JORNADAS INTERNACIONALES DE TRABAJO
CON LOS OBSERVATORIOS DE LA CULTURA

PROGRAMA DE LAS JORNADAS

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El Observatorio Vasco de la Cultura, una vez realizados los primeros trabajos para su puesta en funcionamiento, se propone hacer un alto en el camino para plantear respuestas a los retos de futuro.

Las Jornadas Internacionales de Trabajo con los Observatorios de la Cultura (Donostia-San Sebastián, 14 al 16 de noviembre) tienen, pues, la voluntad de crear un espacio de encuentro con organismos con una trayectoria más larga, y compartir experiencias y buenas prácticas sobre la puesta en marcha de un Observatorio cultural.

Un ejercicio que resulta útil para todos los observatorios participantes ya que las soluciones a los retos y dificultades de la observación de la realidad cultural y la orientación de cada observatorio tienen características y matices especiales que, a buen seguro, pueden resultar provechosos para el resto.

Para ello se ha invitado a participar a los siguientes observatorios (y organismos):

  • Observatoire de la culture et des communications du Québec
  • Département des études, de la prospective et des statistiques (DEPS) de Francia
  • Osservatorio culturale del Piemonte
  • Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya
  • Consellería de Cultura e Deporte de la Xunta de Galicia
  • Observatorio Vasco de la Cultura

El 16 de noviembre las Jornadas van a ser el marco para la presentación pública del I Informe anual de Cultura Kultura 07 y la celebración de una mesa redonda aprovechando la presencia de los responsables de los observatorios internacionales.

  1. Programa_14 y 15.pdf
  2. Programa_16.pdf
  3. I Informe anual del Observatorio. KULTURA 07

CONCLUSIONES DE LAS JORNADAS

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JORNADAS INTERNACIONALES DE TRABAJO CON LOS OBSERVATORIOS DE LA CULTURA

Como resultado del trabajo podemos resaltar las siguientes conclusiones:

1.- Los Observatorios de la cultura deben dar respuesta a las necesidades de los agentes culturales públicos y privados. Están al servicio de una comunidad cultural y deben ser un instrumento de ayuda a la toma de decisiones y a la definición de estrategias sectoriales.

2.- El principal atributo de un observatorio debe ser la credibilidad. La neutralidad y la autonomía pueden contribuir a alcanzar este objetivo. No obstante, se ha destacado que en sus inicios es prioritario contar con un respaldo institucional coordinado y decidido.

3.- Los observatorios invitados han valorado positivamente los planteamientos y el trabajo realizado por el Observatorio Vasco de la Cultura en su primer año de funcionamiento. Sin embargo, a parte de los ámbitos clásicos, considerados como prioritarios, se apunta la necesidad de estar atentos a la observación de ámbitos transversales emergentes. Entre éstos se citan las nuevas pautas y prácticas culturales de los jóvenes (de los más jóvenes – de 6 a 14 años, a los adolescentes), entre las que se apunta la emergencia de una “cultura de habitación”, individualizada, en contraste con una cultura más comunitaria; el impacto de las nuevas tecnologías (muy vinculado a la alteración de las prácticas culturales); los vínculos entre cultura y comunicación (ámbito que atraviesa el tema de los jóvenes y de las nuevas prácticas culturales).

4.- En coherencia con la importancia de adaptarse a la realidad territorial observada, y de acuerdo con un principio de eficiencia, es conveniente partir del análisis de la información existente. En este sentido, se ha valorado positivamente el criterio seguido en la elaboración del informe Kultura 07.

 5.- Hay un consenso generalizado respecto a la necesidad de conciliar y coordinar espacios de trabajo públicos y sectoriales (comités, consejos o grupos de trabajo), que legitimen y garanticen el desarrollo y la consolidación de estos observatorios. Estos espacios son marcos de diagnóstico, contraste, e incluso de difusión de los procesos y resultados. Esto sólo es efectivo si se posibilita el trabajo a medio y largo plazo de los Observatorios.

6.- Un ingrediente del éxito de un observatorio es la capacidad de visibilizar su trabajo y sus resultados. Para ello, más allá de los formatos tradicionales (papel, web, boletines electrónicos) debe primarse la divulgación on-line, con especial atención a los agentes culturales generadores de información.

7.- Es necesario centrar la actividad del observatorio en los ámbitos esenciales o corazón de la actividad cultural evitando dispersiones en relación a los ámbitos frontera. Así mismo, debe primar el concepto de progresividad. Entender las actividades que lleva a cabo el Observatorio y la cobertura del Marco Estadístico como un proceso que va cubriendo ámbitos paulatinamente.

8.- Un sistema de información cultural debe garantizar el equilibrio entre la comparabilidad territorial y a la adecuación a la singularidad.

9.- El trabajo de estos dos días también ha generado la voluntad por parte de sus participantes de continuar la colaboración iniciada. Por ello, se ha decidido sentar las bases para la creación de una red, que se acabará de definir en los próximos meses. Se han apuntado como posibles temas de colaboración el trabajo de metodologías para el estudio del impacto de la globalización y de las nuevas tecnologías en la difusión, las prácticas y el consumo cultural. El trabajo de la red se articulará en torno a temas concretos y con una definición detallada de los resultados esperados.