Cuatro años de Observatorio Vasco de la Cultura

Un instrumento de todos que pretende ayudar a conocer, entender e interpretar la realidad, una cámara lúcida al servicio del desarrollo de la cultura.

Sólo en un contexto político y sectorial maduro es posible generar la necesidad y las condiciones para crear y mantener un observatorio. Estos servicios tratan de estructurar y sistematizar la experiencia y el conocimiento de los agentes culturales. Construyen un cuerpo de información y análisis que, a su vez, ofrece perspectiva al sector para entender la realidad y transformarla.

En estos cuatro años, el Observatorio Vasco de la Cultura se ha asentado poco a poco. A menudo suele asociarse la observación a la mirada, a seguir el desarrollo de lo que sucede. No obstante, conviene tener presente que comporta una intención y requiere una estructura de interpretación. Esta intención distingue lo que es relevante de lo que no lo es. Por esta razón, la primera labor del KEB-OVC se orientó a reflexionar sobre su función, su marco de actuación y sus prioridades. Un trabajo que se realizó a la par que se diagnosticaba el panorama informativo sobre la cultura, escaso, disperso, incompleto y poco fiable en aquel momento. Empezamos así a manejar metodologías y conceptos que hasta entonces apenas se aplicaban en nuestro contexto cultural más inmediato.

Uno de los aspectos que hemos comprobado en estos años es el cambio de actitud en parte de los agentes culturales ante la investigación cuantitativa. Si al principio se vivía con cierto escepticismo, hoy se advierte un interés real en conocer los elementos estructurales del sector que nos brinda la estadística. Un ejemplo claro de esto es la respuesta creciente a las investigaciones promovidas a lo largo de estos cuatro años.

El primer estudio que impulsó el Observatorio es la Estadística de hábitos, prácticas y consumo en cultura 2007-2008 . Gracias a esta investigación amplia y compleja, contamos con datos sobre nuestros usos culturales y podemos compararnos con otros contextos. Así por ejemplo, sabemos que nos encontramos por encima de la media europea en cuanto a lectura, las visitas a museos, así como en la asistencia a conciertos y al cine. Por el contrario, el uso de las bibliotecas y el disfrute de las artes escénicas son prácticas menos frecuentes que en países de nuestro entorno. Quizá antes de llevar a cabo el estudio los profesionales del sector lo intuyesen. Ahora lo constatan y pueden trabajar para cambiar esa situación.

Pero además, la experiencia nos dice que cuando se desea conocer a fondo una realidad, interesa ir más allá de los datos porque lo cuantitativo necesita y favorece lo cualitativo, y viceversa. Siguiendo con el ejemplo de las prácticas culturales, en 2009 se encargaron artículos interpretativos a expertos en cultura urbana, los jóvenes y el euskera tomando como base los resultados de la estadística.

Como decimos, en estos cuatro años el ritmo de producción de información se ha ido acelerando de manera progresiva. Las estadísticas promovidas se dirigen al estudio de la oferta y la producción cultural; las prácticas y el consumo; el gasto público en cultura; las empresas y el empleo. De momento son análisis sincrónicos, ya que se trata de primeras ediciones. En los próximos años se aportarán visiones evolutivas que hagan posible diagnósticos certeros, identificando tendencias y desgajando lo meramente coyuntural. Así se podrá extraer todo el jugo al trabajo realizado hasta ahora.

Otro de los ámbitos de interés del Observatorio se ha centrado en el análisis de la creación. El objetivo ha sido doble: por una parte, se han examinado las políticas de apoyo a la creación que están abordando otros países para extraer aprendizajes aplicables al contexto vasco, y por otra, se ha llevado a cabo un estudio sobre las fábricas de creación, experiencias que se han convertido en uno de los principales laboratorios creativos de las ciudades, que las ponen en marcha como parte importante de su política de innovación e investigación artística y de producción cultural.

Sin duda, otro de los temas de especial interés en la actualidad es el cambio de paradigma que está suponiendo el entorno digital y el efecto que tiene en la cultura. El KEB-OVC ha llevado a cabo dos estudios cualitativos para analizar el fenómeno. El proyecto sobre cultura y digitalización, dirigido a conocer el efecto del entorno digital en las industrias, ha contado con la participación directa de los agentes culturales. Desde otro punto de vista, el estudio sobre jóvenes, cultura y nuevas tecnologías, ahonda en las claves de las nuevas formas de consumo que ha generado el entorno digital, entre otros factores, en este colectivo. Es una investigación realizada en el marco de la red de Observatorios Internacionales de la que formamos parte desde hace cuatro años.

Por último, la aplicación del 1% cultural, la diplomacia cultural, los planes de lectura y el euskera en la cultura, han sido temas en los que también se ha trabajado. Como se ve, la variedad de temas de análisis, de metodologías y de resultados es significativa.

Resultados que van consolidando también la línea de productos del Observatorio, destacando la colección de Estadísticas y estudios , así como el boletín electrónico Kulturkaria que permite el rastreo de tendencias, noticias y publicaciones. El escaparate de todos estos resultados es la Web del Observatorio, donde pueden encontrarse datos, publicaciones, estudios, memorias, planes, y en general, la producción del Observatorio.

Tras cuatro años, el Observatorio está en condiciones de ofrecer información y conocimiento sobre múltiples temas a los responsables políticos, los agentes sectoriales, los investigadores y al público interesado. De la capacidad de resonancia de su labor dependerá su éxito y su verdadera utilidad para el desarrollo de la cultura.