La salud de las próximas generaciones: buena alimentación para la infancia

Fecha de publicación: 

Equipo sociosanitario

Reproducción parcial de la portada del informe Health of the Next Generation. Good Food for Children. Policy Paper (Faculty of Public Health, Royal Society of Medicine, Royal Society for Public Health, Association of Directors of Public Health, Royal College of Paediatrics and Child Health, Public Health School Nurse Association, British Association for Child and Adolescent Public Health, enero de 2024)

Reproducción parcial de la portada del informe Health of the Next Generation. Good Food for Children. Policy Paper (Faculty of Public Health, Royal Society of Medicine, Royal Society for Public Health, Association of Directors of Public Health, Royal College of Paediatrics and Child Health, Public Health School Nurse Association, British Association for Child and Adolescent Public Health, enero de 2024)

Colegios profesionales y sociedades médicas y de Salud Pública de Reino Unido publican un informe que profundiza en la importancia de la alimentación como fundamento para el buen desarrollo, la buena salud y el bienestar a lo largo del ciclo vital con el objetivo de promover medidas urgentes para combatir la pobreza alimentaria entre la población infantil y apoyar una población sana y una economía productiva.

El informe define la pobreza alimentaria o inseguridad alimentaria de los hogares británicos desde la inseguridad/imposibilidad de obtener alimentos en suficiente cantidad y por medios socialmente aceptables por parte de una familia. En Reino Unido, las cifras en 2021-2022 informan de que un 7% de la población se enfrenta a situaciones de pobreza o inseguridad alimentaria, y son los hogares con menores aquellos en los que se detecta un aumento de la prevalencia de la inseguridad alimentaria (aproximadamente un 24,4%). Además, se estima que un 12% de la población infantil en situación de pobreza de Reino Unido vive en pobreza alimentaria, ascendiendo al 21% en el caso de los hogares en situación de pobreza relativa.

En Reino Unido, la población infantil y adolescente accede habitualmente a dietas sub-óptimas, y los/as niños/as de grupos socioeconómicamente desfavorecidos tienen más posibilidades de consumir dietas que no se adecúan a las recomendaciones nutricionales establecidas al experimentar dificultades de acceso a comida nutritiva. El acceso a alimentación nutritiva es un derecho fundamental (recogido en la Convención sobre los derechos del niño de las Naciones Unidas) y uno de los fundamentos de la buena salud. La infancia debe estar adecuadamente alimentada para encontrarse en disposición de aprender y de maximizar sus logros educativos. Sin embargo, las tasas de obesidad en áreas con altos niveles de deprivación alertan de un rápido crecimiento de sus valores, que duplican las cifras de obesidad presentes entre los menores de 6 años en las áreas socioeconómicamente más favorecidas.

Las consecuencias de la pobreza alimentaria se reflejan no solo en la nutrición (o malnutrición) infantil sino en el desarrollo, en la salud física y mental y en las consecuencias sociales y logros educativos de un segmento de la población que experimenta los efectos de esta a lo largo de su ciclo vital y en cuanto a sus expectativas de vida en buena salud, bienestar y oportunidades.

Este informe explora tres intervenciones críticas con el objetivo de lograr ampliar los programas gubernamentales existentes en materia de nutrición infantil y dar apoyo a la salud de la próxima generación, de modo que logre desarrollar su máximo potencial. Los tres programas son:

