· Entre las personas menores que indican haber sufrido algún tipo de violencia en el ámbito del deporte el 81% han padecido violencia psicológica y emocional (gritos, violencia verbal, insultos).
· El estudio “Percepción de los Entornos Seguros en el Deporte”, recoge recomendaciones y líneas de actuación para garantizar los espacios deportivos como lugares seguros para niños, niñas y adolescentes.
El informe “Percepción de los Entornos Seguros en el Deporte”, elaborado por Kunina Sports and Education con el apoyo del Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco, presenta los resultados de una encuesta realizada en 2025 a niños, niñas y adolescentes. El objetivo central ha sido conocer y analizar la percepción que tienen los menores sobre la seguridad en los entornos deportivos, así como identificar áreas de mejora para garantizar su bienestar y protección. En la encuesta han participado 560 menores y jóvenes de los tres territorios de Euskadi que practican algún deporte y en total se han abordado 40 prácticas deportivas diferentes. El 68% de los y las menores son federadas, el 17,3% son de alto rendimiento y el 15% lo hace por hobbie. El 44,7% de los y las participantes de la encuesta son menores que tienen entre 14 y 18 años.
Percepción de los y las menores sobre la seguridad
• La mayoría de niños, niñas y adolescentes asocia el deporte con valores positivos: trabajo en equipo, amistad y esfuerzo.
• Un 20% de las personas menores encuestadas declara haber vivido o presenciado alguna situación que les hizo sentirse inseguros.
• El principal motivo de inseguridad es el trato inadecuado de algunas personas adultas (entrenadores-as o familiares), seguido de actitudes hostiles por parte de otros compañeros-as.
• Muchos-as participantes declaran desconocer los protocolos de actuación ante situaciones de acoso o violencia.
“Hay que seguir trabajando desde la prevención, la detección y la atención. No hay que normalizar algunos comportamientos que en sí son violencia verbal. Lo importante es la autoprotección de niños, niñas y adolescentes, que lo visibilicen y dotarles de herramientas para que se pueda trabajar. En ese sentido se necesita formación e implicación de las familias y los clubes deportivos” ha explicado la consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico.
Percepción de los y las menores sobre la violencia
El análisis de los datos revela que la mayoría de las personas encuestadas perciben el deporte como un espacio seguro donde disfrutan, aprenden y se relacionan con sus iguales. La percepción de no haber vivido violencia es mayoritaria en la muestra porque un 65,1% afirma no haber vivido personalmente una situación de violencia.
Sin embargo, un porcentaje significativo manifestó haber presenciado o experimentado situaciones incómodas o conflictivas, como conductas de acoso, discriminación o presión excesiva por parte de entrenadores, familiares u otros compañeros.
Un 34,9% de las personas consultadas han relatado haber experimentado vivir alguna situación de violencia en su experiencia deportiva. Dentro de este porcentaje hay un 56% de chicos y 44% de chicas que han contestado que han sufrido algún tipo de violencia (física, verbal o psicológica).
Entre las personas menores que indican haber sufrido algún tipo de violencia el 81% han padecido violencia psicológica y emocional (gritos, violencia verbal, insultos). El 17% han manifestado sufrir violencia física pero vinculada a la experiencia competitiva: golpes, lesiones intencionadas, peleas... En menor medida, el 2%, señala la violencia sexual, la negligencia o el comportamiento de las gradas.
La violencia proveniente de la familia no se señala apenas. Según el equipo experto que ha realizado el estudio una de las hipótesis puede ser que la presión y comentarios de la familia puede que no gusten a las personas menores de edad, pero no se identifiquen como violencia porque se trata de una palabra “fuerte”, para vincularla con los padres o con las madres.
“Es necesario volver al espíritu deportivo, lo más importante es el juego y que niños, niñas y adolescentes se puedan encontrar en el ámbito deportivo. Quiero subrayar la práctica de Multi Kirolak, es importante señalar que no solo existen el fútbol o el baloncesto. De la misma manera hay que poner en valor el Tercer Tiempo, lo tienen que promover los padres y las madres. Es muy importante que los y las menores al finalizar un partido se den la mano, se miren a los ojos y que no se vean como enemigos deportivos si no como compañero-as de campo” ha añadido Nerea Melgosa.
