La empresa vasca Stern participó en la construcción del puente francés de Millau, el más alto del mundo
 
Stern Hidráulica S.A., una empresa ubicada en la localidad vasca de Zizurkil, participó activamente en la construcción del nuevo viaducto de Millau, concretamente en la realización de los cilindros hidráulicos que se emplearon tanto para impulsar el puente como para levantar los pilares del mismo. Su labor consistió básicamente en suministrar los más de 250 cilindros -de cinco tipos diferentes- que se necesitaron para construir tan fastuosa obra de ingeniería.

El superpuente de Millau es el más alto del mundo, con 343 metros de altura y 2.460 metros de largo. El viaducto, que se levantó en tan sólo tres años, se asienta sobre siete pilares con forma de flecha y enlaza la ruta que une París con la Costa Azul a través del Macizo Central. Los responsables de esta majestuosa obra arquitectónica fueron el ingeniero francés Michel Virlogeux y el arquitecto británico Norman Foster.

La empresa vasca participó, junto a Enerpac y Siemens, encargadas del sistema hidráulico, en la elaboración de los cilindros hidráulicos que se utilizaron para lanzar el puente. «Se construían más o menos 200 metros de la base del puente sobre la que se asentaría la carretera, se pintaba y se adecentaba, y posteriormente se lanzaba desde los extremos mediante un sistema hidráulico en el cual estaban nuestros cilindros. Una vez que se lanzaban estos 200 metros, se volvía a construir el puente desde los extremos -operación que duraba dos meses- y, cuando estaba terminado, se lanzaba el nuevo tramo junto al anterior. Y así sucesivamente hasta unir ambos extremos del puente», explica Jon Lizarribar, gerente de Stern.

Stern se fundó hace aproximadamente 33 años, cuando José Manuel Lizarribar volvió de trabajar en Alemania y creó una empresa con nombre de estrella en el idioma teutón. Desde entonces la empresa vasca ha ido creciendo -hace dos años ampliaron las instalaciones-, adaptándose a los nuevos tiempos.

La empresa cuenta, a día de hoy, con 30 trabajadores -seis de los cuales trabajaron en el proyecto del puente de Millau durante cuatro meses- y, de momento, no tienen pensado aumentar su plantilla.

En principio, no es habitual que Stern trabaje en este tipo de proyectos de infraestructuras de obra civil, ya que, principalmente, trabajan en otro tipo de sectores como «la siderurgia, la metalurgia, la petroquímica, la máquina herramienta, las cementeras, el sector naval, el sector eólico, el papelero o la minería, entre otros».

También estuvieron involucrados en la construcción del Estadio Olímpico de Atenas para los Juegos del pasado año. En esta ocasión la labor de Stern consistió en elaborar ocho cilindros hidráulicos que se utilizaron para el desplazamiento de dos arcos.


 

Resumen de la noticia publicada en El Diario Vasco  7 de Enero de 2005

Fecha de la última modificación: 07/01/2005