  • The Free School Meals Programme (Programa de Alimentación Escolar Gratuita). Se trata de una iniciativa desarrollada exclusivamente en Inglaterra, que proporciona comidas gratuitas en las escuelas a niños/as hasta los 7 años con carácter universal. La evidencia demuestra que los programas gratuitos de alimentación universal aumentan el éxito académico de la población infantil y reduce las desigualdades socioeconómicas que afectan a los menores de grupos sociales económicamente menos favorecidos a lo largo de su vida.
  • The National School Breakfast Programme (Programa Nacional de Desayuno Escolar). Es un programa desplegado en Inglaterra y con el que se proporcionan desayunos a 2.700 menores escolarizados en centros de educación primaria, secundaria o centros de educación especial. Estos desayunos se sirven antes del comienzo de la jornada lectiva a coste cero para los/as progenitores/as o personas cuidadoras de los/as menores. El Departamento de Educación es quien financia este programa, asumiendo el 75% de su coste mientras los centros contribuyen con el 25% restante. La evidencia indica que el absentismo escolar sin permiso/conocimiento de los padres/madres se reduce gracias a esta iniciativa, al tiempo que, además de mejorar la salud y alimentación infantil (también en función del contenido nutricional de los desayunos proporcionados), mejora el clima en las aulas y en el entorno familiar. Así, la evidencia indica que por cada libra esterlina de inversión en estos programas de desayuno infantil se obtiene un retorno de 4 libras a lo largo de sus vidas.
  • Health Start Scheme (Programa de Vale de Comienzo Saludable). Es una medida desplegada en Inglaterra, Norte de Irlanda y Gales con la que se subvenciona la alimentación saludable y acceso gratuito a complementos vitamínicos durante el embarazo y primera infancia en el caso de familias receptoras de rentas de garantías de ingresos. Este programa se enfrenta, sin embargo, a barreras de acceso por el desconocimiento de este por parte de su potencial población beneficiaria, obstáculos idiomáticos para su comprensión y un potencial estigma asociado a la participación en él. Las evidencias sobre esta medida indican que las familias participantes realizan un gasto en frutas y verduras que, de otro modo, sería difícilmente realizable al tiempo que aumenta no solo la cantidad de estas sino también la calidad de frutas y verduras ingeridas.

Recomendaciones

El informe finaliza con una serie de recomendaciones entre las que se encuentran:

  • La adopción del programa de alimentación escolar gratuita en centros educativos de primaria y secundaria contribuye a mejorar la dieta de la siguiente generación, su salud y su nivel de logros educativos. Sin embargo, de valorarse proceder a una incorporación progresiva de estas medidas, el informe aboga por iniciar el programa en centros de educación primaria para ampliar luego sus beneficios a centros de educación secundaria. En cualquier caso, se recomienda un seguimiento de la puesta en marcha de esta iniciativa, de modo que se garantice que las comidas proporcionadas en los centros escolares responden a los estándares y se alcanza los beneficios establecidos por el programa. Asimismo, el programa ha de acompañarse de una evaluación del impacto en la salud, educación y desigualdades socioeconómicas de las/los niñas/os a lo largo de su ciclo vital.
  • El Programa Nacional de Desayuno Escolar debería informar de su continuidad a largo plazo a todas aquellas posibles familias beneficiarias, al objeto de reducir la ansiedad que puede generar desconocer la posibilidad de acogerse a este o de continuar beneficiándose de estas medidas. El informe subraya la doble necesidad de realizar un seguimiento de todos los estándares nutricionales de los desayunos proporcionados y de ampliar el programa a todos los centros educativos que cumplan con los criterios establecidos por el Departamento de Educación de forma que se garantice que estas medidas logran el mayor impacto posible.
  • El informe propone mejoras en el diseño del Programa de Vale de Comienzo Saludable, ampliando la cuantía de esta medida a 8,5 libras semanales (actualizable de acuerdo con las subidas del IPC) y ampliando su duración hasta los cinco años. Además, se propone ampliar el acceso a esta iniciativa a menores que reciben otros tipos de ayudas económicas y así lograr que la ingesta de frutas y verduras en estos casos alcance las cinco dosis diarias recomendadas. También se recomienda el acceso permanente a este programa no solo a niños/as en hogares, sino también a menores solicitantes de asilo. En cualquier caso, el informe apuesta por investigar el coste-efectividad de estas medidas, especialmente en el caso de aumentar el importe de estas

En definitiva, el documento insta a las instituciones públicas a proteger la salud y productividad de la próxima generación mediante los tres programas descritos (Programa de Alimentación Escolar Gratuita, Programa Nacional de Desayuno Escolar y Programa de Vale de Comienzo Saludable), con un llamamiento al Gobierno británico para que adopte el suministro universal de comidas escolares para todos/as los/as niños/as de escuelas primarias y secundarias de Inglaterra.

Por último, se recuerda que la mala salud física y mental causada por la inseguridad alimentaria infantil crea una base deficiente para la salud futura, al tiempo que y los/as niños/as tienen más probabilidades de experimentar problemas de salud y niveles más bajos de productividad en la edad adulta.

Si desea ampliar esta información, puede acceder a los contenidos del informe “La salud de las próximas generaciones: buena alimentación para la infancia” (Health of the Next Generation. Good Food for Children. Policy Paper) publicado en enero de 2024.