El departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, tras analizar la propuesta realizada por el Ayuntamiento de Irun con la Ertzaintza, no considera factible ni seguro establecer controles en la salida de Oiartzun para aliviar el tráfico en Irun durante la operación retorno.
La salida de Oiartzun se compone de dos salidas diferenciadas: una situada en la GI"20, a la altura del PK 1 en sentido Francia y otra segunda ubicada en el PK 12 de la AP"8.
La regulación simultánea de ambas salidas para tratar de discriminar el paso de vehículos implicaría realizar un filtrado que no es compatible con esta vía. Realizar un cribado en una salida de una vía rápida provocaría retenciones, pondría en peligro a las y los ertzainas y a las personas usuarias de la vía.
Realizar un cribado en una vía rápida es técnicamente compleja y ninguna de las dos salidas son lugares adecuados para realizar ese cribado. Una zona para que sea que idónea ha de ser visible, no estar en un cambio de rasante (disminuye la visibilidad) y no debe estar en las inmediaciones de un cruce. Las consecuencias de ello serían más perjudiciales que beneficiosas. De hacerlo se generarían más retenciones complicadas de gestionar y un peligro real, tangible y difícilmente justificable.
Además realizar este filtro supondría generar retenciones en vías rápidas en Donostialdea, así como taponar un eje central como es la salida de la GI-20 PK1 que conecta la AP-8 en sentido Bilbao y la A-15 (variante del Urumea) que permite la descongestión de la variante de Donostia / San Sebastián tanto de vehículos y como de tránsito de camiones, aliviando la GI-11 y zona de Donostialdea.
Asimismo la salida del PK 12 de la A-8 tiene un impacto importante en el tráfico, siendo un punto esencial para la movilidad de tráfico de las zonas de Errenteria, Lezo y Oiartzun y, de tráfico pesado de camiones, contribuyendo a descongestionar la GI"636 (Variante de Irún). Además, su proximidad a los polígonos de Araso, Talaia Aranguren y el área industrial de Lezo hace que sea utilizada de manera intensa por tráfico pesado, activo los siete días de la semana. Realizar un cribado en esa salida supondría generar retenciones en una zona de tres carriles donde la velocidad máxima es de 120km/h, totalmente desaconsejable.
La Ertzaintza también ha analizado la posibilidad de realizar un cribado a la salida de la autopista en la Rotonda de la GI-2132. De forma que, el tránsito de vehículos extranjeros con destinos como Francia, Holanda o Bélgica sea de nuevo encaminado hacia la AP-8. Esta opción también cuenta con importantes inconvenientes técnicos por lo que también se ha descartado. La zona de la GI-2132, es una zona muy transitada por vehículos pesados ,próxima a polígonos dedicados a la logística de operación de transporte, además con varias glorietas (destinadas al calmado del tráfico) que conectan con la variante de Rentería e Irún. Una regulación como la que solicita el Ayuntamiento de Irun en ese punto no resultaría eficaz. Realizar un cribado en la GI-2132 supondría añadir más presión y saturar más esta vía. La cual, a diario en horas puntas concurren problemas de tráfico en Arragua y alrededores, perjudicando a la variante de Renteria-Irun.
Tras este análisis realizado la Ertzaintza considera que la mejor opción para aligerar el tráfico en la muga, y por tanto en Irun, es que las autoridades francesas se impliquen y pongan todos los medios necesarios para evitar retenciones en los peajes de la muga.
Para finalizar, el departamento de Seguridad va a solicitar a la alcaldesa de Irun una reunión para explicarle todos los detalles técnicos de esta valoración.
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