La ría del Oka reduce hasta en un 84% los niveles de nutrientes desde el cese del vertido de la EDAR de Gernika

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Urdaibairen ikuspegi panoramikoa
  • En julio de 2021, el vertido de la EDAR de Gernika se conectó a la EDAR de Lamiaran (Bermeo) mediante los colectores entre Gernika y Bermeo, liberando a la ría de Urdaibai de la carga contaminante de una población equivalente a 30.000 personas
  • La mejora del saneamiento y depuración en Urdaibai ha supuesto una inversión global superior a 125 M€. La Agencia Vasca del Agua y el Gobierno Vasco ya han invertido 70 M€, y esta inversión se incrementará en otros 15 M€ con las obras previstas
  • Todo ello, ha supuesto una significativa mejora en la calidad fisicoquímica de las aguas, con un importante descenso de los niveles de nutrientes (amonio y fosfatos): condición imprescindible para la recuperación de las comunidades biológicas
  • En el año 2022 se comienza con la gestión digitalizada y avanzada de las redes de saneamiento del sistema Lamiaran por parte del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, aumentando la eficiencia de la gestión de los colectores y reduciendo los desbordamientos en tiempo de lluvia.

La ría del Oka registra desde 2021 notorios descensos de los niveles de nutrientes (amonio y fosfatos), especialmente en su parte más interna como consecuencia del cese del vertido de la EDAR de Gernika. Dicho cese se logró mediante la conexión a la EDAR de Lamiaran de los vertidos de Sukarrieta y Busturia en 2019, y de la EDAR de Gernika en el verano de 2021: dos puntos de inflexión en el saneamiento del estuario del Oka.

La EDAR de Gernika se situaba en la zona interior del estuario del Oka, y presentaba un funcionamiento inadecuado que daba lugar en el medio acuático a concentraciones muy elevadas de amonio y fosfato y bajos valores de transparencia y oxígeno disuelto. Frecuentemente, en esa zona los indicadores biológicos de fitoplancton (organismos fotosintéticos que viven dispersos en el agua, eslabón de la cadena trófica) y macroinvertebrados bentónicos (organismos que habitan el fondo de los ecosistemas acuáticos) reflejaban un mal estado, lo que implicaba recurrentes incumplimientos de los objetivos ambientales en el periodo 2013-2020.

Sin embargo, en el periodo 2021-2022, coincidiendo con el cese del vertido de la EDAR de Gernika, los valores medios de amonio, ortofosfato, nitrato y saturación de oxígeno reflejan un muy buen estado fisicoquímico en las tres estaciones de control del estuario, y, por tanto, una manifiesta mejora de la situación y cumplimiento de los objetivos medioambientales establecidos. Los cambios más evidentes se dan en la zona interior del estuario, donde la reducción de niveles de amonio ha sido del 84% y de fosfatos del 76%.

La mejora de la calidad fisicoquímica de las aguas está provocando que las comunidades biológicas del estuario del Oka (fitoplancton y macroinvertebrados bentónicos) comiencen a mostrar signos de recuperación. Con la futura estabilización del buen estado fisicoquímico de las aguas es previsible una evolución favorable de estas comunidades biológicas, lo que en su conjunto permita alcanzar el buen estado ecológico del estuario del Oka.

Además, junto con este avance hacia la consecución de los objetivos medioambientales y gracias también a la gestión avanzada de las redes de saneamiento por parte del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia se mejorará indudablemente la situación sanitaria de las playas del estuario, las calificaciones de las zonas para la producción de moluscos y el estado de conservación de las Zonas de Especial Conservación y, por tanto, el conjunto de objetivos que persigue la Reserva de la Biosfera de Urdaibai.

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