- La consejera de Justicia y Derechos Humanos ha participado en la inauguración de las Jornadas de ‘Educación en derechos humanos en el contexto iberoamericano’, celebradas en la Universidad de Deusto
- En este marco, se ha entregado el Premio Iberoamericano de Educación en Derechos Humanos ‘Oscar Arnulfo Romero’ de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI)
La consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, ha defendido la educación en derechos humanos como “una necesidad democrática y una herramienta para transformar el mundo” ante los desafíos que afectan a las sociedades actuales, y ha asegurado que en Euskadi abordamos este compromiso con una convicción clara, “contribuir a una convivencia mejor y más enriquecedora mediante el pleno ejercicio de los derechos humanos”.
San José ha participado hoy en Bilbao en la Universidad de Deusto en la inauguración de las Jornadas de ‘Educación en derechos humanos en el contexto iberoamericano’, una cita en la que también han intervenido Juan José Etxebarria, rector de la Universidad de Deusto, Mariano Jabonero, secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), y Santiago Roura, subsecretario de Educación, Formación Profesional y Deportes del Gobierno de España.
La consejera ha comenzado su intervención advirtiendo sobre “los desafíos que afectan a la calidad democrática de nuestras sociedades: la desinformación, los discursos de odio, las desigualdades, la exclusión social, la polarización y la desconfianza hacia las instituciones”, y ha considerado que “ante estos retos, la educación en derechos humanos no es una cuestión secundaria ni complementaria; es una necesidad democrática”.
Para la consejera de Justicia y Derechos Humanos, “educar en derechos humanos significa reconocer la dignidad de cada persona, aprender a convivir en la diversidad, prevenir la discriminación y cualquier forma de violencia, y fortalecer una ciudadanía crítica, responsable y comprometida con los valores democráticos”. En ese sentido, ha destacado que la educación es una herramienta estratégica para avanzar en tres objetivos que Euskadi comparte con sus socias y socios iberoamericanos: “fortalecer la convivencia democrática, garantizar los derechos humanos y valorar la diversidad como activo social”.
En palabras de la consejera, “las democracias necesitan instituciones sólidas, pero también sociedades cohesionadas, capaces de gestionar sus diferencias de manera pacífica y respetuosa. Necesitan espacios donde la pluralidad sea entendida como una fortaleza y no como una amenaza” y, en ese sentido, ha puesto como ejemplo a Euskadi: “Nuestra sociedad ha recorrido un largo camino para superar etapas de fractura y violencia. Hemos aprendido que la paz no consiste únicamente en la ausencia de violencia. Exige memoria, reconocimiento, respeto a la dignidad humana y un compromiso activo con los valores democráticos”.
Los jóvenes, protagonistas indispensables
Tal y como ha insistido, el Departamento de Justicia y Derechos Humanos considera la educación en derechos humanos una política pública estratégica, y por ello, “debemos impulsarla e incorporla de manera transversal en los procesos educativos y extenderla a otros ámbitos de la sociedad”. En alusión a las alianzas con otras instituciones internacionales como la OEI, San José ha destacado que “compartimos vínculos, experiencias y valores que nos permiten aprender mutuamente y construir alianzas para fortalecer sociedades más justas, inclusivas y democráticas”.
Finalmente, la consejera de Justicia y Derechos Humanos ha destacado el papel de la juventud, que “no son únicamente destinatarios de nuestras políticas; son protagonistas indispensables de la construcción democrática. Debemos escuchar sus preocupaciones, reconocer sus aportaciones y ofrecerles espacios reales de participación”.
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