El símbolo del arbitraje es fácil de reconocer y destaca por su color naranja en forma de flor. Seguro que lo has visto alguna vez en algún escaparate, en la puerta de algún bar o en alguna página web. Si no lo has visto, seguro que a partir de ahora te empiezas a fijar. Y si lo has visto y has decidido comprar o consumir en ese establecimiento, has hecho lo correcto.
¿Te estás preguntando por qué has hecho lo correcto? La respuesta corta: porque es la vía más fácil para resolver conflictos y te aporta más seguridad y garantía en tus compras. La respuesta larga te la explicamos a continuación:
Cuando compras un producto o contratas un servicio lo haces con la confianza de que no tendrás ningún problema. Pero, a veces, las cosas se tuercen, y entonces debes intentar llegar a un acuerdo con la parte vendedora. Si no lo consigues, el siguiente paso es pedir la hoja de reclamaciones. Si por este camino tampoco solucionas tu problema, tienes una opción rápida, eficaz y gratuita: el arbitraje de consumo.
¿Cómo funciona?
Si has llegado al punto de tener que solicitar un arbitraje porque con los pasos anteriores no has conseguido lo que deseabas, esto es lo que debes hacer:
- Rellenar el impreso de solicitud de arbitraje y presentarlo en Kontsumobide, en una OMIC, en las asociaciones de personas consumidoras o directamente en la Junta Arbitral.
- Si la empresa está adherida al sistema arbitral, se intenta una mediación entre las dos partes para llegar a un acuerdo. Si no se consigue, se realiza una audiencia o reunión (esta no hace falta que sea presencial) en la que las dos partes exponen ante el Colegio Arbitral lo que solicitan y sus alegaciones.
- Si la empresa no está adherida al sistema arbitral de consumo, Kontsumobide le ofrecerá la posibilidad de adherirse en ese mismo momento.
Se trata de un procedimiento voluntario y de carácter vinculante y ejecutivo. Es decir, la empresa puede decidir no adherirse al arbitraje, pero una vez que ha decidido adherirse, la decisión que se tome es de obligado cumplimiento para las dos partes y tiene el mismo efecto que una sentencia judicial.
Así que, para tu tranquilidad, es preferible escoger comercios que se comprometan con un consumo responsable y con una atención de calidad, porque una empresa que esté adherida al arbitraje de consumo te ofrece un plus de tranquilidad a la hora de comprar. Y para saber distinguir cuáles son, solo tienes que buscar la pegatina naranja con el logotipo de arbitraje. También puedes ver si aparecen en el buscador de empresas adheridas.