María Jesús San José reafirma en Ermua el compromiso del Gobierno Vasco con la memoria de las víctimas y la educación en valores democráticos de las generaciones más jóvenes

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  • La consejera de Justicia y Derechos Humanos reivindica el legado del Espíritu de Ermua como un pilar de la convivencia democrática

 

La consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, ha participado hoy en Ermua en el acto de homenaje a Miguel Ángel Blanco y Sotero Mazo, asesinados por ETA, junto al monolito en recuerdo de las víctimas situado en el barrio de San Pelayo. El acto, en el que también ha participado la viceconsejera de Derechos Humanos, Memoria y Convivencia, Arrritxu Marañón, ha incluido una ofrenda floral.

Durante su intervención, San José ha recordado especialmente a Miguel Ángel Blanco y a Sotero Mazo, al tiempo que ha hecho extensivo su reconocimiento a todas las víctimas de ETA y a sus familias, destacando su dignidad, fortaleza y compromiso con los valores democráticos.

La consejera de Justicia y Derechos Humanos ha realizado una condena inequívoca del terrorismo y de la violencia, y ha subrayado el valor del Espíritu de Ermua, que surgió tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco. Ha señalado que representó la respuesta “serena, valiente y democrática de una ciudadanía que decidió romper el silencio y plantar cara al miedo” y que constituye un “legado” que es “parte de nuestra historia colectiva y constituye uno de los pilares sobre los que hoy seguimos construyendo nuestra convivencia”.

Asimismo, ha advertido sobre la importancia de preservar la memoria en un contexto en el que cada vez son menos quienes vivieron directamente aquellos años de violencia. En ese sentido, ha defendido que la memoria debe transmitir no solo los hechos, sino también su significado ético: “Significa educar en los valores democráticos, defender los derechos humanos y fortalecer una cultura de convivencia basada en el respeto a la dignidad de todas las personas”.

Por último, San José ha reafirmado el compromiso del Departamento de Justicia y Derechos Humanos con el reconocimiento y la reparación de las víctimas, la preservación y difusión de su memoria y el impulso de políticas de derechos humanos y memoria democrática dirigidas especialmente a las generaciones más jóvenes. Ha insistido en que construir una convivencia basada en la verdad, la justicia, la memoria y la reparación es una “prioridad” para mantener vivo el recuerdo de las víctimas y evitar que la historia vuelva a repetirse.

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