Prevención y minimización de residuos
- Principio de prevención
- Minimización de residuos generados
- Integración de la prevención en la actividad
La prevención es un principio básico y transversal en materia de residuos. Todas las personas y entidades que desarrollan actividades relacionadas con residuos deben actuar de forma que se evite, en la medida de lo posible, su generación.
Este principio debe integrarse en la actividad diaria, adoptando decisiones y prácticas que reduzcan la necesidad de generar residuos desde el origen.
La prevención contribuye a:
- Reducir impactos ambientales.
- Mejorar la eficiencia en el uso de recursos.
- Simplificar la gestión posterior de los residuos.
Cuando la generación de residuos no pueda evitarse, todas las personas y entidades implicadas deben aplicar criterios de minimización, orientados a reducir al máximo los efectos asociados a esos residuos.
La minimización implica:
- Reducir la cantidad de residuos generados.
- Disminuir su peligrosidad, cuando sea posible.
- Facilitar su valorización o gestión posterior.
Estas medidas deben aplicarse de forma continua y adaptarse a las características de la actividad desarrollada.
La prevención y la minimización de residuos deben formar parte de la gestión ordinaria de la actividad, y no tratarse como actuaciones puntuales o aisladas.
Todas las personas y entidades deben:
- Revisar periódicamente sus prácticas.
- Evitar actuaciones que incrementen innecesariamente la generación de residuos.
- Promover mejoras progresivas en la forma de trabajar.
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