Un 52% de las personas que han sufrido violencia se la han verbalizado en algún momento a otras personas de su entorno más cercano. Al preguntar por las reacciones posteriores a la verbalización de la situación de violencia se observa que en el 69% de las situaciones no se ha hecho nada. Esto provoca no solamente un impacto negativo en el bienestar emocional de las niñas, niños y adolescentes que lo sufren, sino que provoca efectos secundarios como cambios de club o abandono de la práctica deportiva.
Conclusiones y recomendaciones
A partir de los resultados obtenidos, el informe subraya la urgencia de reforzar la formación de entrenadores y monitores en materia de protección infantil, así como de crear canales de comunicación accesibles para que los menores puedan expresar sus inquietudes sin miedo a represalias. Se recomienda, además, la implementación de políticas de tolerancia cero ante cualquier forma de abuso, así como el diseño de campañas educativas que integren a toda la comunidad deportiva.
“El crecimiento deportivo es compatible con un acompañamiento sano. Por lo general si un sábado se pierde un partido y se juega mal, para el lunes se prevé un entrenamiento muy duro y esto es lo que hay que ir cambiando. Hay que cambiar la cultura deportiva es ahí donde tenemos que incidir” ha explicado Iñaki Alonso (Kunina Sports and Education).
El informe concluye que, aunque la percepción general de seguridad en el deporte es positiva, existen retos importantes que deben abordarse para garantizar entornos plenamente seguros e inclusivos para todos los menores. El compromiso conjunto de instituciones, clubes, familias y entrenadores es imprescindible para fortalecer la protección de la infancia y la adolescencia en el ámbito deportivo.
En cuanto a los retos y la vinculación de las recomendaciones con la Estrategia Vasca contra la Violencia hacia la Infancia y la Adolescencia estas son algunas de las líneas de actuación que se subrayan:
- Capacitación de NNA para identificar y reconocer emociones, detectar y desnaturalizar conductas hacia ellas y ellos, o hacia otras NNA, que son dañinas o pueden ser vulneradoras de derechos de manera que tengan herramientas que les permitan romper con el silencio.
- Sensibilización y capacitación de las y los profesionales y personas voluntarias que son referentes paras NNA en diferentes ámbitos en relación con la Cultura del Buen Trato, de manera que refuercen los comportamientos y valores asociados con las relaciones son violentas, respetuosas, afectivas, positivas y equitativas y sean garantes de entornos seguros (físicos y emocionales).
- Promoción de la parentalidad positiva y corresponsabilidad para que las familias con hijas e hijos y la sociedad en su conjunto, adquieran competencias y desarrollen actitudes coherentes con la Cultura del Buen Trato y prevengan la violencia y sus consecuencias.
- Difusión de los canales de denuncia y de los recursos de atención existentes entre la ciudadanía en general, profesiones y voluntariado incluido.
- Prevención de prácticas que puedan suponer una revictimización de NNA por parte de las instituciones o entidades, visibilizando y sensibilizando sobre este tipo de vulneración de derechos.
“Desde el Gobierno Vasco a través del Decreto del Deporte Escolar o de la Ley de Infancia y Adolescencia se ha dado respuesta a una serie de requerimientos por parte de las entidades deportivas. Euskadi ha sido la primera CCAA a nivel estatal en tener una caja de herramientas para ayudar en la implementación de la protección de la infancia y la prevención de la violencia en el deporte. Y las Diputaciones Forales han puesto en marcha la figura del responsable de protección de infancia dentro de los clubes, la existencia de protocolos y la formación obligatoria para los monitores y monitoras de deporte escolar” ha recordado Iñaki Alonso.
Kunina Sports and Education ha recibido una subvención nominativa por parte del Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco de 50 mil euros en 2025 para, entre otras actividades, realizar esta investigación. Este estudio servirá como base para futuras acciones y políticas orientadas a la mejora de la seguridad en los entornos deportivos, así como para la promoción de una cultura de respeto, igualdad y bienestar.
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