El Gobierno diseña el "Termómetro Económico", que confirma un crecimiento sólido de la Economía Vasca

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27 de septiembre de 2018

  • El indicador distingue tres estados: decrecimiento, crecimiento suave y crecimiento sólido
  • Se ha creado un monitor con las 15 variables que mayor correlación tienen con el PIB vasco
  • Esta información estará disponible en la web del Departamento de Hacienda y Economía

El Departamento de Hacienda y Economía, a través de la Dirección de Economía y Planificación, ha desarrollado el “Termómetro Económico”, que es un indicador sintético resultado de un modelo de medición de alta frecuencia en el que analizan mensualmente 110 variables. Este indicador muestra el estado de la economía y lo distingue en tres estados: decrecimiento, crecimiento suave y crecimiento sólido. Actualmente, nos encontramos en una situación de crecimiento sólido de la economía.

Además, se ha creado un monitor con las 15 variables que mayor correlación tienen con el PIB vasco, que será actualizado cada dos semanas. Esta información estará disponible en la web del Departamento, en www.euskadi.eus, (http://bit.ly/2OSJyQr) para que cualquier persona o entidad interesada tenga fácil acceso a la misma. Con esta herramienta, se pretende acercar la información sobre la evolución económica a toda la sociedad, de una forma sencilla y directa.

Las 15 variables son: IPI, IAI, matriculación de vehículos de carga, importaciones no energéticas, venta de vivienda, hipotecas sobre vivienda, cifra negocios en servicios, empleo en servicios, índice comercio minorista, empleo en comercio minorista, viajeros en avión, pernoctaciones en hoteles, afiliación seguridad social, contratos registrados y paro.

Estabilidad en la economía vasca

Tal y como avanzó EUSTAT, la economía vasca creció en el segundo trimestre de 2018 un 2,9%, por lo que no se aleja de los valores del 3,0% que se vienen registrando desde 2015. Por tanto, se mantiene la imagen de estabilidad. A pesar de ello, los indicadores más recientes sí hacen pensar que ha empezado una fase de muy suave desaceleración, que tendrá continuidad en los próximos trimestres y que está en línea con la predicción que se recogía en el cuadro macroeconómico presentado por el Gobierno Vasco hace unos meses. Es decir, se está cumpliendo el guión que se esperaba y con la intensidad que se preveía.

La suave moderación vivida por la economía vasca en el segundo trimestre tiene su origen en el saldo exterior, y por parte de la demanda, el consumo privado se sitúa en una posición más modesta ajustada a la evolución del empleo, los salarios y el ahorro familiar. Que el consumo privado crezca menos que el PIB hace pensar que no se está generando un endeudamiento adicional de las familias y eso es bueno en un contexto de próximas subidas de tipos de interés.

La evolución de la inversión es justo la contraria y mejora de forma ostensible los datos de los periodos anteriores, hasta el 4,8%. En el segundo trimestre, a la ya conocida robustez de la inversión en bienes de equipo se le suma una inversión en construcción muy recuperada. El hecho de que la economía vasca avance gracias a la inversión y sin distorsiones en el consumo privado o en el saldo exterior indica que se está siguiendo un modelo sólido y equilibrado. Ese es el modelo idóneo para una economía.

Esta información coyuntural confirma que la economía vasca ha entrado en una fase de desaceleración, pero también que esa desaceleración está siendo muy lenta.