Pasos de cara a la desinstitucionalización

Fecha de publicación: 

Salud; Igualdad, Justicia y Políticas Sociales.Equipo sociosanitario

Pareja caminando en centro residencial

Pareja caminando en centro residencial

Profesionales y un grupo de expertos del Instituto de Derechos Humanos Gregorio Peces-Barba de la Universidad Carlos III de Madrid elaboran un estudio que aborda los marcos conceptuales, recomendaciones, prácticas y alternativas de los procesos de desinstitucionalización y transición hacia modelos de apoyo personalizados y comunitarios en España.

Características del marco de trabajo

En España se constata la prevalencia del enfoque institucional en la atención prestada por parte de los servicios sociales tanto a niños, niñas y jóvenes en situación de riesgo o desamparo o sin apoyo familiar como a personas adultas que presentan diversas necesidades de apoyo, entre las que se encuentran las personas con discapacidad, las personas mayores y las personas en situación de sinhogarismo. Así, el alojamiento de larga duración en instituciones segregadas se ha considerado como la mejor manera de proporcionar cuidados y asistencia a grupos en situación de vulnerabilidad.

Sin embargo, en los últimos años diversos estudios han subrayado las ventajas que ofrece la asistencia de base comunitaria frente a la asistencia institucional en cuanto a calidad y costes, sin obviar que algunos estudios e informes señalan los problemas que en materia de derechos humanos presentan algunos elementos de la “institucionalización”. De acuerdo con esta publicación, el modelo de asistencia institucional implica para todas las categorías de personas usuarias del sistema de atención la segregación y el aislamiento de la comunidad, la pérdida de su capacidad de elección y del control de las decisiones que les afectan y la imposición de formas y sistemas de vida determinados.

En este contexto, tanto la Unión Europea y numerosos organismos internacionales destacan la necesidad de articular alternativas de vida en la comunidad con los apoyos necesarios para que se fomenten los procesos de desinstitucionalización y cambio en los modelos de atención. No obstante, el estudio evidencia la ausencia de estrategia y planes de desinstitucionalización en España, pese a que se están produciendo procesos de cambio en el modelo predominante de cuidados institucionales.

En la propuesta conceptual que plantea este trabajo se formula un enfoque de derechos humanos como planteamiento ético-cultural que, entre otras:

  • Sitúa a las personas en el centro y reconoce que todas ellas tienen su propia voz.
  • Asume que todas las personas tienen el derecho al libre de desarrollo de su personalidad, a escoger y perseguir libremente sus propios planes y proyectos de vida.

El estudio ofrece una mirada transversal al proyecto de desinstitucionalización en España y aborda cuatro grupos poblaciones que, además, presentan estudios específicos al respecto:

Este estudio identifica las características de los modelos de cuidado basados en la cultura institucional que lo alejan del enfoque de los derechos humanos: asistencialismo, paternalismo, concepción capacitista de lo humano y su dignidad basada en prejuicios y estereotipos, adultismo, edadismo, vulnerabilidad como condición, visión formal de la libertad y la igualdad, apoyo social como compensación, filosofía de la integración y uso de las restricciones. Una de las características principales de las lógicas institucionales es que, por un lado, ordenan la acción social y, por otro, la producen, de forma que terminan por constreñir las posibilidades de desarrollo de las personas. Por ello, frente a un marco cultural caracterizado como paternalista -enfrentado a la libertad- y asistencialista -vinculado a la caridad o a la beneficencia-, la capacidad, la independencia, la autonomía o la insuficiencia se convierten en rasgos determinantes de un modelo de cuidados basado en un enfoque de derechos humanos.

¿Qué se entiende por desinstitucionalización? Características

La desinstitucionalización es un proceso político, social y cultural, que prevé el paso del cuidado en entornos de aislamiento y segregación (genéricamente instituciones), a una vida independiente y que se asocia con el abandono de cualquier institución, no solo de aquellas basadas en la cultura institucional. El resultado esperado de este proceso es ofrecer a la persona la oportunidad de convertirse en ciudadana/o de pleno derecho y tomar el control de su vida (si es necesario, con apoyo).

En cuanto a los tipos de instituciones en los que se desarrollan estos cuidados, se trata fundamentalmente de centro residenciales que agrupan a personas pertenecientes a colectivos determinados con el fin de vivir juntas en un lugar que ofrece alojamiento y atención 24 horas.

