Evita las lesiones
El esquí es un deporte muy agradable, pero también peligroso y se pueden producir muchas lesiones. Según las estadísticas, la mayoría de las lesiones se producen en la primera bajada o en la última. Y es que, en la primera todavía los músculos están fríos y en la última ya están cansados. Por ello, lo mejor es que te cuides y hagas ejercicio físico. Te ayudará a evitar lesiones y las temibles agujetas. Haz un calentamiento antes de comenzar a esquiar y cuida las siguientes partes del cuerpo.
Rodilla: es el punto débil. Casi todas las lesiones se producen en esta zona. La rodilla es la parte más castigada durante la práctica del esquí porque se mantiene constantemente flexionada y se somete a cambios bruscos de dirección. Cuida bien tus rodillas, ya que, una rodilla lesionada se vuelve inestable.
Dedo pulgar: se trata de una lesión muy típica. Cuando se produce una caída es muy habitual que el bastón se quede enganchado en el dedo, y es entonces cuando se produce la lesión. La tendinitis y la artritis en la parte interna de los pulgares también es común, porque los dedos ejercen una presión mayor que la habitual sobre los bastones.
Cabeza: es muy importante esquiar con cabeza y no con la cabeza. A veces, en cambio, no se pueden evitar las caídas y es muy normal golpearse la cabeza. En la mayoría de las ocasiones se producen cortes y contusiones.
Espalda: después de tantas horas de tensión y ejercicio físico, la espalda acaba cargándose y se producen luxaciones.
Codo: el codo también se ejercita más de lo habitual por lo que termina sobrecargándose.
Ojos: ¿no serás una de esas personas que por no tener marcas no utiliza gafas, no? Mejor que no sea así, ya que, esquiar sin gafas puede producir lesiones muy graves. Además, el reflejo de la nieve produce cegueras momentáneas y lesiones my difíciles de curar. Por ello, es muy importante utilizar unas buenas gafas.
¿Sabías que el 70% de las gafas que se venden en este país incumple la normativa europea de seguridad? Antes de comprarte las tuyas, asegúrate de que están marcadas con el sello de la Comunidad Europea y que en la etiqueta figura la categoría del filtro. Porque muchas veces damos prioridad a factores como la estética y el color de la gafa, cuando lo que más nos debería importar son sus cualidades protectoras.
Ten en cuenta los siguientes consejos a la hora de comprar tus gafas:
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Procura contar con la supervisión de un especialista en visión. -
Elige tus gafas según el uso que les vayas a dar.
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Asegúrate que te cubren tanto de frente como lateralmente.
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Busca aquellas lentes que tengan un alto grado de protección contra los rayos ultravioleta y que incluyan filtros UVA y UVB.
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No te guíes por el color de las lentes: algunas de color blanco filtran el 100% de la radiación UV, mientras que otras muy oscuras no filtran correctamente la luz UVA, pero sí la visible.
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Las lentes de color naranja no son aptas para el uso solar. Son mejores las de color verde o marrón.