- El Vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo destaca que la competitividad se construye con organizaciones que “innovan, exportan y resisten” y aboga por la colaboración público-privada para avanzar hacia una Euskadi “más productiva, digital e inclusiva”
El Vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, ha defendido este miércoles que “la empresa del siglo XXI debe ser económicamente sólida, socialmente responsable y ambientalmente sostenible”, entendiendo la competitividad como “un medio” para sostener el bienestar y la cohesión social. “Euskadi necesita empresas competitivas, pero, sobre todo, necesita empresas comprometidas con su gente y con su tierra”, ha subrayado.
Durante la apertura de la jornada ‘El papel estratégico de las empresas cooperativas en la competitividad y la industria de Euskadi’ organizada por Konfekoop y Kooperatiben Kontseilua en Bilbao, Torres ha destacado que la competitividad “ya no puede entenderse únicamente en términos de costes o de productividad”, sino que en empresas que “innovan, exportan y resisten”. En este sentido, asegura que el crecimiento sostenible “requiere” empresas que generen “valor económico y, al mismo tiempo, valor social, empresas que integren la rentabilidad con la inclusión, la eficiencia con la equidad y la estrategia con el propósito”.
El Vicelehendakari ha señalado que Euskadi se encuentra en un momento de “profundas transformaciones” —la transición energética, la revolución digital, los cambios en las cadenas globales de valor o el reto demográfico— que exigen “reforzar” la fortaleza empresarial y la cohesión social como pilares de un modelo de competitividad sostenible. Para ello, Mikel Torres considera que la política económica e industrial “debe apoyarse” en la colaboración público-privada y en el fortalecimiento del ecosistema, para así avanzar hacia “una Euskadi más productiva, digital, sostenible e inclusiva”.
Y ha puesto en valor el papel estratégico del cooperativismo, un modelo que, según ha recordado, constituye “uno de los pilares estructurales” del tejido económico vasco y que aporta atributos esenciales en un entorno global “volátil, incierto, complejo y ambiguo”. En este contexto, ha apelado a la “participación, corresponsabilidad, visión a largo plazo, reinversión en el proyecto empresarial y en el entorno, y una distribución más equilibrada de la riqueza generada”.
Llamamiento ante los retos
El Vicelehendakari insta a “no caer en la autocomplacencia porque los retos son enormes”. “Necesitamos seguir invirtiendo en I+D, acelerar la digitalización, integrar la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías en nuestros procesos productivos, afrontar la transición energética con ambición y realismo, y atraer y retener talento joven”, ha aseverado.
Torres ha destacado también “la extraordinaria capacidad de adaptación” demostrada por Euskadi a lo largo de su historia, señalando que se encuentra ante un momento clave que exige “un nuevo salto cualitativo”. “Si lo hacemos desde la colaboración, la confianza mutua y el compromiso compartido, estaremos a la altura del desafío”, ha concluido.
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