Datos sociodemográficos relacionados con los procesos y experiencias de institucionalización

  • En España, las personas mayores cuyo domicilio es un centro residencial alcanzan aproximadamente el 4% de las mayores de 65 años y suponen menos del 1% de la población general.
  • En el ámbito de los niños y las niñas, la principal causa de vulnerabilidad procede de la falta de recursos. Las familias en situación de falta de recursos, especialmente económicos, tienen dificultades para sacar adelante a sus hijos/as y esto hace que dependan de la tutela pública. Así, el 64% del total de niños, niñas y adolescentes en acogimiento residencial son varones; el 56% tienen entre 15 y 17 años -todavía hay un 6% de niños, niñas y adolescentes en centros de entre 0 y 6 años-; un 40,50% de son de nacionalidad extranjera, y un 9% presenta alguna discapacidad.
  • El 51% del total de personas en situación sin hogar tiene menos de 45 años; el 43% presenta entre 45 y 65 años; y la población mayor de 64 años sin hogar representa el 6%. Los fenómenos migratorios a los que se enfrenta Europa desde hace años tienen consecuencias en la población que se encuentra sin hogar, siendo el 50,1% de nacionalidad española y el 49,9% de nacionalidad extranjera.

En consecuencia, los factores de riesgo y desencadenantes que llevan a la toma de decisión de un itinerario de institucionalización varían dependiendo del grupo poblacional, aunque la edad, el género, la nacionalidad y las necesidades de apoyo son cuatro factores de índole personal que favorecen los procesos de institucionalización.

Recomendaciones internacionales y europeas sobre los procesos de desinstitucionalización

En la segunda parte del estudio se realiza una exposición de las recomendaciones internacionales sobre los procesos de desinstitucionalización y a la identificación de las alternativas de vida con mención a cuestiones generales, que son objeto de detalle de los estudios de cada grupo poblacional.

Las recomendaciones internacionales y europeas sobre los procesos de desinstitucionalización y de desarrollo de alternativas de vida elegida en comunidad se agrupan en tres categorías: 1. Generales; 2. Sobre los servicios; y, 3. Económicas. Asimismo, se identifican en sentido positivo y negativo las claves y aprendizajes relacionadas con los procesos de transición del cuidado basado en la cultura institucional, de cara al apoyo en contextos comunitarios y de base familiar. También se incluyen recomendaciones sobre el uso de restricciones y un análisis de alternativas nacionales e internacionales al uso de restricciones.

En cuanto a las alternativas de vida, el trabajo realiza una selección de algunas de ellas desde un enfoque basado en derechos humanos. Entre estas destacan:

  • En materia de discapacidad, los servicios de apoyo, orientación e información; los hogares grupales residenciales; los servicios y medidas para la vivienda con apoyos; los servicios y medidas para la vivienda sin apoyos; además de otros programas específicos (Australia, Girona, Estados Unidos o Reino Unido) que contemplan, también, aspectos en materia de financiación.
  • En lo que se refiere a Infancia, en cuestiones de prevención se identifican los centros de cuidado a la infancia; la prevención de la separación familiar; el trabajo especializado con ambientes familiares conflictivos o en especial riesgo; y los mecanismos de participación y denuncia. En cuanto a protección, se incorporan las alternativas dirigidas a desinstitucionalizar a niñas, niños y adolescentes que se encuentran en instituciones, así como a desinstitucionalizar las instituciones donde acogen a niñas, niños y adolescentes. Asimismo, se incluye informaciones de alternativas en materia de reinclusión y aspectos de gestión.
  • En lo que respecta a personas mayores, se recogen, entre otros, recursos como los apoyos en el hogar, y la atención en centros residenciales desde un modelo de Atención Integral Centrado en la Persona y unidades de convivencia.
  • En materia de sinhogarismo, se destacan los enfoques basados en la vivienda (vivienda permanente con el apoyo necesario); estrategias de transformación y mejora del alojamiento temporal y de emergencia; ópticas que combinan vivienda y la empleabilidad; estrategias de prevención del sinhogarismo en los procesos de desinstitucionalización; o estrategias de inversión en recursos comunitarios, entre otras.

El estudio concluye con parte final en la que se identifican algunos de los elementos necesarios para el desarrollo de los procesos de desinstitucionalización en España desde un enfoque de derechos humanos, entre los que destacan la importancia de las redes de apoyo y servicios de base comunitaria.

Este estudio forma parte del proyecto EDI, impulsado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, y pretende contribuir a abordar con garantías la transición del modelo de cuidados “institucionalizado” a otro basado en el marco de los derechos humanos, desde un enfoque de desarrollo comunitario y centrado en el proyecto de vida de cada persona.

Si desea ampliar esta información, puede acceder a los contenidos del “Estudio sobre los procesos de desinstitucionalización y transición hacia modelos de apoyo personalizados y comunitarios”, publicado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en 2024.