Miriam Montano de Juan y Telmo Sánchez Ugalde logran la Beca Galbahe
- Este proyecto de investigación propone el desarrollo de una instalación expositiva de carácter escultórico y etnográfico que explore la compleja relación histórico-cultural entre las abejas y las formas tradicionales de la vida rural vasca. Junto a la exposición, el proyecto incluye un taller de cianotipia, de escritura colectiva y audición y una publicación con cartografía visual y poética. El proyecto pretende reinterpretar el patrimonio etnográfico vasco mediante una instalación artística que dialogue con las colecciones del Caserío Museo Igartubeiti y el Museo San Telmo, reactivando las prácticas simbólicas en torno a la apicultura, la muerte, la cera y la palabra
El jurado de la beca Galbahe para la investigación y difusión del patrimonio etnográfico promovida en colaboración por el Caserío Museo Igartubeiti y el Museo San Telmo con el asesoramiento de Gordailua (Centro de Colecciones Patrimoniales de Gipuzkoa) ha decidido por unanimidad adjudicar la beca en su primera edición a Miriam Montano de Juan y Telmo Sánchez Ugalde.
Este proyecto de investigación propone desarrollar una instalación expositiva escultórica y etnográfica que analice la compleja relación histórico-cultural entre las abejas y las formas de vida rural tradicionales vascas.
Así, la propuesta de ambos investigadores parte de una premisa compartida. Según ellos, "las abejas no sólo son una fuente de recursos —miel, cera, polinización—, sino también interlocutoras simbólicas, dentro de un entramado cultural que las reconocía como parte activa de la vida del caserío. Desde esta perspectiva, el proyecto se alinea con el pensamiento de Donna Haraway, particularmente con su propuesta de “hacer parientes” [making kin] más allá de lo humano, reconociendo en las abejas no solo aliadas ecológicas, sino también compañeras afectivas, portadoras de memoria, y sujetos con los que es posible construir otras formas de mundo”.
El proyecto pretende reinterpretar el patrimonio etnográfico vasco mediante una instalación artística que dialogue con las colecciones de ambos museos, reactivando las prácticas simbólicas en torno a la apicultura, la muerte, la cera y la palabra.


