Aránzazu Calleja: "El viaje que realizas con una película puede ser muy diferente dependiendo de la música"
- Fecha25 de Febrero
- Temática Audiovisual
‘Akelarre’ es una de las películas que más nominaciones ha logrado en esta nueva edición de los Premios Goya. Sus dos compositoras musicales, Aránzazu Calleja y Maite Arroitajauregi, optan a llevarse el premio por la labor realizada en un film donde la música adquiere un protagonismo especial. Hablamos con la compositora bilbaína sobre esta nominación y sobre sus proyectos de cara al futuro.
Zineuskadi: Zorionak! ¿Creíais que podríais estar nominadas?
Aran Calleja: Eskerrik asko! Para nosotras fue una sorpresa, no pensábamos que pudiera pasar. En las últimas semanas Maite y yo hablamos sobre esta posibilidad; veíamos que la gente de la industria y del sector nos animaba mucho, pero no lo creíamos. Luego, la película empezó a tener cierta repercusión, incluso fuera de Euskadi, y en algunas críticas se hacía alusión directa a la música, a la banda sonora. Ahí vimos una opción, pero tampoco pensábamos que pasaría. Fue una sorpresa para las dos.
Zineuskadi: ¿Qué sentiste?
Aran Calleja: Muchísima alegría, porque ‘Akelarre’ no es un trabajo fácil y, además, la autoría es compartida. Es la primera vez que trabajo en coautoría con alguien, y me ha encantado hacerlo con Maite. Es una alegría poder compartir con una compañera algo tan bonito, y más en estos momentos en los que los estímulos están bajo mínimos. También sentí muchísimo orgullo porque en 35 ediciones solo una mujer ha conseguido alzarse con ese premio; y la nuestra es la cuarta ocasión en la que se nomina a una mujer. Para nosotras supone muchísimo orgullo porque representamos a un colectivo muy pequeñito, el de mujeres compositoras.
Zineuskadi: Podría decirse que es una forma de empezar a romper barreras, ¿no?
Aran Calleja: Sí, totalmente. También sirve para empezar a crear referentes. Maite y yo, por ejemplo, hemos hablado mucho del Óscar que se llevó Hildur Guðnadóttir, la compositora de ‘Joker’. Eso para nosotras fue un grandísimo referente, porque nos encanta el trabajo que ella hace. Es chelista y trabaja mucho con texturas, que a nosotras también nos gustan mucho. Crear referentes es como para sentirse muy orgullosas, al igual que la sensación de ir abriendo camino. Es una de las cosas que más nos alegra a las dos.
Zineuskadi: La película está siendo un éxito tanto de crítica como de público. ¿Lo esperabais?
Aran Calleja: No, no lo esperábamos en absoluto, porque nos parecía una película muy particular. A nosotras no nos parecía una película fácil para el público, porque tiene una serie de elementos que no sabíamos cómo los iba a recibir. Pensábamos que por la temática podría tener éxito dentro de Euskadi, pero por suerte ha gustado también en todo el Estado. A mí, por ejemplo, me han escrito amigos de Madrid para que les mande audios con el ‘Ez dugu nahi beste berorik’. Me decían: “Dime qué significa, porque me gusta cómo suena; es como un mantra”. Creíamos también que podía ser un poco peliagudo el enfoque feminista que se le atribuye a la película, que ha dado lugar a discusiones... Por todo eso no teníamos muy claro que pudiera calar en el público… pero, por suerte, ¡a la gente le ha encantado!
Zineuskadi: ¿Cómo aterrizaste en la película?
Aran Calleja: Fue bonito, porque yo anteriormente he trabajado con Iker Ganuza, uno de los productores, en varios cortos y en una película. Inicialmente la compositora iba a ser Maite. Le pidieron que hiciera las canciones que cantan las brujas, y se dedicó muchísimo; realizó un trabajo muy exhaustivo… Con la postproducción se iniciaba una segunda parte del trabajo, y Maite llegó cansada por todo el trabajo realizado, por lo que pidió que pusieran a alguien que le ayudara con todo el trabajo que quedaba, la parte de la música instrumental. Maite sugirió que podía ser yo y a Iker le pareció perfecto porque ya habíamos trabajado juntos. Maite y yo no nos conocíamos personalmente, aunque sí nos gustábamos profesionalmente.
Tuvimos varios encuentros y nos distribuimos el trabajo de manera bastante natural. Nunca habíamos trabajado así, en coautoría, por lo que no teníamos un sistema definido. Nos entendimos muy bien porque a la hora de trabajar nos parecemos bastante. Para mí, personalmente, lo mejor de la película ha sido trabajar con ella.
