Crónica de la sesión del 14 de enero de 2022: el bastón

Fecha de publicación: 

Siete cuentistas y 22 escuchantes en una tarde fría.

Club de los Cuentistas 14-01-2022: el bastón

El viernes 14 hizo un día frío, pero bonito. Acudieron a la sesión siete contadoras y contadores, junto con un público valiente que, con su escucha, calentó la sesión.

Como es habitual, comenzó FÉLIX; de nuevo nos habló de su amigo Don Celes que, con su caja de herramientas, sus llaves allen  y su ingenio matemático, se encontraba en el hospital haciendo carteles y deseándonos a todos y todas en formato de jeroglífico URTE BERRI ON.

Le  siguió MANUEL I., que nos habló del origen de los bastones de caramelo típicos de Navidad y de su carta a los Reyes Magos. Para su sorpresa, los Reyes le dejaron en su zapato brillante un paquete lleno de bastoncitos de caramelo a tres colores que compartió con todo el Club de los cuentistas. Los reyes deben ser realmente magos pues el número de bastones era exacto al número del público congregado en la sala.

ANABEL R. se presentó como si ella fuera Angeline, una joven considerada un poco bruja en su ciudad (La Romieu en la Gascuña francesa). Una historia preciosa acaecida hace muchos años en época de hambruna, cuando los habitantes se comían hasta a los gatos. Hoy en día, en homenaje a ellos, hay un montón de esculturas de gatos repartidas por toda la ciudad.

La historia está sacada del libro “Ni aquí ni en ningún otro lugar” de Patricia Esteban Erlés.

MIGUEL nos puso al día sobre bastones, cayados, báculos y cachavas a través de la Biblia llena, según él, de superhéroes como Joshué, Moisés o Aarón, todos ellos con sus bastones de mando milagrosos a las órdenes del jefe supremo Yahvé.

IÑIGO  dio voz a una niña de cuatro años llamada Sara, coqueta y mimosa, que adora los zapatos, aunque ella, con su discapacidad motora, solo puede usar unas botas ortopédicas; con su alegría  e imaginación nos enamoró a todas y a todos.

NYANGA nos relató una leyenda guaraní que habla sobre un hombre que, cada vez que tenía un hijo, plantaba un árbol… y tuvo muchos. El último se llamó José y su padre plantó un árbol que tardó en crecer porque en realidad lo hacía hacia dentro, hacia sus raíces: el quebracho. José viajó mucho y vio mucho mundo. El quebracho se quedó y sus raíces se hicieron cada vez más y más profundas.

ANABEL MURO nos remitió a la película de "Cinema Paradiso" y a Alfredo que, ya ciego y con su bastón, pasea junto a Totó mientras le cuenta la historia de una princesa y su criado. Al final nos dejó un enigma por resolver.

Así terminó la tarde del viernes, en espera ya de la próxima sesión, que será el viernes 11 de Febrero.

Os esperamos.

La crónica de hoy la ha redactado ANABEL MURO.

Las fotos, el vídeo y el montaje fotográfico son obra de TXEMA GARCÍA.