El euskera en el ámbito laboral


Planes de euskera

Historia

En el período anterior a la época industrial, según todos los indicios, la lengua oral común de trabajo de los euskaldunes era el euskera. Por el contrario, el euskera escrito ocupaba un lugar más discreto en momentos puntuales. Concretamente, el euskera se utilizaba en profesiones relacionadas con el mundo tradicional; por ejemplo: en labores vinculadas al mundo forestal y rural, en la pesca, en la fabricación del hierro y en el trabajo de la madera. Además, el euskera ha seguido utilizándose en esos ámbitos laborales hasta nuestros días, al menos en cierta medida. Sin embargo, la llegada de la era industrial supuso un vuelco de esa situación a partir de la segunda mitad del siglo XIX, sobre todo en las grandes industrias y más notoriamente en Bizkaia. Es decir, el euskera apenas tenía lugar en los nuevos ámbitos laborales y, en ocasiones, su presencia era nula. Por último, puede decirse que dicha coyuntura ha perdurado hasta hoy. Ciertamente, si excluimos algunas empresas contemporáneas de carácter cultural que a partir de la década de 1970 funcionan fundamentalmente o totalmente en euskera, la mayoría del resto de empresas, en general, no han tenido casi relación con el euskera.

En Euskal Herria los esfuerzos para incrementar el uso del euskera en el ámbito socioeconómico no son recientes, sino anteriores. No obstante, al principio no existía un método de trabajo sólido y lo realizado en un lugar y otro se produjo especialmente gracias al empuje de l@s trabajador@s y a la iniciativa de los agentes sociales de la actividad cultural vasca: clases de euskaldunización y alfabetización, movimientos a favor del euskera …

En cualquier caso, a partir de los primeros años de la década de los 90, se produjo un avance cualitativo debido a que se consiguió concretar una vía metodológica sistematizada en el ámbito laboral privado. Por medio de ese instrumento básico de trabajo se podía diseñar, implantar y evaluar un microplan para el incremento del uso del euskera susceptible de ser adecuado a las características de cada empresa. Concretamente, la Secretaría General de Política Lingüística (SGPL, posteriormente VPL)  siguiendo las recomendaciones de la Consejo Asesor del Euskera había comenzado al inicio de la década a elaborar una metodología y criterios concretos para la normalización del euskera en el mundo de la empresa. En ese contexto, el Gobierno Vasco y la Asociación Cultural Elhuyar firmaron en 1991 un acuerdo para un primer período, con un objetivo tan claro como específico: elaborar proyectos pilotos para promover el uso del euskera en las empresas privadas.

Pronto llegaron los frutos de esta iniciativa de la mano del grupo Elay donde se puso en marcha el primer proyecto piloto (1992-1997) del ámbito industrial. Los resultados han sido valorados como positivos y la experiencia en torno a la metodología ha sido considerada como modelo para otras muchas empresas ya que, además de redundar en el incremento del uso, los procedimientos de la política lingüística implantada han sido integrados en la gestión de la empresa.

Sin embargo, existen también otros proyectos pilotos a reseñar de aquella primera fase: tres cooperativas del ámbito agrario, Ikerlan, CAF y Arlan.

A partir de entonces, se ha producido un importante cambio cuantitativo y cualitativo.

Actualmente cuántas empresas

El camino recorrido tras aquellos primeros pasos dados en pro del incremento del uso del euskera ha sido largo y, en consecuencia, son muchas las empresas que han acometido planes a la luz de aquellos proyectos iniciales. Actualmente son 140 aproximadamente las empresas (pdf, 62 Kb) que se encuentran inmersas en planes. En general, esas empresas pertenecen a diferentes ámbitos sociolingüísticos y tipologías empresariales.

Cómo confeccionar un plan

A la hora de acometer un plan, la empresa debe reparar necesariamente en los siguientes aspectos:

  • Determinar su motivación para el acometimiento del plan.

  • Los condicionantes que existen en la empresa: conocimiento, uso, actitud hacia el euskera.

  • Definición de los objetivos: imagen de la empresa, política de capacitación, circuitos de trabajo y comunicaciones internas, comunicaciones externas, política de personal …

  • Proporcionar recursos humanos apropiados (agentes): técnic@ de normalización lingüística,  trabajadores/as, implicación de la Dirección, comisión de euskera, coordinador/a.

  • Adquirir recursos materiales adecuados: aplicaciones informáticas, listados terminológicos, traducciones, compendios documentales, presupuesto …

  • Diseño del plan: objetivos factibles, plazos.

  • Implantación y gestión del plan: procedimiento y/o medidas apropiadas.

  • Evaluación del plan: sistema adecuado de indicadores.

  • Incorporación del plan en los procedimientos de gestión de la empresa: práctica constante en pro del euskera.

A la hora de modelar planes las empresas acuden con frecuencia a otras de asesoramiento o empresas de servicios lingüísticos (pdf, 89 Kb) especializadas en planes de euskera.

Subvenciones

En cuanto a la financiación de estos planes, hay que mencionar cuatro fuentes principales de dinero público:

  • Subvenciones del Gobierno Vasco.  A partir de 1997 el Gobierno Vasco hace una convocatoria pública de subvenciones de carácter anual a través de una Orden de la Consejera de Cultura. No obstante, con anterioridad a esa fecha también otorgaba subvenciones.
  • Subvenciones de la Diputación Foral de Gipuzkoa. Están dirigidas a entidades jurídicas de ese territorio. Excepcionalmente, si así lo decide el órgano competente, también podrán acceder otras entidades radicadas fuera de Gipuzkoa siempre que una parte apreciable de su actividad se desarrolle dentro del ámbito de ese territorio.

Además de éstas, merece consideración también una convocatoria pública para el desarrollo de nuevas tecnologías.

Bibliografía

Enlaces

Fecha de la última modificación: 07/03/2006