¿Qué son los precios dinámicos? 5 trucos para que no te cobren de más

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La clave de los precios dinámicos es entender cómo funcionan para saber cuándo es el momento perfecto para comprar un producto o contratar un servicio.

¿Qué son los precios dinámicos? 5 trucos para que no te cobren de más

La clave de los precios dinámicos es entender cómo funcionan para saber cuándo es el momento perfecto para comprar un producto o contratar un servicio.

Seguro que más de una vez te ha pasado que vas a comprar un billete de avión que viste ayer por 50€ y hoy cuesta 85€. No es que Internet te tenga manía —aunque a veces lo parezca—, sino que estás viendo cómo funcionan los precios dinámicos, una estrategia que está cambiando por completo nuestra forma de comprar.

Pero, ¿qué son los precios dinámicos?

Es una técnica con la que las empresas cambian el precio de un producto o un servicio en tiempo real. A diferencia de las etiquetas fijas que vemos en un supermercado, con esta estrategia, los precios “cobran vida”. Suben y bajan basándose en algoritmos que analizan factores como:

- La demanda: cuánta gente quiere comprar lo mismo que tú en ese momento.

- La oferta: la cantidad de producto o servicio que queda disponible.

- El horario: qué hora es y qué día de la semana.

También pueden influir otros factores, como el clima o la celebración de eventos especiales, entre otros.

¿Dónde los encontramos?

- Viajes y alojamiento. Si buscas un vuelo para agosto un viernes por la tarde, el precio será mayor que si lo haces un martes de madrugada para viajar en noviembre.

- Apps de transporte (Uber, Cabify). Cuando llueve o cuando termina un concierto masivo, la demanda de coches se dispara. Para equilibrarlo y para animar a más conductores a salir a trabajar, el precio sube temporalmente.

- Comercio online y Amazon. Los precios pueden cambiar unas cuantas veces al día. Si la competencia baja el precio de una cafetera, el algoritmo probablemente lo igualará en cuestión de minutos.

- Entradas para eventos. Cada vez más artistas y recintos deportivos utilizan precios que varían según la rapidez con la que se venden las entradas. Si vuelan, las últimas filas pueden acabar costando lo mismo que las primeras.

Consejos para que no afecte a tu bolsillo

  1. Navega en “modo incógnito” o borra las cookies: Las webs guardan tu rastro. Si ven que has buscado el mismo vuelo a París cinco veces en una hora, el algoritmo asumirá que tienes mucha prisa en comprar y el precio va a subir. Si entras de forma anónima no dejas rastro.
  2. Sé flexible: Si puedes viajar un miércoles en vez de un viernes podrás ahorrarte algo en el billete.
  3. Compara y sé paciente: Puede ocurrir que un precio suba de golpe por un evento puntual (como una tormenta). Espera unas horas y busca de nuevo.
  4. Elige estratégicamente el momento de compra: Comprar un vuelo un domingo por la tarde encarece el precio del billete. Si puedes, hazlo un martes o un miércoles de madrugada. En estos momentos las tarifas suelen volver a su base tras el “subidón” del fin de semana.
  5. Cambia de dispositivo o ubicación: Algunas webs ajustan los precios según el tipo de dispositivo (móvil, Tablet, ordenador) o incluso según la ubicación. Prueba a buscar lo mismo desde otro dispositivo, a veces puedes encontrar diferencias de precio.