima década 675.000 oportunidades de empleo, la mayoría vinculadas al relevo generacional. Toda una oportunidad para rejuvenecer y transformar el tejido productivo vasco, y también un desafío desde el punto de vista del crecimiento y el arraigo de los proyectos empresariales. Por este motivo, ha defendido que “tenemos que generar, atraer y fidelizar el talento necesario para abordar este proceso con éxito, en un contexto de competencia encarnizada a nivel global. Y tenemos que hacerlo garantizando la inclusión y aprovechando todo el talento disponible: el de las personas jóvenes, mayores de 50 años, mujeres y personas migrantes”.

Por su parte, el vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, ha reafirmado su compromiso con el Pacto Social por el Empleo como “un referente” en el desarrollo de políticas públicas capaces de responder a las demandas de la ciudadanía: “El Pacto Social por el Empleo demuestra que los grandes retos de país sólo pueden afrontarse desde las nuevas políticas de empleo compartidas”.

En palabras de Torres, este pacto es “mucho más que un marco estratégico y una declaración de intenciones”. Así, según ha destacado, se trata de una apuesta para “avanzar hacia un empleo digno, igualitario, estable y de calidad que permita a cada persona desarrollar su proyecto vital y profesional con seguridad, con oportunidades y con perspectiva de justicia social”, porque considera que una persona que busca empleo, mejorar su formación, acceder a orientación laboral o encontrar nuevas oportunidades profesionales, “lo que espera es una respuesta clara, coordinada y eficaz del conjunto del sistema”.

En este sentido, Mikel Torres ha defendido que el empleo es “una política compartida” y más en “una arquitectura institucional compleja como la vasca”: “Las mejores políticas públicas se construyen sumando experiencias, aprendiendo juntos y generando soluciones compartidas y coordinadas”.

 

Compromisos y ejes del Pacto

El Pacto Social por el Empleo 2026 es un acuerdo estratégico de colaboración que busca situar el empleo en el centro de las políticas económicas y sociales de Euskadi. Su objetivo principal garantizar el empleo digno, en condiciones de igualdad, impulsando una actividad económica competitiva, sostenible y responsable. El pacto pretende servir como hoja de ruta para la próxima década, definiendo objetivos y compromisos compartidos entre los distintos actores del mercado laboral.

El pacto busca responder a varios retos del mercado laboral vasco como son: crear empleo de calidad y estable; reducir desigualdades en el acceso al empleo; mejorar la formación y las competencias profesionales; favorecer la inclusión laboral de colectivos vulnerables; adaptar el mercado de trabajo a la transición digital y ecológica; y responder a problemas como la escasez de mano de obra o el envejecimiento de la población.

El documento del pacto se articula alrededor de 5 grandes ejes de actuación y 10 compromisos que sustancian el acuerdo. Entre los cinco ejes de actuación son: desarrollar la cualificación como ejercicio activo a lo largo de la vida; gestionar el reemplazo generacional en términos cuantitativos y cualitativos; promover la igualdad de oportunidades en el empleo; desarrollar una actividad económica competitiva, sostenible y responsable, generadora de empleo digno y de cohesión social; e impulsar un modelo de relaciones laborales orientado a la calidad del empleo y a la competitividad de las empresas en el contexto de un diálogo social tripartito.

Asimismo, los diez compromisos que establece el Pacto se concentran en: la promoción de una actividad económica sostenible, responsable y competitiva privada y pública; incorporar, en el marco de las relaciones laborales y con la implicación de todos los agentes; contribuir a incrementar la tasa de actividad, en particular entre las mujeres, personas de más edad y jóvenes, personas migrantes, personas con discapacidad y personas con menor nivel de formación haciendo del empleo un instrumento de inclusión y calidad de vida; generar entornos de conocimiento e innovación; e impulsar de forma permanente la cualificación y recualificación de todas las personas trabajadoras (ocupadas y desocupadas), a partir de datos contrastables y accesibles sobre las necesidades presentes y futuras.

Los seis compromisos restantes serían impulsar políticas que incentiven la generación de un mercado laboral para todas las personas; atracción, integración y formación de personas procedentes de otros territorios, que contribuyan a dar respuesta al reto demográfico y al reemplazo generacional; desarrollar una alianza intergeneracional y de políticas públicas que afronte la gestión social del envejecimiento, de las situaciones de dependencia y promueva la economía de los cuidados, desde las evidencias que ofrezcan entornos de conocimiento e innovación; compromiso con la igualdad efectiva de mujeres y hombres en el mercado de trabajo, en el acceso y mantenimiento del empleo; y, finalmente, compromiso para el desarrollo pleno de la Ley de Empleo de los tres niveles institucionales de la Comunidad Autónoma de Euskadi y de los agentes sociales, reconociendo la importancia del territorio en la planificación y desarrollo de las políticas de empleo.

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