Euskal Dantzarien Biltzarra, cuidando y divulgando el folclore y las danzas del País Vasco desde los años sesenta
El principal reto que afronta en la actualidad Euskal Dantzarien Biltzarra es buscar una solución a la falta de relevo generacional en el mundo del folclore y de la danza tradicional, dada la dificultad existente para atraer a dicho ámbito a la gente joven, sobre todo a los chicos. Así nos lo han explicado integrantes de su junta, con quienes hemos charlado con la intención de poder conocer mejor la historia, el funcionamiento y las principales líneas de trabajo de dicha agrupación.
¿Qué es Euskal Dantzarien Biltzarra? ¿Cuándo y cómo surgió? ¿Con qué objetivos?
A mediados del siglo XX surgió la idea de crear una agrupación que reuniera a los grupos de danza de toda la geografía vasca. Eran años muy convulsos política y socialmente, sobre todo en el sur del país, donde la dictadura franquista reprimía todo tipo de iniciativas a favor de la cultura vasca.
Tras numerosos intentos, finalmente se decidió legalizar la asociación en el País Vasco Norte, ya que la legislación gala ofrecía más garantías para el funcionamiento en libertad de una entidad de estas características. Así, la agrupación fue registrada el 11 de marzo de 1965 bajo la denominación de ESKUAL DANTZARIEN BILTZARRA, con la participación de gentes de la cultura vasca tanto del norte como del sur del país.
Cuatro años más tarde, el 29 de noviembre de 1969, aprovechando la mediación de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País, la agrupación fue legalizada en el País Vasco Sur, bajo la denominación de EUSKAL DANTZARIEN BILTZARRA, y, de ese modo, comenzó a funcionar a ambos lados de la frontera.
Desde entonces hasta la actualidad ha venido desarrollado una incansable labor de conservación y difusión de las danzas y del folclore del País Vasco, organizando cursos de formación, encuentros de grupos y danzantes y editando materiales relacionados con el mundo de la danza (discos y CD musicales, vídeos y DVDs, libros y revistas). Entre dichas actividades destacan el Día de la Danza del País Vasco («Euskal Herriko Dantzari Eguna»), la programación de cursos, la publicación anual de la revista "Dantzariak", la participación en la Feria de Durango y la relación que mantenemos con los grupos de danzas de la diáspora vasca.
¿Cómo está estructurada? ¿Cómo trabaja?
Por cuestiones legales y administrativas, hemos contando con diferentes estructuras a lo largo del tiempo, pero en la actualidad se organiza como una agrupación de asociaciones, anteriormente denominadas "delegaciones": Arabako Dantzarien Biltzarra, Bizkaiko Dantzarien Biltzarra, Gipuzkoako Dantzarien Biltzarra, Iparraldeko Dantzarien Biltzarra eta Nafarroako Dantzarien Biltzarra.
Cada una de esas asociaciones o "delegaciones" cuenta con su organización, funcionamiento y reglamento propios, y está dotada de autonomía plena; a la vez, las cinco son las únicas socias de los que se compone Euskal Dantzarien Biltzarra.
Un total de seis cargos constituyen la Junta Directiva: la presidencia, la vicepresidencia, la secretaría, la tesorería y las dos vocalías, cada una de las cuales es designada por cada una de las "representaciones", a excepción de la presidencia, autónoma de las anteriores. Además contamos también con una persona encargada de coordinar los trabajos de la agrupación.
El consejo se reúne una vez al mes, y el congreso se celebra al menos una vez al año; además, periódicamente se efectúa una asamblea de grupos de danza no pertenecientes a Euskal Dantzarien Biltzarra, porque a fin y al cabo son esos grupos los que realmente la mantienen y hacen posibles sus objetivos.
¿Cuáles son actualmente las líneas de trabajo principales de Euskal Dantzarien Biltzarra?
Año tras año repetimos nuestras principales líneas de actuación: por un lado, a través de las delegaciones, organizamos cursos para que los grupos aprendan nuestras danzas y amplíen su repertorio, así como talleres de vestuario, cursos de didáctica de la danza... También publicamos vídeos sobre nuestras danzas y la revista "Dantzariak", presente en el mundo digital, y organizamos el Día de la Danza en el País Vasco (Euskal Herriko Dantzari Eguna).
Asimismo, participamos anualmente en otro tipo de actividades y colaboramos, en la medida de nuestras posibilidades, en la organización de diversos programas, como Gazteen Dantza Topaketa, Gaztemundu, Apoyo a la Danza Tradicional...
Euskal Dantzarien Biltzarra realiza una importante labor de difusión de las danzas vascas no sólo en el País Vasco, sino también en la diáspora, a través de diferentes canales. Una de ellas es la ya citada revista "Dantzariak" que en los primeros años se publicaba con el nombre de "Dantzari". ¿Cómo ha evolucionado en estos años? ¿Qué se recoge en ella?
Aparte del formato y la presentación, los contenidos fundamentales son los mismos: noticias sobre grupos de danza, eventos, actividades de Euskal Dantzarien Biltzarra, artículos sobre temas relacionados con las danzas del país, artículos de etnología, historia y desarrollo de nuestras danzas, partituras...
Todos los números de la revista "Dantzari"/"Dantzariak" pueden leerse en vuestra página web, y en el apartado "Nuestras danzas" se puede consultar la relación de danzas de cada territorio y los vídeos de algunas de ellas. Además, el año pasado pusisteis en marcha una línea de publicaciones con un libro de Josu Larrinaga. ¿Con qué objetivos? ¿Qué otros proyectos tenéis en mente respecto al trabajo de difusión?