Zineuskadi: ¿Y cómo fue aterrizar en un proyecto que ya estaba avanzado?
Aran Calleja: Me llamaron cuando ya había un primer corte del montaje, y cerramos una cita para verlo. Maite había hecho ya bastantes cosas, pero junto a Pablo, el director, estaba buscando hacia dónde tenía que ir la música; estaba todo muy abierto. Normalmente yo entro en los proyectos mucho antes, que es cuando más se disfruta, porque empiezas a componer cuando la película se está rodando y puedes ir investigando un poco, sonoridades, ideas… Así, cuando terminas el rodaje ya tienes algo, aunque sea para desecharlo y saber por dónde no tirar. Aquí tuve un aterrizaje repentino.
Zineuskadi: Cuando te presentan un proyecto, ¿cómo afrontas los primeros pasos?
Aran Calleja: Mi labor es bastante libre, siempre que el director o la directora te lo permita. Muchas veces el propio proyecto también delimita un poco; por su género, por ejemplo. Suelo empezar a trabajar desde la lectura de guion y con referencias que me pasan. Compartimos referencias musicales de cosas que nos han podido gustar de otras películas, o de música que no es de cine, para ver el estilo o la sonoridad. En cuanto eso empieza a dibujarse, lo siguiente es empezar a ponerle sonido y ver las cosas que cuadran, cómo respira la música… lo vas modelando poco a poco.
Zineuskadi: ¿En qué medida influye la música en el mensaje de la película?
Aran Calleja: La película puede cambiar completamente dependiendo de quién componga la música. Por ejemplo, nosotras elegimos el cuarteto como elemento fundamental, aunque luego hay más instrumentos sonando; eso ya condiciona el sonido. Igual otra persona hubiera elegido algo más orquestal o grandioso, porque la película lo hubiera soportado bien también. Nosotras decidimos hacerlo más pequeñito, porque desde nuestro punto de vista es un acierto para una película de este estilo. Pensamos que si metes una música muy grandiosa, que sonoramente ocupe mucho, igual el mensaje llega diferente. Lo hemos hecho más de cámara, recogidito, tenebroso… El viaje que realizas con una película puede ser muy diferente dependiendo de la música.
Zineuskadi: ¿Crees que vuestro trabajo está lo suficientemente reconocido?
Aran Calleja: Yo creo que cada vez se valora más, pero también es cierto que la música no deja de ser una de las partes más invisibles de una película. Es eso que está, pero que no tienes que notar que esté. Yo sí que creo que en la industria cada vez se le da más valor, pero el público no suele ser tan agradecido con la música. En este caso sí, porque nos beneficia que las chicas canten canciones. Hace que sea más visible, además, que sean ellas quienes canten, sin ser cantantes; le da mucha credibilidad y naturalidad. Ahí el público se da cuenta de que hay música. Yo creo que los premios a la música favorecen que el público se dé cuenta de que hay un trabajo de narración a través el sonido.
Zineuskadi: Podemos ver que las mujeres cada vez tienen mayor presencia en la producción cinematográfica. ¿Ocurre en vuestro ámbito también?
Aran Calleja: Yo creo que sí, pero va muy despacito. No es un trabajo fácil de conciliar con la vida familiar, pero es cierto que cada vez hay más mujeres. No es menos cierto que lo difícil es mantenerse. Puedes hacer una película o dos, pero lo difícil es hacer una carrera como profesional. Hay mucha incertidumbre; no está en tu mano decidir cuándo trabajas y cuándo no, dependes de que te llamen... Muchas veces estamos en la cuerda floja, y sostener esto no es fácil. Además, venimos de una sociedad muy masculinizada, donde está bien visto que el hombre se ausente de las labores del hogar o de la familia porque tiene que trabajar, pero todavía cuesta aceptar que lo haga una mujer. Se está empezando a dar, pero todavía queda mucho camino que recorrer.
Zineuskadi: ¿Qué otros proyectos tienes entre manos?
Aran Calleja: La verdad es que tengo por delante proyectos muy interesantes. Ahora trabajo en una película rodada en Gipuzkoa este verano, ‘Érase una vez Euskadi’, la ópera prima de Manu Gómez. Después voy a participar en otra ópera prima que me apetece mucho, titulada ‘5 lobitos’. Me hace mucha ilusión porque será dirigida por una directora muy jovencita y producida también por mujeres. Además, habla de la maternidad.


