María Jesús San José: "Las políticas de memoria solo tienen sentido si sirven para construir y reforzar la ciudadanía del presente y del futuro, si son capaces de tejer convivencia entre diferentes"

Fecha de publicación: 

Foto_4.jpg
  • “El proyecto europeo, reflejo de una voluntad común de hermandad y convivencia, no puede permitir verse arrastrado a un camino por el que este continente ya tuvo la desgracia de transitar hace más de 80 años”
  • La consejera de Justicia y Derechos Humanos participa estos días en los actos conmemorativos del 81 aniversario de la liberación del campo de Buchenwald, en Weimar (Alemania)
  • Estudiantes vascos visitan durante estos días, junto con alumnado del resto del estado, el memorial del campo de Buchenwald y participan en los actos conmemorativos

 

La consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, ha participado esta mañana en Weimar (Alemania) en el acto en memoria de los deportados vascos y españoles en el lugar que ocupó el campo de concentración de Buchenwald.

En su intervención María Jesús San José se ha referido a lo que “nos recuerda y nos advierte” Buchenwald, como otros tantos campos, “del riesgo del totalitarismo, de la sinrazón de la guerra, de los extremos a los que puede llegar el ser humano cuando se empeña en señalar a quien considera diferente. Nos recuerda que el odio es una tela de araña, apenas perceptible, pero tupida, capaz de asfixiarnos como sociedad”.

De ahí la importancia de las políticas de memoria, que “solo tienen sentido si sirven para construir y reforzar la ciudadanía del presente y del futuro, si son capaces de tejer convivencia entre diferentes” y su función en la sociedad actual superando la función meramente conmemorativa para “ser capaz de convertirse en agente prioritario en la construcción de una identidad europea común, firmemente anclada en los valores democráticos, en la paz, la convivencia entre diferentes y la defensa activa de los Derechos Humanos”.

La consejera María Jesús San José ha participado en los actos de conmemoración del 81 aniversario de la liberación de este campo, el 11 de abril de 1945, organizado por la Amical de Buchenwald, con el apoyo del Gobierno Vasco, el Gobierno de Navarra y la Secretaría de Memoria Democrática del Gobierno de España. En el marco de esta iniciativa, jóvenes estudiantes de secundaria de Euskadi, Navarra y otras 5 Comunidades Autónomas han viajado hasta Weimar para participar en los diferentes actos y conocer los antiguos lugares de internamiento, convertidos hoy en memoriales, y las experiencias de vida de las personas deportadas a través de los testimonios de sus familiares.

A ellos y ellas se ha dirigido la consejera para advertir del riesgo que entraña el cuestionamiento del orden internacional multilateral, “cuando vuelven a aparecer tiranos, debidamente disfrazados de demócratas, que se dedican a señalar al diferente como si de un enemigo se tratara”.

“Hoy, las voces de millones de hombres y mujeres cruelmente asesinados en estos campos de muerte y dolor nos interpelan. El proyecto europeo, reflejo de una voluntad común de hermandad y convivencia, no puede permitir verse arrastrado a un camino por el que este continente ya tuvo la desgracia de transitar hace más de 80 años” ha dicho la consejera.

La deportación vasca al campo de Buchenwald

Al menos 55 vascos, todos ellos hombres, estuvieron detenidos en el campo de Buchenwald, en algún momento de su periodo de deportación. Exiliados en Francia tras perder la Guerra Civil, fueron apresados en la Francia ocupada por los nazis, entre 1942-1945, y, al término de la Segunda Guerra Mundial, al menos 37 de ellos consiguieron sobrevivir.

El de Buchenwald es uno de los campos más grandes creados por el régimen nazi. Durante las épocas de mayor ocupación, el campo llegó a tener unos 65.000 prisioneros. Se estima que más de 277.000 personas, de más de 50 nacionalidades, pasaron por el campo de Buchenwald, entre ellas 635 republicanos españoles. Aproximadamente 60.000 personas murieron allí, contando las muertes en los campos exteriores.

La exposición sobre deportación abierta hasta el 19 de abril

En el transcurso de todo el año pasado y hasta la fecha, Gogora, con la colaboración de las asociaciones de referencia en el ámbito de la deportación vasca, ha organizado varias iniciativas para contribuir a la recuperación de la memoria de las víctimas de la deportación a los campos nazis.

En estas fechas, sigue abierta, hasta el 19 de abril, la exposición ‘Memoria de la Deportación. Testimonios vascos de los campos nazis’ en el Centro Cultural Aiete, en Donostia.

Esta iniciativa se enmarca en el proyecto 'Memoria de la deportación 1945-2025' iniciado el pasado año al cumplirse el 80 aniversario de la liberación de los campos de concentración nazis. Los impulsores y promotores de esta iniciativa son Deportazioaren Memoriarako Euskal Koordinakundea 1940-1945 y el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos−Gogora.

Más de dos centenares de vascos padecieron el horror de la deportación entre 1940 y 1945 por haber defendido la democracia –representada por el Gobierno Vasco y la Segunda República española– en los años precedentes. Sin embargo, la memoria de estas víctimas y su experiencia ha sido desconocida para la mayoría de la sociedad vasca y la deportación, tal como se conoce este episodio en Europa, no ha formado parte de nuestra memoria colectiva.

Este proyecto tiene como objetivo dar a conocer y difundir la memoria de la deportación en nuestro entorno.

Más información en el portal Irekia (Se abrirá en nueva ventana)