A lo largo del tiempo hemos llevado a cabo diversas acciones dirigidas a la consecución del objetivo principal de Euskal Dantzarien Biltzarra, es decir, el mantenimiento y la promoción del folclore del País Vasco y de sus danzas. Un ejemplo claro de ello es la beca que se otorgó durante dos años para llevar a cabo trabajos de etnología.
La línea editorial es también una forma de "externalizar", a través de la publicación de obras que contribuyen a ampliar el conocimiento de nuestro folclore y, en concreto, de nuestras danzas. Con ese mismo objetivo publicamos "Historia de la danza tradicional, maestros de danza y sus legados del Antiguo Régimen a la abolición de los fueros", de Josu Larrinaga. Este año continuaremos en esa misma línea, y esperamos publicar para finales de año un libro sobre el trabajo de Juan Inaxio Iztueta.
Sin embargo, seguramente, Euskal Herriko Dantzari Eguna sea el proyecto más conocido de entre los impulsados por Euskal Dantzarien Biltzarra (aunque este tipo de eventos también se realizan a nivel territorial y comarcal). Este año se celebrará el 5 de octubre en Karrantza. ¿Para qué sirven ese tipo de celebraciones?
Este tipo de eventos sirven para dar a conocer la existencia de Euskal Dantzarien Biltzarra y de sus delegaciones, ya que en ellos bailan juntos numerosos grupos de danzas de cada territorio. Además, se muestra la labor que realizan los grupos de danza con el fin de divulgar nuestro folclore y de llevarlo a la práctica de modo coordinado. Por si eso fuera poco, se consigue algo muy importante para los grupos de danza: la convivencia entre grupos y las personas que los integran, el conocimiento mutuo de los problemas que tienen que afrontar, del modo de funcionar, del modo de organizarse... En definitiva, Euskal Herriko Dantzari Eguna sirve para cohesionar todas las delegaciones de Euskal Dantzarien Biltzarra, es un día en el que bailarines y bailarinas, los grupos, las delegaciones y la propia asociación tienen la oportunidad de convivir y de ser conscientes de que la existencia de todos los elementos citados es la que garantiza la pervivencia de nuestra danza tradicional, un factor básico e imprescindible para la propia existencia de nuestro pueblo, Euskal Herria.
No se puede olvidar tampoco Gazteen Dantza Topaketa. Lo celebrasteis el año pasado por primera vez, en Araia. Este año ha tenido lugar en Areatza (del 21 al 23 de junio). ¿Qué espacio creéis que ocupan las danzas tradicionales en una sociedad fascinada por todo lo nuevo? ¿Cómo se puede atraer a la juventud al mundo de la danza? ¿Falta relevo generacional en los grupos de danza?
La organización de Gazteen Dantza Topaketa de este año ha sido básicamente similar a la del año anterior. Sin embargo, tras recoger las valoraciones de la gente del mundo de la danza que participó el año pasado, hemos realizado algunas modificaciones.
La danza tradicional, como todo tipo de folclore, nos muestra cómo fue el País Vasco, cómo funcionaba, cómo se vivía en nuestro país en el pasado: una realidad que actualmente solo la conocen, y de forma parcial, la gente mayor, pero que resulta totalmente desconocida para la juventud. De esta manera, la danza tradicional sirve de nexo de unión entre nuestro presente y nuestro pasado, evitando que olvidemos ese último, ya que desde su conocimiento, su análisis, su comparación con el presente, ese no perderlo de vista, logramos que este pueblo, que no nació ayer, siga avanzando.
Es difícil atraer a la gente joven al mundo del folclore y de la danza tradicional, más aún en el caso de los chicos, ya que en este ambiente no prima la competitividad, que es lo que se premia hoy en día. En la danza tradicional no se busca quedar en el primer puesto, ganar trofeos, subir al podio: la única pretensión es ser y estar, buscar, aprender, conocer y dar a conocer nuestro patrimonio cultural en las actuaciones de los grupos.
Nos falta relevo generacional, pero lo más triste es que ocurre lo mismo en casi todas las actividades y expresiones culturales, no sólo en la danza tradicional. Y, precisamente, para poder hacer frente a este problema, Euskal Dantzarien Biltzarra celebra Gazteen Dantza Topaketa, con el objetivo de conocer y resolver las razones que, desde la experiencia de quienes trabajan actualmente en grupos de danza, llevan al resto de jóvenes a no comprometerse con nuestra cultura y folclore.
En relación con todo lo anterior, después de seis décadas de andadura, ¿cuáles son las principales preocupaciones y los grandes retos en el ámbito de las danzas vascas? ¿Y las preocupaciones y los retos de Euskal Dantzarien Biltzarra?
La principal preocupación es preservar nuestras danzas tradicionales. Se entiende por danza tradicional aquella que se ha conservado hasta nuestros días con los cambios lógicos que han experimentado nuestros pueblos a lo largo del tiempo. A ello va dirigida toda la actividad de Euskal Dantzarien Biltzarra que antes comentábamos: cursos, talleres, conferencias, apoyo a la "dignificación" de las actuaciones de los grupos (en vestuario, material...). El objetivo de Euskal Dantzarien Biltzarra no es la danza moderna, aunque esté inspirada o basada en la danza tradicional. Es evidente que no la marginamos; nos parece muy bien que ese tipo de danza se haga y se conozca, pero no entra dentro de nuestro objetivo. La labor de Euskal Dantzarien Biltzarra incluye danzas de nueva creación con vocación de llegar a convertirse en tradicionales. Siempre hay cosas que hacer para mejorar la situación de nuestra danza tradicional; nuestra apuesta es, en la medida de lo posible, resolver la falta de relevo generacional, y, por eso, hemos celebrado por segunda vez Gazteen Dantza Topaketa, para intentar dar soluciones a este problema con ideas propuestas por los propios bailarines y bailarinas.
(Especial publicado el 25 de junio de 2024)


