Palabras que cuentan

  • Palabras que cuentan
    Vanesa Vadillo, Mari Carmen Arroyo, Victoria O'May y Ángela Mallén, en la sede de Asafes. (Jorge Muñoz)

  • Fecha22 de Enero
  • Temática Literatura

Escritores profesionales y creadores del Taller de Escritura Creativa de la Asociación Alavesa de Familiares y Personas con Enfermedad Mental unen sus voces poéticas en el libro ‘Como crecen los lirios en el agua’

Cualquier escritor debe ser, antes de nada, lector. En las palabras de los otros, de los anteriores y de los contemporáneos, se aprende, se disfruta, se descubre. La voz propia se construye también gracias a los demás. En esa relación de ida y vuelta encuentra su fundamento el libro Cómo crecen los lirios en el agua, donde se reúnen las creaciones poéticas de más de 40 autores, tanto profesionales como participantes en el Taller de Escritura Creativa de la Asociación Alavesa de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (Asafes).

Desde hace un lustro y una vez por semana, las puertas de la sede de la entidad vitoriana -ubicada en la calle Amadís- se abren a la literatura. Bajo la coordinación de Ángela Mallén, una docena de personas (con el paso de los años se ha ido incorporando a unos integrantes mientras se despedía a otros) se sirve de la palabra escrita para expresar emociones, pensamientos, ironías, sentimientos, miedos... Así se hace tomando como referencia a autores de diferentes procedencias, géneros y épocas, cuyos textos se leen, analizan y usan para producir los propios. “Nos atrevemos con todo”, sonríe la autora de títulos como Bolas de papel de plata y Cielo lento.

Dentro de esta actividad (que también incluye la realización de recitales como los cinco ya llevados a cabo en Poetas en Mayo o el inicio de la escritura de una novela colectiva), Mallén llevó hace un tiempo a uno de estos encuentros un poema de un autor con el que tiene relación. Le mecánica seguida fue la misma que en otros casos, sólo que la escritora decidió dar un paso que hasta ese momento no se había planteado. “Cuando se encuentran un poema que viene de la literatura académica y un lector con enfermedad mental ocurre algo fantástico. En aquel instante, viendo la calidad de los textos que habían producido los participantes en el taller, se me ocurrió mandárselos al escritor y el feedback fue impresionante”. Justo ahí, Cómo crecen los lirios en el agua empezó a tomar forma.

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