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La cooperativa cerealista vitoriana Alto Ebro, que agrupa a 1.500 agricultores de las sociedades Garru, de Santo Domingo de la Calzada (La Rioja), y Bureba Ebro, de Briviesca (Burgos), registró el pasado año una facturación de 73 millones de euros, un 46% más que el negocio de 50 millones obtenido en el ejercicio anterior.
Alto Ebro, que se posiciona como la mayor cooperativa agraria vasca por volumen de ventas, comercializó en la cosecha de 2008-2009 cerca de 250.000 toneladas de cereal, 45.000 toneladas de fertilizante, 6.000 toneladas de oleaginosas, proteaginosas, semillas y fertilizantes.
Los responsables de la cooperativa vitoriana revelan que las calidades fueron buenas en cebada, malta, avenas y pipas de girasol, mientras que fueron de un nivel más regular en el caso de los trigos, y cebadas para la elaboración de pienso.
En la actual campaña 2009-2010 se prevén unos precios más elevados para los cereales, aceites y proteaginosas, y que los fertilizantes sufran una nueva caída de precios.
Los responsables de Alto Ebro contemplan esta coyuntura debido a que se esperan cosechas inferiores en los principales productores mundiales, y a que el sector agrario se esta descapitalizando en muchos países y apenas pueden invertir en semillas de calidad y en la fertilización de sus tierras.
Sin embargo, y a pesar de la actual crisis económica, la cooperativa cerealista vitoriana contempla seguir creciendo este año a través de nuevos proyectos industriales.
En este sentido, Alto Ebro está ultimando su participación en una inversión de 22 millones de euros destinada a la puesta en marcha de tres plantas harineras, dos de las cuales se localizan en La Rioja y la tercera en Palencia. Alto Ebro contempla financiar un 25% de este desembolso, estando el resto repartido entre otros socios industriales, entidades financieras y empresas de logística. Asimismo, prevé poner en marcha uno de los proyectos en los próximos meses.
Por otra parte, Biocom Pisuerga, empresa controlada por la cooperativa burgalesa Odarpi (51% del capital) y participada por las alavesas Alto Ebro y Sagral, y Cajacíruclo y Caja Rural de Burgos, ha puesto en marcha este año la planta de biodiésel de Castrogeriz (Burgos), tras una inversión de dos millones de euros.
El complejo de Biocom Pisuerga tiene una producción inicial de biocombustible de 3.000 toneladas anuales, y con unas previsiones de crecimientos de hasta las 10.000 toneladas en un plazo de tres años. La plantilla inicial de cinco trabajadores también crecerá hasta los 12 empleados con una actividad durante las 24 horas.
Biocom Pisuerga transforma la producción de semillas de colza, así como de girasol, de 8800 agricultores cooperativistas de Odarpi, Alto Ebro y Sagral. Posteriormente se envía la materia prima a la factoría de molturación de Acor en Olmedo (Valladolid para obtener el aceite que se trata de nuevo en Castrogeriz. El biodiésel se traslada en cisternas para venderse principalmente enana docena de gasolineras de Burgos.
Alto Ebro destaca su mayor posicionamiento en el área comercial al fortalecer las relaciones con otras empresas del sector, como cooperativas, comerciantes, importadores, multinacionales, etc.
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